EL PANANGYATANG Y EL CAIMAN.

Morga [15] y Colin dicen que los filipinos adoraban, en la época de la

Conquista del país por los españoles, al caiman llamándole nono y le

rogaban no les hiciese ningun mal, dándole algo de lo que traían en

el barco, y que los pescadores arrojaban como primicias los primeros

pescados, que sacaban de su red, y de lo contrario, no entrarían

otros peces en ella. Esta preocupación existe hasta el día en Ilocos

y según el Catecismo ilocano del P. Lopez (que estuvo en Ilocos á

principios del siglo XVII) se llama panangyatang: pero en aquellas

provincias no se encuentra este anfibio. Probablemente el P. Colin

se había equivocado al aseverar que los filipinos llamaban al caiman

nono, porque esta palabra es tagala, y significa abuelo y espectro,

y tanto los ilocanos como los tagalos llaman buaya al caiman. Parece

ser exacto que en los puntos de Filipinas donde hay caimanes, arrojen

morisqueta á estos y otros objetos supersticiosos, como las rocas de

formas singulares, á fin de que el viaje sea próspero.

El Folk-lore Filipino (Tomo I) · 第 18 / 232 题