XXVIII

Mucho cuidado antes de coincidir con cualquier vecino de butaca. Una

noche Stendhal escuchaba indignado una mala ejecución de «Armida». De

pronto oye decir:

—¡Esto es intolerable, es indigno!

Y Stendhal, agrega, complacido:

—Tiene usted razón.

—Es indigno —continúa el vecino— ¡que esos músicos no vistan de calzón

corto!

No fiarse tampoco de las llamadas «lecciones de la vida» —tan útiles

siempre a algunos grandes novelistas, a un tiempo «grandes vividores»—.

Cuenta el mismo Stendhal que Voltaire intentaba hacer aprender el arte

de declamar a una bella amiga aficionada al teatro. La joven comenzó,

al fin, a recitar el papel de Amenaida; pero el maestro, sorprendido al

ver una extraña frialdad en su discípula, le dijo:

—Pero, amiga mía, si un amante te hubiese traicionado, huyendo de ti

cobardemente, ¿qué harías tú?

—Buscarme otro —respondió sencillamente la muchacha.

Ejercicios · 第 30 / 51 题