Muy Sr. mío y estimado amigo: la circunstancia de venir su grata de
V. de 30 de Nov. e, dentro del tomito de «La venganza de Fajardo»
q. tardé muchos días en hojear pr. hallarme enfermo, ha sido causa de
que no me haya enterado de ella ni la haya por consiguiente contestado,
rogando á V. me dispense esta involuntaria falta.
Mucho me satisface el que haya V. encontrado curiosos é interesantes
los documentos q. le he enviado. Tengo más; pero entre el océano de
papeles q. he ido guardando durante tantos años no me entiendo ya
y no encuentro los q. busco, porque tampoco ayuda la cabeza que no
me permite como en otro tiempo trabajar mentalmente mucho tiempo:
ya V. lo ve.
De todos modos yo quisiera conservar mientras viva los que poseo
y pueda poseer; pero V. podrá sacar copia de todos los q. quiera
devolviéndome los originales tomándose para este trabajo de copia el
tiempo que necesite y autorizándole también para citarlos públicamente
como míos si le conviene.
Y termino esta ya larga misiva felicitando á V. pr. su propósito de
imprimir un libro, que aunque ya á destiempo, puede servir de enseñanza
y escarmiento á los que no saben ó no quieren convencerse de que no
es pr. el castigo y la violencia como se gobiernan los pueblos en el
siglo XX: con el Canal de Suez llegaron á Filipinas auras de libertad
y de progreso que en vano quisimos contener, en lugar de encauzarlas
y dirijirlas: y la marmita reventó, naturalmente pr. una Ley física,
imposible de contrarestar.
Perdóneme estas filosofías y sabe puede mandar á su atento amigo
affmo. s. s.
q. b. s. m.