algunos que no podian concebir cómo podia ser _inextensa_ el alma de los
brutos; creyendo que la inextension era exclusiva propiedad del alma
intelectual. De esta objecion se hace cargo su comentador el cardenal
Cayetano, y defiende resueltamente con Santo Tomás, que las almas de
los brutos son inextensas.
Por las palabras del sabio cardenal, se echa de ver que entendia la
doctrina de Santo Tomás, sobre la indivisibilidad del alma de los
brutos, con todo el rigor de los términos, pues que se propone la
objecion del modo siguiente.
Dubium secundo est circa eandem totalitatem quoniam S. Thomas à communi
opinione discordare videtur hoc in loco, eo quòd ponat _præter animam
intellectivam_, aliquam aliam formam in materia _inextensam, scilicet
animam sensitivam animalium perfectorum_, cum tamen vix possit
sustineri, quod anima intellectiva de foris veniens, informet secundum
esse, et sit inextensa.
En la solucion de la dificultad, lejos de apelar á interpretaciones del
texto, reconoce abiertamente la indivisibilidad del alma de los brutos,
y trata con cierto desden á los que opinaban en contrario.
Ad secundum dubium dicitur, quod doctrina hic tradita, _est quidem
contra modernorum communem phantasiam, sed non contra philosophicus
rationes, parum est autem de horum auctoritate curandum_. Cum autem
dicitur, quod sine ratione hoc est dictum, respondetur quod ratio
insinuata est à posteriori, quia scilicet diversam totaliter habet
habitudinem ad totum et partem ipsa forma ex propria ratione. Si enim
habet totaliter diversan habitudinem ad totum et ad partes, _hoc
provenit ex indivisibilitate formæ_. Quia si divideretur forma ad
divisionem totius, jam pars formæ proportionaretur parti corporis, et
cum pars quantitativa formæ sit tota essentia formæ, ergo ipsa forma
secundum rationem suæ essentiæ non habet totaliter diversam habitudinem
ad totum et ad partes: sed utrumque, scilicet tam totum quam partem
respicit, ut proportionatum perfectibile. Et confirmari potest ista
ratio, quia forma extensa ex vi solius divisionis, non desinit esse
secundum illam partem quam habet in parte decisa: imo quæ quodammodo
erat per modum potentiæ, perficitur, et fit actu seorsum, ut patet in
formis naturalibus, ergo à destructione consequentis, si ex sola
divisione pars decisa non potest retinere eandem speciem, _ergo non erat
extensa et divisibilis ad divisionem subjecti_..........................
........................................................................
_Non est ergo sine ratione dictum, quod animæ aliquæ præter
intellectivam sunt tantæ perfectionis quod sunt inextensæ, tam per se
quam per accidens_: quamquain potentiæ omnes earum sint extensæ per
accidens: qualitates enim, sunt corporis partibus accomodatæ.
* * * * *
(SOBRE EL CAPÍTULO X DEL LIBRO III).
(II). Leibnitz y Clarke sostuvieron sobre el espacio una polémica muy
interesante, de la cual voy á presentar algunas muestras. Leibnitz habia
escrito una carta á S.A.R. Madama la princesa de Gales, en la que
recordando el dicho de Newton de que el espacio es el órgano de que Dios
se sirve para sentir las cosas, arguye contra esta opinion, y observa
que si Dios para sentir las cosas, ha menester de algun medio, no
dependen enteramente de él y no son producidas por él.
Contestacion de Clarke.
El caballero Newton no dice que el espacio sea el órgano de que Dios se
sirve para percibir las cosas, ni que Dios tenga necesidad de ningun
medio para percibirlas; por el contrario, dice que estando Dios presente
en todas partes, percibe las cosas por su presencia inmediata en todo el
espacio donde ellas están, sin intervencion ni auxilio de ningun órgano
ni medio. Para hacer esto mas inteligible, lo aclara con una
comparacion diciendo, que así como el alma por estar presente á las
imágenes que se forman en el cerebro por medio de los órganos de los
sentidos, ve estas imágenes como si fueran las cosas mismas que ellas
representan, del mismo modo Dios lo ve todo por su presencia inmediata,
estando actualmente presente á las cosas mismas, á todas las que existen
en el universo, como el alma está presente á todas las imágenes que se
forman en el cerebro. Newton considera el cerebro y los órganos de los
sentidos, como el medio por el cual se forman las imágenes, mas nó como
el medio por el cual el alma ve ó percibe las imágenes cuando están
formadas; y en el universo no considera las cosas como si fueran
imágenes formadas por un cierto medio ó por órganos, sino como cosas
reales que el mismo Dios ha hecho y que ve en todos los lugares donde se
hallan, sin intervencion de ningun medio. Esto es todo lo que Newton ha
querido significar por la comparacion de que se vale cuando supone que
el espacio infinito es por decirlo así el sensorio, _sensorium_, del ser
que está presente en todas partes.
Réplica de Leibnitz.
Se halla expresamente en el apéndice de la Optica de Newton, que el
espacio es el _sensorio_ de Dios; esta palabra ha significado siempre el
órgano de la sensacion. Él y sus amigos, pueden explicarse si quieren de
otra manera; no me opongo á esto.
Se supone que la presencia del alma basta para que perciba lo que pasa
en el cerebro; pero esto es precisamente lo que el padre Malebranche y
toda la escuela cartesiana niegan, y con razon. Algo mas se requiere que
la sola presencia para que una cosa represente lo que pasa en otra. Para
esto se necesita alguna comunicacion explicable, algun modo de
influencia. El espacio, segun Newton, está íntimamente presente al
cuerpo que contiene, y está comensurado con él; ¿se sigue por ventura
de esto, que el espacio perciba lo que pasa en el cuerpo y que se
acuerde de ello cuando el cuerpo se ha retirado? Además, que siendo el
alma indivisible, su presencia inmediata que podríamos imaginar en el
cuerpo, no seria sino en un punto; ¿cómo podria percibir lo que se hace
fuera de este punto? Yo pretendo ser el primero que ha explicado, cómo
el alma percibe lo que pasa en el cuerpo.
La razon por la cual Dios lo percibe todo, no es su simple presencia,
sino su operacion; porque conserva las cosas por una operacion que
produce continuamente lo que en ellas hay de perfeccion y de bondad;
pero no teniendo las almas influencia inmediata sobre los cuerpos, ni
los cuerpos sobre las almas, su correspondencia inmediata no puede ser
explicada por la presencia.
Respuesta de Clarke.
La palabra _sensorium_ no significa propiamente el órgano, sino el lugar
de la sensacion: el ojo, la oreja etc. son órganos, pero nó sensorios:
por otra parte el caballero Newton no dice que el espacio sea el
sensorio sino que es (por via de comparacion) como si dijéramos el
sensorio.
No se ha supuesto nunca que la presencia del alma baste para la
percepcion; solo se ha dicho que esta presencia es necesaria para que el
alma perciba: si el alma no estuviese presente á las imágenes de las
cosas percibidas, no podria percibirlas; pero su presencia no basta, si
ella no es una sustancia viviente. Las sustancias inanimadas, aunque
presentes, no perciben nada; y una sustancia viviente no es capaz de
percepcion sino en el lugar donde está presente, ya lo esté á las cosas
mismas como Dios á todo el universo, ya á las imágenes de las cosas,
como el alma en su sensorio. Es imposible que una cosa obre, ó que algun
sujeto obre sobre ella, en un lugar donde la misma no está: asi como es
imposible que esté en un lugar donde no está. Aunque el alma sea
indivisible, no se sigue que esté presente en un solo punto; el espacio
finito ó infinito es absolutamente indivisible, hasta por el
pensamiento; porque no se puede imaginar que sus partes se separen la
una de la otra, sin imaginar que ellas salen por decirlo así de sí
mismas; y sin embargo el espacio no es un solo punto.
Dios no percibe las cosas por su simple presencia ni porque obra sobre
ellas, sino porque está no solo presente en todas partes, sino que es un
ser viviente é inteligente. Lo mismo debe decirse del alma en su pequeña
esfera; percibe las imágenes á las cuales está presente, y no podria
percibirlas sin estarlo; pero la percepcion no la tiene por su simple
presencia, sino porque es una sustancia viviente.
Réplica de Leibnitz.
Esos señores sostienen que el espacio es un ser real absoluto; pero esto
conduce á grandes dificultades; porque parece que este ser será eterno é
infinito, y por esto han creido algunos que era el mismo Dios, ó bien su
atributo, su inmensidad; pero como el espacio tiene partes, no puede
convenir á Dios.
Ya he notado mas de una vez que yo miro el espacio como una cosa
puramente relativa, para un órden de coexistencias, así como el tiempo
es un órden de sucesiones, porque el espacio marca en los términos de la
posibilidad, un órden de cosas que existen á un mismo tiempo, en cuanto
existen juntas, sin entrar en sus maneras de existir: y cuando se ven
muchas cosas juntas, se percibe este órden entre ellas.
Para refutar la imaginacion de los que toman al espacio por una
sustancia ó al menos por algun ser absoluto, tengo muchas
demostraciones; pero ahora solo quiero valerme de la indicada por la
misma oportunidad. Digo pues que si el espacio fuera un ser absoluto,
sucederia algo de que no se podria señalar razon suficiente, lo que es
nuestro axioma. Hé aquí la prueba. El espacio es alguna cosa uniforme
absolutamente; y si se prescinde de las cosas situadas en él, uno de los
puntos del espacio no se diferencia en nada del otro. Síguese de aquí,
supuesto que el espacio sea alguna cosa en sí mismo fuera del órden de
los cuerpos, que es imposible que haya una razon por la cual Dios
guardando las mismas situaciones de los cuerpos entre ellos, haya
colocado los cuerpos en el espacio de esta manera y nó de otra, y porque
no lo ha puesto todo al revés, cambiando por ejemplo el oriente en
occidente. Pero si el espacio no es mas que este órden ó relacion, y no
es sin los cuerpos otra cosa que la posibilidad de colocarlos, estos dos
estados, el uno tal cual es ahora, y el otro supuesto al revés, no se
diferenciarian: esta diferencia solo se halla en la suposicion quimérica
de la realidad de un espacio en si mismo................................
Será difícil hacernos creer que en el uso ordinario _sensorium_, solo
signifique el órgano de la sensacion.................................
La simple presencia de una sustancia animada no basta para la
percepcion; un ciego ó un distraido no ve: es preciso explicar cómo el
alma percibe lo que hay fuera de ella.
Dios no está presente á las cosas por situacion, sino por esencia; su
presencia se manifiesta por su operacion inmediata.
Respuesta de Clarke.
Es indudable que nada existe sin que haya razon suficiente de su
existencia, y que nada existe de una manera mas bien que de otra, sin
una razon suficiente para esta manera de existir; pero en cuanto á las
cosas indiferentes en sí mismas, la _simple voluntad_ es una razon
suficiente para darles la existencia ó para hacerlas existir de una
cierta manera: y esta voluntad no necesita ser determinada por una
causa extraña.....................................................
..................................................................
El espacio no es una sustancia, ni un ser eterno é infinito, sino una
propiedad ó una consecuencia de la existencia de un ser infinito y
eterno; el espacio infinito es la inmensidad, pero la inmensidad no es
Dios[3], luego el espacio infinito no es Dios. Lo que aquí se dice de
las partes del espacio, no es una dificultad: el espacio infinito es
absoluta y esencialmente indivisible; y es una contradiccion en los
términos el suponer que sea dividido, porque seria preciso que hubiese
un espacio entre las partes que se suponen divididas, lo que es suponer
que el espacio es dividido y no dividido á un mismo tiempo[4]..........
.......................................................................
[Nota 3: En esta proposicion, ó Clarke se expresa con inexactitud y
oscuridad, ó incurre en error. La inmensidad de Dios, es Dios mismo;
todo atributo de Dios, es el mismo Dios.]
[Nota 4: Aquí Clarke confunde la division con la separacion: véase lo
que digo en los capítulos X y XI de este libro.]
No se trata de saber lo que Goclenio[5] entiende por la palabra
_sensorium_, sino el significado que el caballero Newton dió á esta
palabra; sí Goclenio cree que el ojo, la oreja, ú otro cualquiera órgano
de los sentidos, es el sensorio, se engaña. Además, que cuando un autor
emplea un término del arte, y declara el sentido que le da ¿para qué
buscar el que le hayan atribuido otros escritores? Scapula traduce la
palabra de que hablamos, por _domicilium_, es decir, lugar donde el alma
reside.
[Nota 5: Goclenio es el autor de un Diccionario filosófico citado por
Leibnitz.]
Réplica de Leibnitz.
Si el espacio infinito es la inmensidad, el espacio finito será lo
opuesto de la inmensidad, es decir, la mensurabilidad ó la extension
limitada: la extension debe ser una propiedad de lo extenso; si este
espacio es vacío será un atributo sin sujeto, una extension sin cosa
extensa.............................................................
Decir que el espacio infinito es sin partes, es decir que los espacios
finitos no le componen, y que el espacio infinito podria subsistir, aun
cuando todos los espacios finitos fuesen anonadados....................
Yo quisiera ver el pasaje de un filósofo que hubiese tomado la palabra
_sensorium_ en otro sentido que Goclenio.
Si Scapula dice que el sensorio es el lugar donde reside el
entendimiento, hablará del órgano de la sensacion interna: así no se
apartará de la significacion de Goclenio.
Sensorio ha significado siempre el órgano de la sensacion: la glándula
pineal seria, segun Descartes, el sensorio en la acepcion que le da
Scapula.
En esta materia no hay expresion menos conveniente que la que atribuye á
Dios un sensorio; parece que le hace alma del mundo; y será difícil
explicar el uso que hace Newton de esta palabra, en un sentido que le
pueda justificar.
Respuesta de Clarke.
Se insiste aun sobre el uso de la palabra _sensorium_, aunque Newton le
haya puesto un correctivo: nada tengo que añadir.
El espacio destituido de cuerpo es una propiedad de una sustancia
inmaterial; el espacio no está limitado por los cuerpos, sino que existe
igualmente en ellos y fuera de ellos: el espacio no está encerrado
entre los cuerpos, sino que estos hallándose en el espacio inmenso, son
limitados por sus dimensiones propias.
El espacio vacío no es un atributo sin sujeto, pues que no entendemos un
espacio donde no haya nada, sino un espacio sin cuerpos. Dios está
ciertamente presente en todo el espacio vacío; y quizás hay en este
espacio muchas otras sustancias que no son materiales, y que por
consiguiente no pueden ser tangibles, ni percibidas por ninguno de
nuestros sentidos.
El espacio no es una sustancia, sino un atributo de un ser necesario; y
debe, como todos los atributos de un ser necesario, existir mas
necesariamente que las sustancias mismas que no son necesarias. El
espacio es inmenso, inmutable, eterno, y lo mismo debe decirse de la
duracion; mas no se sigue de esto que haya nada eterno fuera de Dios,
porque el espacio y la duracion no están fuera de Dios; son
consecuencias inmediatas y necesarias de su existencia, sin las cuales
no seria eterno, ni se hallaria presente en todas partes.
Los infinitos no se componen de finitos, sino como los finitos se
componen de infinitésimos. Ya he manifestado mas arriba, en qué sentido
puede decirse que el espacio tiene partes y que no las tiene. Las
partes, en el sentido que se da á esta palabra cuando se la aplica á los
cuerpos, son separables, compuestas, desunidas, independientes las unas
de las otras, y capaces de movimiento. Pero, aunque la imaginacion pueda
en algun modo concebir partes en el espacio infinito, sin embargo como
estas partes impropiamente dichas, quedan esencialmente inmóviles é
inseparables las unas de las otras, se sigue que el espacio es
esencialmente simple, y absolutamente indivisible [6].
[Nota 6: Aquí Clarke vuelve á confundir la divisibilidad con la
separabilidad, y esta confusion le lleva á proposiciones
contradictorias.]
Réplica de Leibnitz.
Como yo habia objetado que el espacio tomado por una cosa real y
absoluta seria eterno, impasible é independiente de Dios, se ha tratado
de eludir esta dificultad diciendo que el espacio es una propiedad de
Dios; ya objeté á esto en mi escrito precedente, que la propiedad de
Dios es la inmensidad; pero que el espacio conmensurado con los cuerpos,
no es lo mismo que la inmensidad de Dios................................
He preguntado, supuesto que el espacio sea una propiedad, de qué cosa
podrá serlo un espacio vacío, limitado, cual lo imaginamos en el
recipiente de donde se haya quitado el aire. No me parece razonable
decir que este espacio vacío, redondo ó cuadrado, sea una propiedad de
Dios..................................................................
Si los espacios limitados y el espacio infinito son la propiedad de
Dios, será preciso, cosa extraña! que la propiedad de Dios sea compuesta
de afecciones de las criaturas, porque todos los espacios finitos juntos
componen el espacio infinito............................................
........................................................................
Si el espacio es una propiedad de Dios, entra en la esencia de Dios; es
así que el espacio tiene partes, luego tambien los tendria la esencia de
Dios. _Spectatum admisi_................................................
Además los espacios, ora están vacíos ora llenos; luego habrá en la
esencia de Dios partes ora vacías ora llenas y por consiguiente sujetas
á un cambio perpetuo. Los cuerpos, llenando el espacio, llenarian una
parte de la esencia de Dios, y serian conmensurados con ella; y en la
suposicion de un vacío, una parte de la esencia de Dios estará en el
recipiente; este Dios con partes se parecerá mucho al Dios de los
estóicos, que era el universo todo entero, considerado como un animal
divino...............................................................
La inmensidad de Dios hace que Dios esté en todos los espacios; si Dios
está en el espacio, ¿cómo puede decirse que el espacio está en Dios, ó
que es su propiedad? Se dice que la propiedad está en el sujeto: pero
¿quién ha oido jamás que el sujeto esté en su propiedad?
Como yo habia objetado que el espacio tiene partes, se busca un efugio,
alejándose de la significacion usual de los términos, porque estas
partes no son separables, y no podrian apartarse las unas de las otras
por escision; pero basta que el espacio tenga partes, sean estas
separables ó nó, y se las puede asignar en el espacio, ya por los
cuerpos que están en él, ya por las líneas y superficies que se pueden
tirar. Se alega la excusa de que no se ha dicho que el espacio fuera el
sensorio de Dios, sino _como_ su sensorio. Parece que lo uno es tan poco
conveniente é inteligible como lo otro..................................
Si Dios siente lo que pasa en el mundo por medio de un sensorio, parece
que las cosas obran sobre él, y que es como concebimos el alma del
mundo. Se me imputa que repito las objeciones sin hacerme cargo de las
respuestas; pero yo no veo que se me haya soltado esta dificultad: mejor
seria renunciar enteramente á ese pretendido sensorio.
No me es posible copiar otros pasajes de esta interesante polémica, que
puede leerse por extenso en la coleccion de las obras de Leibnitz: pero
bastan esas muestras para que se vea la importancia que daban á las
cuestiones sobre el espacio, filósofos eminentes.
* * * * *
(SOBRE EL CAPÍTULO XVII DEL LIBRO III.)
(III). Para que el lector forme concepto cabal de la opinion de Kant
sobre el espacio, y juzgue por sí mismo de si hay ó nó la contradiccion
indicada, pongo á continuacion algunos pasajes del autor.
«El concepto trascendental de los fenómenos[7] en el espacio, es una
advertencia crítica de que en general, _nada_ de lo percibido en el
espacio, _es una cosa en sí_; que el espacio es además una forma de las
cosas, que tal vez les seria propia, si fuesen consideradas en sí
mismas; pero que los objetos en sí, nos son completamente desconocidos;
y que lo que llamamos _objetos exteriores no es otra cosa que las
representaciones puras de nuestra sensibilidad_, cuya forma es el
espacio, y cuyo correlativo verdadero, es decir, la cosa en si misma, es
por esta razon totalmente desconocida, y lo será siempre; pero sobre la
cual no se interroga jamás á la experiencia.» (Estética trascendental,
seccion primera).
[Nota 7: Kant define el fenómeno: «el objeto indeterminado de una
intuicion empírica.» Llama intuicion empírica: «la que se refiere á un
objeto por medio de la sensacion.» Entiende por sensacion: «el efecto de
un objeto sobre la facultad representativa, en cuanto nosotros somos
afectados por él.» Estética trascendental, primera parte.]
«Es de todo punto cierto, y no solo posible ó verosímil, que el espacio
y el tiempo como condiciones necesarias de toda experiencia, tanto
interna como externa, son condiciones puramente subjetivas de toda
nuestra intuicion. Luego es igualmente cierto que _todos los objetos con
relacion al espacio y al tiempo, no son mas que simples fenómenos, y nó
cosas en sí_, si se los considera segun el modo con que nos son dadas.
Mucho se puede decir _à priori_ de la forma de los objetos, pero nada
de la cosa en sí, que debe servir de base á estos fenómenos.»
Esta doctrina de Kant le atrajo la inculpacion de idealismo, y provocó
explicaciones del filósofo aleman, que algunos consideran como una
contradiccion manifiesta.
Hé aquí cómo se defiende Kant de la nota de idealismo: «Cuando digo que
en el espacio y el tiempo, la intuicion de los objetos exteriores y la
del espíritu, representan estas dos cosas tales como ellas afectan
nuestros sentidos, _no quiero decir que los objetos sean una pura
apariencia_; porque en el fenómeno, los objetos y hasta las propiedades
que nosotros les atribuimos, son siempre consideradas como alguna cosa
dada realmente; sino que como esta calidad de ser dada, depende
únicamente de la manera de percibir del sujeto en su relacion con el
objeto dado, este objeto como fenómeno, es diferente de sí mismo, como
objeto en sí. _Yo no digo que los cuerpos parezcan simplemente_ que son
exteriores, ó que mi alma _parezca simplemente_ haberme sido dada en mi
conciencia: cuando yo afirmo que la calidad del espacio y del tiempo
(conforme á la cual yo pongo el cuerpo y el alma como siendo la
condicion de su existencia) existe únicamente en mi modo de intuicion y
nó en los objetos en sí mismos, caeria en error si convirtiese en pura
apariencia lo que debo tomar por un fenómeno; pero esto no tiene lugar
si se admite mi principio de la idealidad de todas nuestras intuiciones
sensibles. Por el contrario, si se atribuye una realidad objetiva á
todas esas formas de las representaciones sensibles, no se puede evitar
el que todo se convierta en pura apariencia; porque si se considera el
espacio y el tiempo como calidades que deban hallarse, en cuanto á su
posibilidad, en las cosas en sí, y se reflexiona sobre los absurdos en
que entonces se cae, pues que dos cosas infinitas que no pueden ser
sustancias ni nada inherente á las sustancias, y que son no obstante
alguna cosa existente y hasta la condicion necesaria de la existencia de
todas las cosas, subsistirian todavía, aun cuando todo lo demás fuese
anonadado, en tal caso no se puede reprender al excelente Berkeley de
haber reducido los cuerpos á una mera apariencia.» (Ibid. 2.ª edicion).
En su _Lógica trascendental_, se encuentra tambien una refutacion del
idealismo. En dicho lugar, Kant establece el siguiente teorema:
«La simple conciencia de mi propia existencia, determinada
empíricamente, prueba la existencia de los objetos, fuera de mí, en el
espacio.»
No me es posible exponer aquí las doctrinas de Kant en su _Lógica
trascendental_; me basta haber indicado sus aclaraciones sobre la
realidad de los objetos; otros las llaman retractaciones ó
contradicciones, y hasta señalan varias causas que de nada sirven en el
terreno de la filosofía.
* * * * *
(SOBRE EL CAPÍTULO XIX DEL LIBRO III.)