EL FUEGO DIVINO

De la inclinada fuente

En copioso raudal brotaste pura,

Alma luz refulgente;

Entonces con ternura 20

Latió fecundo el seno de natura.

. . . . . . . . . .

Tú eres la luz, la vida,

La inteligencia, el fuego, el movimiento;

Tú la llama escondida

Que da al sol alimento, 25

Y armonioso vigor al firmamento.

. . . . . . . . . .

Con vivífico aliento

Virtud prestaste á la materia inerte,

La fuerza y movimiento, {p. 321}

Que en sus átomos vierte

Al sacarlos del seno de la muerte.

Y la forma elevada

Misteriosa del hombre creaste luego; 5

A su mente sagrada

Diste noble sosiego,

A sus ojos el brillo de tu fuego.

Levantaste su frente,

Hermoso asiento de tu lumbre viva, 10

Hacia el cielo eminente,

Do á su mirada altiva

Ni de tu sér la oscuridad se esquiva.

Cuanto existe en la tierra,

De oro y fango, de bálsamo y veneno, 15

Cuanta virtud encierra

En su fecundo seno

El éter infinito, de astros lleno,

Diste con armonía,

Breve mundo, del hombre á la existencia; 20

Como en oriente el día

Brotó la inteligencia,

De su completo ser oculta esencia.

La pompa de los mundos,

Todo sér, toda vida en ella vive; 25

Los ámbitos profundos

Del cielo en sí recibe,

Y de su inmensidad los circunscribe.

Su perfume derrama {p. 322}

La flor, el ave canta, el mar resuena;

Cuanto aborrece y ama,

Todo deleite y pena

Está en el alma, y los espacios llena. 5

Su luz el astro envía,

Y tarda siglos en cumplir su anhelo;

No acaba su porfía,

No hiere el mortal velo,

Mas en el alma está como en el cielo. 10

¿Qué habrá que satisfaga

Al sér amante en la creación entera?

¿De qué beldad se paga

Si por alta manera

Todo en el alma está como en su esfera? 15

¿A qué este amor intenso?

¿Qué ignoto sér la voluntad adora?

¿Dónde el objeto inmenso,

La fuerza vencedora

Que domina al amor que le devora? 20

. . . . . . . . . .

El alma es consonancia

De todo lo creado, y sus amores

Son la luz, la fragancia

De estrellas y de flores,

¿Quién detiene perfumes y fulgores? 25

. . . . . . . . . .

La bien templada lira

De cada cuerda exhala melodiosa

Distinto son, y admira {p. 323}

De la máquina hermosa

Dando el conjunto música armoniosa.

Enemigas y fieras

Potencias une al mismo fin el hado; 5

Así de las esferas

El giro arrebatado

Da un concierto sublime y alternado.

. . . . . . . . . .

A Spanish Anthology  A Collection of Lyrics from the Thirteenth Century Down to the Present Time · 第 342 / 355 题