2008: LOS EBOOKS SON OMNIPRESENTES

= [Resumen]

En 2008, ofrecer un ebook (libro digital) como regalo empieza a ponerse

de moda, y aún más el hecho de leerlo en un smartphone, prueba de que

las cosas han cambiado desde la época en que el pánico se había

apoderado de los editores y libreros a finales de los años 90. Tres

palabras parecen esenciales: almacenamiento, organización y difusión.

En un futuro próximo, el patrimonio mundial debería estar almacenado

bajo forma digital, con una organización efectiva de la información y

una red internet adaptada. De limitada difusión en el año 2000, y luego

pariente pobre de los archivos musicales y videos, ahora el ebook ocupa

un lugar respetable junto a la música y a las películas. Nicolas Pewny,

editor y luego consultor en edición electrónica, ve "el libro digital

del futuro como una 'obra total' que reuniría textos, sonidos,

imágenes, vídeos, interactividad: una nueva manera de concebir,

escribir y leer, quizás en un libro único, siempre renovable, que

contendría todo lo que uno ha leído, un compañero único y múltiple a la

vez".

= [Texto]

Michael Hart, fundador del Proyecto Gutenberg en 1971, precisa a menudo

en sus escritos que así como en su tiempo Gutenberg había permitido a

cualquier persona poseer sus propios libros – hasta entonces exclusivos

de una élite –, el Proyecto Gutenberg permite a todos disponer de una

biblioteca completa – que hasta ahora estaba reservada a la

colectividad – en un soporte de bolsillo como una llave USB (universal

serial bus). El Proyecto Gutenberg cuenta con 30.000 libros en

noviembre de 2008, o sea el tamaño de una biblioteca pública de barrio.

¿Se parecerá el futuro al ciberespacio que describe el filósofo Timothy

Leary en 1994 en su libro "Chaos & Cyber Culture" (Caos y

cibercultura)? "Toda la información del mundo está en el interior (de

gigantescas bases de datos). Y gracias al ciberespacio, todo el mundo

puede tener acceso a ella. Todas las señales humanas contenidas hasta

ahora en los libros han sido digitalizadas. Han sido guardadas y están

disponibles en estos bancos de datos, sin contar todos los cuadros,

todas las películas, todos los programas de tele, todo, absolutamente

todo." En 2008, este objetivo aún no se ha alcanzado. Sin embargo, de

los 30 millones de libros del dominio público disponibles en las

bibliotecas (sin contar las diferentes ediciones), 5 millones estarían

libremente disponibles en la web.

Tim Berners-Lee inventa la web en 1990. Cuando Pierre Ruetschi,

periodista del diario Tribune de Genève (Suiza), le pregunta: "Han

pasado siete años. ¿Está usted satisfecho de la manera en que ha

evolucionado la web?", Tim Berners-Lee contesta en diciembre de 1997

que, si bien se alegra de que la información disponible sea tan rica y

tan variada, la web aún no ha alcanzado la potencia prevista en el

momento de su concepción original. Le gustaría "que la web fuera más

interactiva, que la gente pudiera juntar esfuerzos para crear

información", en vez de limitarse a consumir la que se le ofrece. La

web debe convertirse en un verdadero "media colaborativo, un mundo de

conocimientos compartidos".

Esto empeza a concretarse siete años más tarde, con lo que se suele

llamar la "web 2.0", un concepto acuñado en 2004 por el editor Tim

O’Reilly, quien había escogido este título para una serie de

conferencias. La meta de la web 2.0 ya no es sólo utilizar la

información, sino también incitar a los usuarios a intercambiar y a

colaborar en línea, en blogs, wikis o enciclopedias cooperativas como

Wikipedia y Citizendium.

La accesibilidad del internet para todos es un desafío de igual

importancia. El sitio web Handicapzéro (o sea Discapacidad Cero),

puesto en línea en septiembre de 2000 por la asociación del mismo

nombre, se convierte en febrero de 2003 en un portal generalista que

ofrece un acceso adaptado a la información para los usuarios

francófonos afectados por un problema visual, es decir más del 10% de

la población. El sitio ofrece información sobre diversos asuntos -

noticias, programas de televisión, boletín meteorológico, etc. - y

sobre servicios para la salud, el empleo, el consumo, el ocio, el

deporte, la telefonía, etc. Las personas ciegas pueden acceder al sitio

web a través de un dispositivo braille o de una síntesis de voz. Las

personas con visión reducida pueden parametrizar en la página de

entrada el tamaño y la letra de carácter así como el color del fondo de

pantalla para una navegación más cómoda. Las personas que no padecen

deficiencia visual pueden corresponder en braille con personas ciegas

vía el sitio web.

En octubre de 2006, el sitio web adopta una nueva presentación

enriqueciendo aún más su contenido, adoptando una navegación más

intuitiva en la página de entrada, proponiendo combinaciones de teclas,

mejorando la "comodidad de lectura", etc. Más de 2 millones de

visitantes utilizan sus servicios durante el año 2006. Handicapzéro se

propone demostrar así "que con sólo respetar algunas reglas

elementales, el internet puede acabar convirtiéndose en un espacio de

libertad para todos".

Otro desafío concierne la infraestructura del internet. La conexión a

la red resulta más fácil gracias a la DSL (digital subscriber line), al

cable óptico (o fibra óptica), a las tecnologías wifi (wireless

fidelity) para un sector geográfico limitado y WiMAX (worldwide

interoperability for microwave access) para un sector geográfico

amplio. Jean-Paul, webmaster del sitio web hipermedia cotres.net,

resume la situación en enero de 2007: "Tengo la impresión de que

estamos viviendo un periodo 'flotante', situado entre los tiempos

heroicos, en los que se trataba de avanzar esperando a que la

tecnología nos alcanzara, y el futuro, en el que la anchura de banda

muy alta liberará fuerzas que aún no se han desencadenado."

La próxima generación del internet sería una red "pervasiva" que

permitiría conectarse en cualquier lugar y en cualquier momento a

través de cualquier tipo de aparato vía una red única y omnipresente.

Rafi Haladjian, fundador de la sociedad Ozone, desarrolla este concepto

de red pervasiva en 2007 en su sitio web: "La nueva ola afectará

nuestro mundo físico, nuestro entorno real, nuestra vida cotidiana en

cualquier momento. Ya no accederemos a la red, sino que viviremos en

ella. Las futuras componentes de esta red (cables, operadores, etc.)

serán completamente transparentes para el utilizador final. La red

estará siempre abierta, posibilitando así una conexión permanente en

cualquier lugar. También será agnóstica en términos de aplicaciones, ya

que estará fundada en los mismos protocolos del internet."

Pierre Schweitzer, inventor del proyecto @folio, una tableta de lectura

nómada, escribe en diciembre de 2006: "La suerte que compartimos todos

es la de estar viviendo desde dentro, aquí y ahora, esta transformación

fantástica. Cuando yo nací en 1963, en la memoria de los ordenadores

cabían apenas algunas páginas de caracteres. Hoy día, en mi lector

portátil caben miles de millones de páginas, una verdadera biblioteca

de barrio. Mañana, por el efecto combinado de la ley de Moore y de la

omnipresencia de las redes, el acceso instantáneo a las obras y a los

saberes será cosa corriente. El soporte de almacenamiento en sí ya ni

siquiera presentará mucho interés. Sólo importarán las comodidades

funcionales de uso y la poética de esos objetos."

Pierre añade: "La lectura digital llega más allá, mucho más allá de la

mera cuestión del 'libro' o de la prensa. El libro y el periódico

siguen siendo y seguirán siendo por mucho tiempo soportes de lectura

técnicamente insuperables para los contenidos de valor o para los

contenidos que traspasen un umbral crítico de difusión. Aunque su

modelo económico pueda seguir evolucionando (como pasa con la prensa

gratuita, destinada al público en general), no creo que haya ningún

trastorno radical a nivel de una sola generación. Más allá de esta

generación, sólo el futuro nos lo dirá. Ya veremos. Sin embargo se

desarrollan otros tipos de contenidos en la red. El internet lanza un

reto al documento impreso en el terreno de la difusión en la web

(difusión desmaterializada = coste marginal nulo) de las obras y de los

saberes, un terreno en el que lo impreso no logra equilibrar sus

costes, el espacio al que pueden acudir nuevos actores para quitarles

el sitio.

Ahora bien, en este nuevo ámbito, los equilibrios económicos y las

lógicas de adopción son radicalmente diferentes a los que imperan en el

mundo impreso – véase por ejemplo la evolución de los sistemas de

validación para los archivos abiertos en la publicación científica, o

los modelos económicos emergentes de la prensa en línea. Por lo tanto

es vano - e incluso peligroso - querer transformar con fórceps la

ecología del papel. ¡Pues semejante forcejeo acabaría aniquilándola! En

margen, algunos contenidos muy específicos, algunos nichos editoriales,

podrían ser transformados. Por ejemplo la enciclopedia o la publicación

científica ya han conocido cambios: del mismo modo, las guías

prácticas, los libros de actualidad – de uso casi único – y algunas

otras secciones que invaden las mesas de las librerías podrían

modificarse, para mayor alegría de los libreros. Pero en mi opinión no

se trata de un cambio masivo ni brutal: nuestras costumbres de lectura

no cambiarán de un día para otro. Al contrario, forman parte de

nuestras costumbres culturales y van evolucionando lentamente, a medida

que las adoptan (o sea, que las aceptan) las nuevas generaciones."

Marc Autret, periodista y diseñador gráfico, escribe en la misma fecha:

"Estoy convencido de que el ebook (o 'e-book') tiene mucho futuro en

todos los sectores no ficcionales. Me refiero al libro digital como

software, y no al soporte físico (porque las conjeturas acerca de éste

son más inciertas). Los editores de guías, de enciclopedias y de obras

informativas por lo general siguen considerando el ebook como una

declinación muy secundaria del libro impreso, sin duda porque de

momento el modelo comercial y la seguridad de esta explotación aún no

les parecen totalmente estabilizados. Pero todo es cuestión de tiempo.

Los ebooks no comerciales ya están emergiendo en varios lugares y en

cierto modo operan un desciframiento de los posibles. Emergen al menos

dos ejes distintos: (1) una interfaz de lectura/consulta cada vez más

atractiva y funcional (navegación, búsqueda, reestructuración

inmediata, anotaciones del usuario, quizz interactivo, etc.); (2) una

integración multimedia (video, sonido, infografía animada, base de

datos, etc.) hoy día fuertemente asociada a la web. Ningún libro físico

ofrece semejantes funcionalidades. Entonces me imagino el ebook de

mañana como una suerte de wiki cristalizado, empaquetado en un formato.

¿Cuál será entonce su valor propio? ¡La de un libro: la unidad y la

calidad del trabajo editorial!"

Para Denis Zwirn, presidente de Numilog, la gran librería online

francófona, el 2008 es una fecha clave en la curva de crecimiento del

mercado de los libros digitales, con la combinación de tres factores:

"(1) El desarrollo de amplios catálogos online que suelen proponer

funcionalidades de búsqueda en el texto completo, como el de la futura

Biblioteca digital europea, el de VollTextSuche Online, los de Google y

de Amazon. Tras haber 'sondeado' el contenido de la obra, es natural

que el usuario quiera acceder a la totalidad de la obra... en versión

digital.

(2) Avances técnicos esenciales tales como la tinta electrónica, que

permitiría mejorar radicalmente la experiencia de lectura final para el

usuario, por el parecido con la lectura en papel. Me refiero a lectores

como el iLiad de Irex o el Sony Reader, aunque también se perfilan

otros muchos. Este avance también tiene repercusiones sobre el

desarrollo de los nuevos smartphones multifunciones (BlackBerry,

iPhone) y sobre los softwares de lectura cuya interfaz – aunque haya

sido mejorada – se había concebido primero para leer los ebooks en un

PC, como Adobe Digital Edition.

(3) Por último, un cambio de actitud fundamental por parte de los

profesionales del sector, de los editores, y pronto probablemente

también de los libreros. Los editores anglosajones universitarios han

abierto un ancho camino que todos los demás están siguiendo, al menos

en los Estados Unidos, en Europa del Norte y en Francia: proponer una

versión digital de todas las obras. Incluso para los que unos años

atrás eran los más reticentes, la cuestión ya no es '¿por qué?', sino

'¿cómo?'. Los libreros no tardarán en considerar que la venta digital

forma parte integrante de su oficio.

El libro digital ya no es un tema de simposio, de definición conceptual

o de adivinación por algunos 'expertos': ahora se ha convertido en un

producto comercial y en un instrumento al servicio de la lectura. Ya no

hace falta esperar no sé qué nuevo modo de lectura hipermoderno e

hipertextual enriquecido de funcionalidades multimedia que orquesten

sabiamente su especificidad con respecto al papel. Ahora ha empezado

otra etapa: lo que conviene hacer es proponer textos que se puedan leer

con facilidad en los múltiples soportes de lectura electrónica que

utiliza la gente, porque quizás la tinta electrónica no tarde tanto en

invadirlos todos. Y también convendría proponer esos textos de modo

industrial. El ebook no es, ni llegará a ser nunca, un producto de

nicho (como los diccionarios, las guías de viaje, los deficientes

visuales...), sino que se está convirtiendo en un producto de masas,

capaz de tomar formas tan múltiples como el libro tradicional."

Una historia del eBook · 第 24 / 26 题