1996: ALGUNOS EDITORES SE LANZAN AL INTERNET

= [Resumen]

A partir de 1996, la edición electrónica se labra un camino junto a la

edición tradicional, gracias a las ventajas que ofrece: permite evitar

existencias y reducir el coste de funcionamiento, y la difusión resulta

más fácil. Algunos editores tradicionales empiezan a vender sus títulos

en línea, mientras algunos editores electrónicos van comercializando

las versiones digitalizadas de libros. Libreros digitales deciden

vender versiones digitalizadas de libros publicados por editores

asociados, sin hablar de los autores que optan por autoeditar sus

escritos en la web o promover por cuenta propia las obras que ya han

publicado, ni de las nuevas plataformas de edición literaria que se

encargan de revelar nuevos talentos. Cabe preguntarse si, a largo

plazo, la edición digital podrá dar una nueva juventud a la estructura

editorial.

= Editores electrónicos

# Editel

En abril de 1995, Pierre François Gagnon, poeta y ensayista

quebequense, decide recurrir a la tecnología digital para la recepción

de textos, su almacenamiento y su difusión. Crea entonces Editel, el

primer sitio web de autoedición colectiva en lengua francesa.

En julio de 2000, cuenta lo siguiente: "En realidad, todo el mundo sabe

– o debería saber – que el primer sitio web de edición en línea

comercial fue CyLibris (creado en agosto de 1996), y que ésto fue

precedido tiempo atrás, en la primavera de 1995, por nadie menos que

Editel, el pionero por excelencia en este ámbito, aunque hasta ahora

hayamos tenido que limitarnos a una acción simbólica colectiva, por

falta de medios para que el proyecto resultara en un modelo de comercio

en línea verdaderamente viable y accesible (...). Actualmente nuestro

equipo se compone de tres mosqueteros (Pierre François Gagnon, Jacques

Massacrier y Mostafa Benhamza); intentamos desarrollar el contenido

original e inédito del webzine literario – un regalo de los autores

caseros a su lectorado – que seguirá sirviendo de fachada de animación

gratuita para potenciales actividades de edición en línea de pago, en

cuanto dispongamos de los medios técnicos y financieros necesarios.

¿Será posible seguir soñando con la democracia económica?" Editel cesa

su actividad editorial en 2005.

# CyLibris

Fundada por Olivier Gainon en agosto de 1996, la editorial CyLibris (de

"Cy", cyber y "Libris", libro), basada en París, es la pionera francesa

en materia de edición electrónica comercial. De hecho CyLibris es la

primera editorial en utilizar el internet y el sistema digital para

publicar a nuevos autores literarios y a algunos autores confirmados,

que practican géneros diversos: literatura general, novela policíaca,

ciencia ficción, teatro y poesía. Los libros se venden únicamente en la

web, se imprimen a petición del usuario y se envían directamente al

cliente, evitando así existencias e intermediarios. Algunos fragmentos

se pueden descargar libremente.

Durante su primer trimestre de actividad, CyLibris firma contratos con

trece autores. En el año 2000, CyLibris suma un promedio de 15.000

visitas mensuales a su sitio web, ha vendido 3.500 libros en total –

impresos y digitales – y el balance financiario del año 1999 resulta

equilibrado. En 2001, algunos títulos también se venden en versión

impresa gracias a una red de librerías asociadas, como la Fnac, y en

versión digital por intermedio de Mobipocket y Numilog, para ser leídos

en un ordenador o en una PDA. En 2003, el catálogo de CyLibris

comprende unos cincuenta títulos.

Olivier Gainon explica en diciembre de 2000: "CyLibris ha sido creada

primero con la idea de especializarse en un sector preciso que en

nuestra opinión los otros editores no han sabido cubrir bien: la

publicación de primeras obras, o sea obras de autores principiantes. Al

fin y al cabo, lo que nos interesa es aquella literatura que no puede

encontrar su lugar dentro del circuito tradicional: no sólo las

primeras obras, sino también los textos atípicos, inclasificables o en

desfase con los gustos y las modas literarias dominantes. Lo que nos

tranquiliza, es que ya hemos logrado algunos éxitos editoriales: el

gran premio de la Sociedad de literatos (SGDL: Société des gens de

lettres) en 1999 para el libro 'La Toile' (La Tela) de Jean-Pierre

Balpe, el Premio de lítotes (Prix de la litote) para 'Willer ou la

trahison' (Willer o la traición) de Jérôme Olinon en 2000, etc. Este

tarea de 'desbrozador' es original de por sí en el mundo editorial,

pero lo que hace que CyLibris se pueda considerar un editor atípico, es

sobre todo su modo de funcionamiento.

Creada a partir de 1996 en torno al internet, CyLibris quiso evitar las

obligaciones impuestas por la edición tradicional gracias a dos

innovaciones: la venta directa a través de un sitio web comercial en el

internet y, unida a ésta, la impresión digital de 'flujo tenso'. Esta

solución permitía esquivar las dos barreras características del mundo

editorial: los costes de impresión (y de almacenamiento), y las

exigencias de la distribución. Nuestro sistema gestionaba entonces

flujos físicos: recepción del pedido por internet, impresión del libro

encargado, envío por correo. Debo precisar que la impresión la

subcontratamos a impresores digitales, por lo cual la calidad de

nuestros libros es equiparable a la que ofrece el offset, y el precio

también. Nuestro sistema no es ni más caro, ni de una calidad inferior;

obedece a una economía diferente que a largo plazo, en nuestra opinión,

probablemente acabará generalizándose."

¿En qué consiste entonces la actividad de un editor electrónico? "Yo

diría que mi actividad es doble, explica Olivier. Por una parte hago lo

mismo que un editor tradicional a la hora de seleccionar manuscritos y

luego retocarlos (yo me ocupo directamente de la colección de ciencia

ficción), pero también se trata de elegir las maquetas, gestionar las

relaciones con los prestadores de servicios, etc. Por otro lado, gran

parte de nuestra actividad se concentra en el internet: lo que buscamos

es optimizar el sitio web de CyLibris y poner en marcha una estrategia

de cooperaciones que pueda permitir a CyLibris alcanzar la visibilidad

de la que a veces carece. Por último, represento a CyLibris en el

Sindicato nacional de la edición (SNE: Syndicat national de l'édition,

del que CyLibris forma parte desde la primavera de 2000). Hoy CyLibris

es una estructura pequeña. Ha encontrado su lugar en el mundo

editorial, pero su economía en el internet aún es frágil. Queremos que

la sociedad sea perenne y rentable, y nos eforzamos por alcanzar este

objetivo."

El sitio web también pretende servir de encrucijada para los pequeños

editores. Facilita información práctica a los autores en ciernes: cómo

enviar un manuscrito a un editor, qué se debe incluir en un contrato

editorial, cómo proteger sus manuscritos, cómo probar suerte en las

revistas o certámenes literarios, etc.

En mayo de 1999, el equipo de CyLibris lanza CyLibris Infos, una carta

de información electrónica gratuita cuyo objetivo no es en prioridad

promover los libros del editor sino presentar la actualidad de la

edición francófona. La carta es redactada a propósito en un estilo

disonante, a menudo humorístico, y hasta corrosivo. Se publica primero

mensualmente, y luego dos veces al mes a partir de febrero de 2000.

Cuenta con 565 suscriptores en octubre de 2000. La carta cambia de

nombre en febrero de 2001 para convertirse en Edition-actu, que cuenta

con 1.500 suscriptores en 2003, pero luego es sustituida por el blog de

CyLibris. CyLibris cesa su actividad editorial en 2007.

# Ediciones 00h00

Las ediciones 00h00 (que se pronuncia "zéro heure") también son

pioneras en materia de edición electrónica comercial. Aparecen en mayo

de 1998, poco menos de dos años después de CyLibris. Pero el campo de

investigación de 00h00 es un poco diferente. Se trata del primer editor

en línea. Su actividad consiste en vender libros digitales vía el

internet – y no libros impresos como lo hacía CyLibris. En 2000, las

versiones digitales (en formato PDF) representan un 85% de las ventas,

y el 15% son versiones impresas a petición del cliente, un servicio que

el editor facilita en su totalidad.

00h00 fue fundada por Jean-Pierre Arbon y Bruno de Sa Moreira,

respectivamente el antiguo director general de Flammarion y al antiguo

director de Flammarion Multimédia. "Hoy mi actividad profesional está

basada al 100% en el internet, explica Bruno de Sa Moreira en julio de

1998. El cambio no ha ocurrido radicalmente, sino que ha sido

progresivo (audiovisual primero, luego multimedia, y finalmente

internet). (...) La gestación del proyecto duró un año: brainstorming,

factibilidad, creación de la sociedad e instalación financiera,

desarrollo técnico del sitio web e informática editorial, elaboración y

producción de los textos y preparación del catálogo para la

inauguración. (...) Al optar por el internet tomamos riesgos, pero me

parece que este medio de comunicación puede popularizarse con

facilidad, porque los terminales de internet suelen ser más fáciles de

usar que los de un microordenador."

En 1999 se podía leer en el sitio web de 00h00: "La creación de 00h00

marca el verdadero punto de partida de la edición en línea. De hecho es

la primera vez en el mundo que se contempla la publicación de textos en

formato digital en un sitio web comercial, y que una empresa propone a

los actores tradicionales del mundo editorial (autores y editores) unir

fuerzas con ella para abrir en la red una nueva ventana de explotación

de los derechos. Los textos propuestos por 00h00 son inéditos, o bien

textos que han pasado ya al dominio público, o que están bajo copyright

y cuyos derechos en línea han sido negociados con sus derechohabientes.

(...) Con la edición en línea probablemente se vislumbra lo que será la

edición del siglo XXI. Esta idea de origen, de nueva partida es la que

se expresa en el nombre de marca 00h00. (...) El internet es un lugar

sin pasado, donde lo que uno hace no se evalúa en relación con una

tradición. En este espacio hay que inventar nuevas maneras de hacer las

cosas. (...) El éxito de la edición en línea no dependerá sólo de las

elecciones de los editores: dependerá también de la capacidad de éstos

para proponer enfoques nuevos, que se apoyen tanto en los lectores como

en los textos, en las lecturas tanto como en la escritura, y para que

cualquier persona pueda percibir de inmediato que una aventura nueva ha

comenzado."

Las colecciones son diversas: textos inéditos, teatro clásico francés,

cuentos y relatos fantásticos, cuentos y relatos filosóficos, recuerdos

y memorias, filosofía clásica, realismo y naturalismo, cibercultura,

novelas infantiles, novelas de amor, cuentos y novelas de aventuras. La

búsqueda se puede realizar por autor, por título y por género. Para

cada libro, hay una descripción corta, y otra pormenorizada, una tabla

de materias y una breve presentación del autor. Luego se van añadiendo

los comentarios de los lectores. De este modo no hay existencias, ni

obligaciones materiales para la distribución, pero sí existe un vínculo

directo con el lector y entre los lectores. En el sitio web, los

internautas/lectores que lo desean pueden crear su espacio personal

para redactar ahí sus comentarios, participar en foros o recomendar

enlaces hacia otros sitios web. Pueden suscribirse a la carta de

información de 00h00 para mantenerse informados de las novedades. El

editor produce también videoclips literarios para presentar las obras

publicadas.

En 2000, el catálogo comprende 600 títulos, entre los cuales figuran

unas cien obras originales y algunas reediciones electrónicas de obras

publicadas por otros editores. Las obras originales se reparten en

varias colecciones: nuevas escrituras interactivas e hipertextuales,

primeras novelas, documentos de actualidad, estudios sobre las NTIC

(nuevas tecnologías de información y comunicación), coediciones en

colaboración con editores tradicionales o grandes instituciones. El

pago se realiza en línea gracias a un sistema segurizado. Los que

desconfían del pago online también pueden pagar con tarjeta (envío por

fax) o con un cheque (envío por correo postal).

En septiembre de 2000, la sociedad Gemstar-TV Guide International

(Estados Unidos), especialista de productos y servicios digitales

dirigidos a los media, procede a la recompra de 00h00. Algunos meses

antes, en enero de 2000, Gemstar compró las dos sociedades

californianas que habían lanzado los primeros lectores de ebooks, a

saber NuvoMedia, creadora del Rocket eBook, y SoftBook Press, creadora

del SoftBook Reader.

Según un comunicado de Henry Yuen, presidente de Gemstar, "la habilidad

editorial de la que dispone 00h00 y la capacidad de innovación y de

creatividad que ha demostrado son lo que necesita Gemstar para

convertirse en un actor principal de la nueva edad de la edición

digital en la que ha entrado Europa."

La comunidad francófona no ve con muy buenos ojos esta recompra, ya que

precisamente la globalización del sector editorial parece poco

compatible con la innovación y la creatividad.

Apenas tres años más tarde, en junio de 2003, 00h00 abandona

definitivamente su actividad, y Gemstar abandona definitivamente su

sección eBook y sus lectores electrónicos.

Sobrevive sin embargo el recuerdo de esta hermosa aventura. En octubre

de 2006, Jean-Pierre Arbon, quien entre tanto se ha hecho cantante,

cuenta en su propio sitio web: "Yo había fundado, junto con Bruno de Sa

Moreira, una editorial de un género nuevo, la primera del mundo en

lanzarse a la aventura de la edición online a gran escala. Todo quedaba

por hacer, por inventar. La edición digital era terra incognita: había

que explorar, que desbrozar."

= Editores tradicionales

# Un ejemplo: Le Choucas

La editorial Le Choucas, especializada en novelas policíacas,

literatura, libros de fotos y de arte, fue fundada en 1992 por Nicolas

y Suzanne Pewny. Por aquellos tiempos ellos eran libreros en Saboya (en

el sureste de Francia).

En junio de 1998, Nicolas Pewny cuenta: "El sitio web de la editorial

Le Choucas se creó a finales de noviembre de 1996. Al enterarme de las

posibilidades que ofrecía el internet, me prometí que lo antes posible

dispondríamos de un sitio web. Pero el problema era el siguiente: no

teníamos presupuesto suficiente para delegar su construcción a un

profesional. Entonces, a costa de numerosas noches de desvelo, acabé

creando yo mismo el sitio web y lo mandé referenciar (no fue ésta la

parte más sencilla). Luego el sitio web se desarrolló a medida que iba

profundizando mis conocimientos en este campo (que por cierto siguen

siendo bastante modestos), y poco a poco empecé a ser conocido, incluso

fuera de Francia y de Europa.

El cambio que introdujo el internet en nuestra vida profesional fue

considerable. Somos una pequeña editorial instalada lejos de la

capital. En muy poco tiempo, gracias al internet, hemos llegado a ser

conocidos en un perímetro que yo no me hubiera imaginado nunca. Incluso

los medios de comunicación 'clásicos' nos abrieron un poco sus puertas

gracias a nuestro sitio web. Los manuscritos afluían por correo

electrónico. De esta manera hemos editado a dos autores quebequenses

(Fernand Héroux y Liz Morency, autores de 'Affaire de coeurs' (Asunto

de corazones), publicado en septiembre de 1997). Muchos libros se

crean (correcciones, ilustraciones, envío de documentos al impresor)

por esta vía. Desde el principio hemos recibido solicitudes desde

países en los que (aún) no estamos representados: Estados Unidos,

Japón, Latinoamérica, México, a pesar de nuestro deseo de no

convertirnos en un sitio web 'comercial' sino de información y a

'connotación cultural'. (No disponemos de ningún sistema de pago

segurizado, sólo hemos hecho una lista de los libreros que venden

libros online)."

¿En cuanto al futuro? "Me dan ganas de contestar con dos preguntas,

contesta Nicolas. ¿Puede usted decirme cómo evolucionará el

internet? ¿Cómo evolucionarán las costumbres de los usuarios? Nos

gustaría que la editorial siguiera siendo lo menos 'comercial' posible

y aumentar la interactividad y el contacto con los visitantes de

nuestro sitio web. ¿Lo lograremos? Ya hemos recibido propuestas que más

bien apuntan en dirección contraria. De momento las hemos puesto 'en

standby'. Pero si las cosas toman este rumbo, ¿acaso podremos resistir,

o encontrar un 'término medio'? Francamente no tengo ni idea."

Por desgracia, Le Choucas cesa sus actividades en marzo de 2001, una

desaparición más que deplorar entre los pequeños editores

independientes. Valiéndose de su experiencia de librero, de editor, y

de su conocimiento del internet y del mundo digital, Nicolas Pewny se

ha hecho consultor en edición electrónica y ha puesto sus habilidades

al servicio de otros organismos.

# Editores y tecnologías

Las tecnologías digitales también llevan a los editores científicos y

técnicos a reestructurar por completo su trabajo y, para algunos, a

orientarse hacia una difusión en línea. Sin embargo, sigue siendo

posible obtener ocasionalmente tiradas impresas. Algunas universidades

difunden manuales "a medida" que se componen de una selección de

capítulos y de artículos sacados de una base de datos, complementados

por los comentarios de los profesores. Para un seminario, se puede

imprimir a petición una tirada limitada a partir de documentos

transmitidos por vía electrónica a un impresor. En cuanto a las

revistas online, suelen pasar un acuerdo con una sociedad especializada

para las impresiones a petición de usuario.

Profesora e investigadora en la Escuela práctica de altos estudios

(EPHE: École pratique des hautes études) de la Sorbona de París, Marie-

Joseph Pierre escribe en febrero de 2003: "Me parece evidente que los

artículos y las obras, por lo menos los trabajos científicos, se

publicarán cada vez más en formato digital, facilitando para los

investigadores el acceso a enormes bases de datos, en constante e

inmediata evolución, y favoreciendo además el contacto directo y el

diálogo entre los autores. Nuestros organismos tutelares, como el

Centro nacional de la investigación científica (CNRS: Centre national

de la recherche scientifique) por ejemplo, ya empiezan a obligar a los

investigadores a publicar en formato digital, e instan a los

laboratorios a que difundan sus trabajos de investigación por ese

medio, para que estén rápidamente disponibles. Nuestros informes de

segundo y cuarto año de actividad – aquellos enormes y trabajosos

archivos que constituyen un resumen de nuestras labores – no deberían

tardar en publicarse en este formato. Esto no significa que el papel

desparecerá, y tampoco pienso que se utilice menos porque, para

trabajar sobre un texto, resulta mucho más manejable un libro. Me doy

cuenta de que en mi sector, las revistas recién estrenadas en formato

digital también empiezan a difundirse en versión impresa, encuadernada

en condiciones. Pasar del uno al otro es una oportunidad para aportar

revisiones y tener más perspectiva, y esto me parece muy interesante."

Periodista y diseñador gráfico, Marc Autret goza de diez años de

experiencia como periodista multitarea, y de una formación extensiva en

el ámbito editorial, multimedia y de los derechos de autor. Explica en

diciembre de 2006: "Eso constituye una base irremplazable para mis

actividades actuales, que resultan ser una prolongación técnica de mis

antiguas actividades. Soy un 'artesano' de la información y trabajo

esencialmente con editores. Llevan tanto retraso, son tan ajenos a la

revolución digital, que tengo trabajo para rato, quizás incluso para

varios años. Hoy me concentro en la asesoría, la infografía, la

tipografía, la pre-prensa y el diseño web, pero presiento que la parte

dedicada al software irá creciendo. Los sectores como la animación en

3D, la automatización de las tareas de producción, la integración

multisoporte, el sistema de base de datos y todas las tecnologías

procedentes de XML van a abrirse naturalmente. Los editores necesitan

esos instrumentos, sea para producir mejor, sea para comunicar mejor.

En esos aspectos puedo percibir la evolución, o mejor dicho la

intensificación de mi trabajo."

Una historia del eBook · 第 12 / 26 题