= [Resumen]
A principios de los años 90, aparecen en línea las primeras versiones
electrónicas de periódicos a través de servicios comerciales como
America Online o CompuServe. Con la aparición del primer navegador a
finales de 1993 y gracias al desarrollo rápido de la web que esto
permite, numerosos "zines" (boletines) no comerciales empiezan a
brotar, directamente en forma electrónica, y los órganos comerciales de
prensa crean sus propias páginas web. También hay editores que deciden
poner títulos de sus catálogos en la red, con acceso libre y gratuito,
con la esperanza de ver aumentar así las ventas de las versiones
impresas. La National Academy Press (NAP) es la primera editorial en
tomar el riesgo, tan pronto como en 1994, y acaba ganando la apuesta.
Sigue sus pasos la MIT Press (MIT: Massachusetts Institute of
Technology) en 1995.
= E-zines
Los primeros títulos puramente electrónicos son obras cortas,
inventariadas en la E-zine-list, una lista creada durante el verano de
1993 por John Labovitz. "Zine" es la abreviatura de "fanzine" o
"magazine", y por lo general es obra de una persona o de un grupo
pequeño. En cuanto al "e-zine" – contracción de "zine electrónico" –
sólo se difunde por correo electrónico o en un sitio web. No suele
contener publicidad, no tiene fines de lucro ni se dirige a una
audiencia de masas.
¿Cómo nace la E-zine-list? En el historial del sitio web, John Labovitz
relata que al principio, su objetivo es dar a conocer Crash, un zine en
versión impresa del cual desea crear una versión electrónica. Se pone a
buscar directorios, pero sólo encuentra el grupo de discusión
Alt.zines, y archivos como The Well y The Etext Archives. Entonces se
le ocurre crear un directorio organizado. Empieza con doce títulos
clasificados manualmente con un programa de tratamiento de textos.
Luego redacta su propia base de datos. En cuatro años, entre 1993 y
1997, ya no se trata de decenas sino de centenas de e-zines, y el mismo
significado de la palabra e-zine se hace más amplio, para referirse a
partir de entonces a cualquier tipo de publicación que haya sido
editada por vía electrónica, aunque "exista aún un grupo original e
independiente, minoritario, que sigue publicando lo que le dicta el
corazón, más allá de los límites de lo que solemos llamar un e-zine".
En el verano de 1998, la E-zine-list comprende 3.000 títulos.
= La prensa online
El desarrollo de la prensa en línea (en los años 90) es interesante
porque prefigura el del libro en línea (en los años 2000).
A principios de los años 90, se pueden consultar las primeras ediciones
electrónicas de periódicos a través de servicios comerciales como
America Online o CompuServe. Tras la aparición del primer navegador a
finales de 1993 y gracias al crecimiento rápido de la web que resulta
de ello, los órganos de prensa empiezan a crear sus propios sitios web.
En el Reino Unido, el Times y el Sunday Times deciden crear un sitio
web común llamado Times Online, que ofrece incluso la posibilidad de
generar una edición personalizada.
En los Estados Unidos, la versión online del Wall Street Journal no es
gratuita pero logra atraer a 100.000 suscriptores en 1998. En cambio la
suscripción es gratuita para leer el New York Times en línea. En cuanto
al Washington Post, propone las noticias del día en línea y numerosos
artículos archivados, con imágenes, sonido y vídeos. Pathfinder
(rebautizado más adelante Time) es el sitio web del grupo Time-Warner,
que edita las revistas Time Magazine, Sports Illustrated, Fortune,
People, Southern Living, Money, Sunset, etc. En este sitio web se
pueden leer artículos "caseros", realizando una búsqueda por fecha o
por tema. Y por supuesto también está presente en la web la revista
Wired, primera revista impresa enteramente dedicada a la cibercultura,
lanzada en California en 1992.
A partir de febrero de 1995, se inaugura el primer sitio web de un
periódico impreso francés, el del mensual Le Monde diplomatique. Este
sitio se estrenó con ocasión del foro de imágenes Imagina, y fue
elaborado en el marco de un proyecto experimental con el Instituto
nacional de audiovisual (INA: Institut national de l’audiovisuel).
Facilita acceso al conjunto de los artículos desde enero de 1994,
clasificados por fecha, por tema y por país. La integralidad del último
número publicado se puede consultar gratuitamente durante dos semanas
después de su fecha de publicación. Un foro de discusión permite al
periódico mantener un diálogo con sus lectores.
A finales de 1995, el diario francés Libération también crea su propio
sitio web, poco después del lanzamiento del "Cahier Multimédia", un
cuaderno semanal impreso incluido en la edición del jueves. El sitio
presenta la portada del diario, la sección Multimedia (que reúne los
artículos del "Cahier Multimédia" y los informes de los cuadernos
anteriores), el "Cahier Livres" (Libros) junto con el primer capítulo
de las novedades seleccionadas por el diario, y muchas más secciones.
La sección Multimedia es rebautizada más adelante Numériques
(Digitales).
El sitio web del diario francés Le Monde se estrena en 1996. Presenta
informes en línea, la portada en versión gráfica a partir de las 13.00,
la integralidad del periódico antes de las 17.00, la actualidad en
colaboración con la AFP (Agence France-Presse), y secciones relativas a
la Bolsa, los libros, el mundo multimedia y el deporte. En 1998, el
periódico online completo cuesta 5 FF (0,76 euros) mientras que la
edición impresa cuesta 7,50 FF (1,15 euros). Los artículos del
suplemento semanal impreso "Télévision-Radio-Multimédia" que tratan del
multimedia están disponibles gratuitamente en línea en la sección
Multimedia, rebautizada después "Nouvelles Technologies" (Nuevas
Tecnologías).
L’Humanité es el primer diario francés en ofrecer libre acceso a la
versión integral del periódico en la web. Clasificados por secciones,
los artículos están disponibles sobre las 10.00 o las 11.00 de la
mañana, excepto el número del sábado, disponible en línea sólo a partir
del lunes siguiente. Todos los artículos se archivan en el mismo sitio
web.
La prensa regional también está bien representada en la web, por
ejemplo Dernières nouvelles d’Alsace (en el este de Francia) y Ouest-
France (en el oeste de Francia).
Lanzado en septiembre de 1995, el sitio web de Dernières nouvelles
d’Alsace propone la edición del día en versión integral, así como
información práctica: cotizaciones en Bolsa, cálculo de los impuestos,
etc., con 5.500 visitas diarias en junio de 1998. Ofrece también una
edición abreviada en alemán.
El diario Ouest-France aparece en línea en julio de 1996. Primero el
sitio web se llamaba France-Ouest, pero fue renombrado más adelante
Ouest-France, o sea como el mismo diario.
¿Qué clase de repercusiones tiene el internet para los periodistas?
Según Bernard Boudic, responsable editorial del sitio web de Ouest-
France, "todavía son leves (en junio de 1998). Hace poco que podemos
ofrecerles a todos acceso al internet (en la redacción del Ouest-France
hay 370 periodistas repartidos entre 60 oficinas de redacción, 12
provincias... no resulta tan sencillo). Algunos utilizan el internet
para la mensajería electrónica (correo interno o externo, recepción de
textos de los corresponsales desde el extranjero, envío de diversos
archivos) y como fuente de información. Pero esta práctica aún necesita
extenderse y generalizarse. Por supuesto, reflexionamos también sobre
la escritura multimedia y su retroacción sobre la escritura impresa,
discutimos de los cambios en las costumbres de nuestros lectores, etc.
(...)
El internet es a la vez una amenaza y una suerte. Una amenaza que pesa
sobre el documento impreso, no cabe duda: el internet capta la
publicidad y los anuncios por palabras, influye en los reflejos de los
lectores, provoca un progresivo desinterés del público por las
versiones impresas. También es peligroso por la competencia que
representa un medio de comunicación gratis, y a disposición de
cualquier persona deseosa de difundir información propia... Pero
también es una oportunidad para aceptar retos, y rejuvenecer la prensa
impresa."
Estos temas vuelven a surgir unos años más tarde cuando nace el libro
digital: relación más tenue entre autor y lectores, necesidad de una
formación técnica, versión de pago y/o versión gratuita, versión
digital y/o versión impresa, etc.
= Libros gratuitos / de pago
La cuestión es saber si la publicación gratuita de un libro perjudica o
no las ventas de la versión impresa. La National Academy Press (NAP) es
la primera editorial en tomar semejante riesgo en los Estados Unidos,
ya en 1994, y acaba ganando la apuesta.
"A primera vista, aquello no parece lógico", escribe Beth Berselli, una
periodista del Washington Post, en un artículo de noviembre de 1997.
"Un editor de Washington, la National Academy Press (NAP) vio sus
ventas aumentar en un 17% en un año tras haber publicado en el internet
700 títulos de su catálogo actual, permitiendo así a cualquier persona
leer gratuitamente sus libros. ¿Quién dijo que ya nadie compraría la
vaca si la leche se distribuía gratuitamente?"
Luego una política como ésta, atípica, parece dar sus frutos. La
National Academy Press (que a continuación se convertiría en la
National Academies Press) es un editor universitario que publica unos
200 libros al año, esencialmente libros científicos y técnicos, y
manuales de medicina. En 1994, decide poner en acceso libre en la web
el texto integral de cientos de libros, para que los lectores los
puedan "hojear" en pantalla antes de decidir comprarlos o no, así como
lo harían en una librería. La NAP es el primer editor que apuesta por
este proyecto, una iniciativa aclamada por las demás editoriales,
aunque sin embargo seguían dudando en lanzarse también a la aventura,
por tres motivos: los gastos excesivos generados por la puesta en línea
de miles de páginas, los problemas de derechos de autor, y una
"competencia" que juzgan perjudicial para la venta de estos libros.
En el caso de la NAP, fueron los mismos autores quienes pidieron que
sus libros aparecieran en el sitio web, para dar a conocer su obra.
Para la NAP, la web representa un nuevo instrumento de marketing para
hacer frente a las 50.000 obras publicadas cada año en los Estados
Unidos. Se concede un descuento de 20% sobre cualquier pedido realizado
en línea. La presencia de estos libros en la web provoca también un
aumento de las ventas telefónicas. En 1998, el sitio web de la NAP
ofrece unos mil títulos en versión integral. La solución por la que
optó la NAP también fue adoptada a partir de 1995 por la MIT Press. Fue
un éxito: en poco tiempo se duplicaron las ventas de los títulos
disponibles en versión integral en la web.