FLIRT

--¡Y así no más ha sido, pues!... ¡Te has chasqueado, prima, porque sos

todavía inocente a pesar de ser tan viva... Mirá...

--¡No me digás, che!... ¡Si los hombres se han puesto muy canallas en

esta ciudá y ya no respetan nada!... ¡No me digás!

--¡No creas!... Aquí, como en todas partes, los hombres respetan lo

que deben respetar y nada más... ¡Mirá!... Las mujeres, a tu edad,

pocas veces saben contener su coquetería en los justos límites de la

prudencia. Descienden del trono en que son reinas, gustan arrastrar su

vestido en la vereda plebeya y cuando ésta, que no es la impecable

alfombra de tu sala, se los ensucia, se indignan... ¡Esto sí qu'es

lindo, che!

--¿Te parece?

--¡La pregunta!... ¡O sos muy ingenua, prima, o me tomás por pipiolo...

¡a pesar de mis pesares!

--¡Pero si ha sido un atrevido conmigo el tal García, que parecía un

hombre decente... un caballero!... Figuráte que salgo para casa de

mamá y en cuanto doblo la esquina, se me pone al lado como si yo fuese

una mucamita o una cocinera e intenta emprender conversación... Es un

indigno, un changador, un cualquiera...

--Convenido... ¡Un cualquiera!... Ése es el término... ¿Y para qué lo

mirabas cada vez que pasabas por delante de su tienda, desperdiciando

en ese insignificante la incomparable luz de tus ojos?... ¿Es

posible que halague tu vanidad de mujer linda y elegante la babosa

admiración de un tenorio de trastienda? Vaya aprendiendo, prima, vaya

aprendiendo... y sufra las decepciones consiguientes y aguante que el

almacenero de la esquina, el lechero, el carbonero y tutti cuanti,

crean que ella, la reina de las flores, es la consentida del tendero...

y de envidia por la suerte de éste, pretendan deshojarla y repartirse

entre todos sus despojos!... Y no te admire que hasta el mismo

barrendero haya soñado alguna vez, mirándote al pasar, ¡que su escoba

pudiera transformarse'n abanico!

--Decí todo lo que quieras, che... pero yo te aseguro que los hombres

son muy cochinos... Bien decía la otra tarde mi tía Petrona: “!Querés

crer, m'hijita, que hasta'mí me dicen cosas todavía...!”. “Al pasar

una bocacalle, un pillastre me ha echado una miradita qu'era un chorro

de agua caliente y me ha dicho que las flores más lindas eran las

violetas... ¡que nacían solamente en el invierno!”.

--¡Otra que bien baila, nuestra, tía!... ¿Qué me contás? ¡Con que a

pesar de su medio siglo y de su tos, todavía se queda en la cancha!...

Oye, prima... ¡no seas mujer como las demás! Abrí tus ojos encantadores

a esta hermosa luz de nuestra tierra, madre de mujeres tan lindas y

tan... ¿cómo te diré?... tan criollamente orgullosas y tan suavemente

picantes...

--Mirá, primo... ¡estoy hecha una tigra!... Este canalla de atrevido

me ha puesto nerviosa y no sé por qué me parece que me ha ofendido...

¡Siento como una quemadura!... Me parece que me hubiesen rebajado y

que fuera una de las enanas del San Martín, y tengo asco, y rabia...

y hasta ganas de encerrarme y no pisar más la calle... El mundo, che,

s'está poniendo como para dispararle!... Ya no se puede ni mirar sin

que alguno se crea adorado...

--No te pasés, che, no te pasés y no des crédito al piropo que

l'echaron a tu tía... la modesta flor fragante que la escarcha esmalta

en el rincón olvidado del jardín... No pensés en la tumba ni el

convento, por que un tendero enamorado tendió bajo tus pasos su capa de

tenorio... Pisala y... adelante con los faroles y si t'he visto no me

acuerdo... Abrí bien los ojos y mirá a tu alrededor y ve aprendiendo a

conocer los instrumentos que suenan para ti la marcha triunfal de la

vida... y no los confundas a unos con otros, tomándolos a todos por

bombardines plebeyos...

--¡Qué mi primo... éste! Decime, che... ¿darán pronto en algún teatro

el “Cyrano de Bergerac”?...

--Tal vez... ¡A mí no me interesa!...

--¿No?... ¿y por qué? ¡Es un drama tan lindo!...

--¡Qué me vas a decir lo qu'es Cyrano, prima? ¡Si casi lo he'scrito yo!

Cuentos de Fray Mocho · 第 52 / 92 题