¡Yo no he visto en mi vida, caballos más animales que los míos!
Había'estar yo en su lugar y me habían de sacar del pértigo ni aunque
juera pa un resuellito y ya vería el carrero cuántas eran treinta y
tres en un revite apurao... ¡Ni a bola me agarraba naides, sino con
la panza llena!... ¡Y esos condenaos, naca!... ¡Los largo y ahí se
quedan con la jeta caída y sin ganas ni de mosquiar... ¡Juna perra!...
No es por decir, pero parece que jueran jueces de paz o comisarios y
que el carro les debiera la patente... No; pero a mí no me pita ningún
ñato por más narices que tenga... O estos mancarrones comen aura que
no me cuesta nada o luego revientan de hambre!... ¡No hay vuelta!...
¡Ellos podrán ser todo lo trompeta que quieran y me ganarán a pillo y
a condenao... pero lo que es a bruto, ni aunque se mamen la oreja!...
¡Mirá con quién se han metido!... Yo les vi'a enseñar lo que no les
enseñó la madre y les he'probar como le probé a mi compadre ño Grabiel,
que yo puedo ser carrero y pobre aperiao, pero que soy hombre de
carácter y que si no he llegao al gobierno no ha sido por falta de
ganas... ¡Caramba!... Parece increíble pero es verdá... ¡Lo que no se
ve en este mundo no se ve en ninguna parte!... ¿Y qué vi'a decir de
los mancarrones porque no quieren comer aura que tienen pasto?... ¡Si
yo soy igualito!... ¿No la tengo ahí abandonada, como rancho viejo, a
Petrona mi mujer... una criolla linda y en unas carnes que li hacen
hacer agua la boca a cualquiera y ando al trote atrás de ña Marica la
puestera, que es una garra e cuero y que de yapa no me quiere?... Si
uno es ansí no más... ¡canalla y mal enseñao!... ¡Juna perra!... La
verdá es también si uno deja que hasta los caballos hagan su gusto
¿ande vamos a parar?... ¿Quién diantres le va a hacer entonces el gusto
a uno?... ¡No, no!... ¡Dejemosnós de pavadas!... Al fin los mancarrones
son mancarrones y uno es gente... Que pastéen no más aunque no tengan
ganas, que no están los tiempos como p'andar tirando la plata al ñudo
en mantención de sotretas!