_Qué pro nasce del gualardon._
Departieron los sabios que la natura es vertud que está encerrada
dentro en las cosas, et face á cada uno obrar asi como conviene segunt
el ordenamiento que Dios puso en ellas. Et esto es en el home en dos
maneras: la una de lo que vee ó siente defuera, asi como pesarle et
haber miedo de aquello que entiende quel podrá venir daño, et placerle
de lo que asma quel verná bien: mas lo que está de dentro en él mismo
es quando obra de la bondat que ha en sí, non por miedo nin por amor
que haya de ninguna cosa, mas señaladamente por facer bien. Et por
ende como quier que merescen buenos gualardones los que deximos que
se acabdiellan bien en fecho de guerra por sus mayorales, ó que facen
fechos señalados en las guerras atendiendo de haber bien de aquellos
á quien sirven, ó rezelándose de haber pena si mal ficiesen, mucho
mas tovieron los sabios antiguos que lo merescen los que son bien
acabdellados et facen los grandes fechos por sí mesmos, non por miedo
de pena nin por cobdicia de gualardon que esperen haber, mas por facer
lo mejor por bondat que han en sí naturalmente. Et por eso á tales
como estos pusieron gualardones señalados, porque ellos señalaban á
sí faciendo lealtad et dexaban buena señal á los que dellos venien;
bien asi como dieron penas ciertas á los que contra esto ficiesen por
el yerro et la falsedat que facien, porque ellos non tan solamente
fincaban amancellados, mas aun los que dellos venien: ca dar gualardon
á los que bien facen es cosa que conviene mucho á todos los homes en
que ha bondat, et mayormente á los grandes señores que han poder de lo
facer, porque en gualardonar los buenos fechos muéstrase por conoscedor
el que lo face, [1041] et otrosi por justiciero del rey; ca la justicia
non es tan solamente en escarmentar los malos, mas aun en dar gualardon
por los bienes: et demas desto nasce ende otra pro, que da voluntad á
los buenos para seer todavia mejores et á los malos para emendarse: et
quando asi non se ficiese vernie ende todo el contrario. Et como quier
que de muchas maneras sean los buenos fechos por que merescen gualardon
aquellos que los facen, señaladamente lo deben haber por los que son
fechos en las guerras: et por ende antiguamente los nobles homes de
España que sopieron mucho de guerra como que vivieron siempre en ella,
pusieron señalados gualardones á los que hi bien ficiesen asi como
adelante se muestra.