LEY II.

_Qué pro nasce del gualardon._

Departieron los sabios que la natura es vertud que está encerrada

dentro en las cosas, et face á cada uno obrar asi como conviene segunt

el ordenamiento que Dios puso en ellas. Et esto es en el home en dos

maneras: la una de lo que vee ó siente defuera, asi como pesarle et

haber miedo de aquello que entiende quel podrá venir daño, et placerle

de lo que asma quel verná bien: mas lo que está de dentro en él mismo

es quando obra de la bondat que ha en sí, non por miedo nin por amor

que haya de ninguna cosa, mas señaladamente por facer bien. Et por

ende como quier que merescen buenos gualardones los que deximos que

se acabdiellan bien en fecho de guerra por sus mayorales, ó que facen

fechos señalados en las guerras atendiendo de haber bien de aquellos

á quien sirven, ó rezelándose de haber pena si mal ficiesen, mucho

mas tovieron los sabios antiguos que lo merescen los que son bien

acabdellados et facen los grandes fechos por sí mesmos, non por miedo

de pena nin por cobdicia de gualardon que esperen haber, mas por facer

lo mejor por bondat que han en sí naturalmente. Et por eso á tales

como estos pusieron gualardones señalados, porque ellos señalaban á

sí faciendo lealtad et dexaban buena señal á los que dellos venien;

bien asi como dieron penas ciertas á los que contra esto ficiesen por

el yerro et la falsedat que facien, porque ellos non tan solamente

fincaban amancellados, mas aun los que dellos venien: ca dar gualardon

á los que bien facen es cosa que conviene mucho á todos los homes en

que ha bondat, et mayormente á los grandes señores que han poder de lo

facer, porque en gualardonar los buenos fechos muéstrase por conoscedor

el que lo face, [1041] et otrosi por justiciero del rey; ca la justicia

non es tan solamente en escarmentar los malos, mas aun en dar gualardon

por los bienes: et demas desto nasce ende otra pro, que da voluntad á

los buenos para seer todavia mejores et á los malos para emendarse: et

quando asi non se ficiese vernie ende todo el contrario. Et como quier

que de muchas maneras sean los buenos fechos por que merescen gualardon

aquellos que los facen, señaladamente lo deben haber por los que son

fechos en las guerras: et por ende antiguamente los nobles homes de

España que sopieron mucho de guerra como que vivieron siempre en ella,

pusieron señalados gualardones á los que hi bien ficiesen asi como

adelante se muestra.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 360 / 1261 题