LEY XXVII.

_Qué departimiento ha entre batalla, et facienda et lid, et quántas

maneras hi ha otras para guerrear._

Combatir segunt los antiguos mostraron tanto quier decir como

cometimiento que facen amas las partes la una contra la otra; et esto

puede seer en dos maneras, la una quando son amas eguales, et puña

cada una de vencer; et la otra quando la una es mas flaca et puña de

defenderse de la mas fuerte. Et por ende en las tierras do se fabla el

lenguage latino dicen combatir á todo fecho de armas, tambien quando

lidian en campo como quando combaten villa ó castiello, ó lidian [944]

uno con otro: mas antiguamente los de España mudaron este nombre en

muchas maneras segunt los fechos de armas eran et los homes que los

facien. Et por ende el combatir que deximos tovieron que non convenie

para decirlo sobre otra cosa sinon quando combatien alguna fortaleza

que querien tomar: [945] et el invair es dicho [946] quando los

embargan de manera que por ninguna parte non han por do sallir, de

guisa que los han despues á entrar por fuerza: et por eso á cada una

llamaron su nombre, porque los que lo oyesen, maguer non fuesen en el

fecho, sopiesen por el nombre en qué manera fuera. Et lid llamaron

quando se combatien en campo uno por otro, ó dende adelante quantos

quier que fuesen, ó non hobiesen cabdiellos de la una parte nin de la

otra que troxiesen seña cabdal: et ese mesmo nombre pusieron quando

se ayuntaban rebatosamente de la una parte et de la otra caballeros

armados [947] que non uvian parar haces nin tener señas. Et facienda

llamaron do ha cabdiellos de amas las partes en que face cada uno

su poder [948] teniendo su seña, et parando haz et acabdellando sus

compañas. Et batalla pusieron nombre do ha reyes de amas las partes, et

tienen estandartes et señas, et paran sus haces con delantera, et con

costaneras et con zaga; mas señaladamente pusieron este nombre porque

los emperadores et los reyes quando se habien de ayuntar unos con otros

para lidiar, solien facer tañer trompas [949] et bater atambores, lo

que non era dado á otros homes. Otra manera hi ha aun de lidiar á que

llamaron torneo, et esto es [950] quando posa la hueste cabo la villa

ó el castiello de los enemigos ó lo tienen cercado, et salen á lidiar

los de dentro con los de fuera, et tórnanse á alvergar cada unos á su

logar: eso mesmo es quando las huestes posan en tiendas unas cerca de

otras, et salen los caballeros de amas las partes para facer armas á

tropeles ó á compañas. Pero non tengan los homes que este torneo se

entiende por los torneamientos que usan los homes en algunas tierras

non para matarse, mas para facerse á las armas que las non olviden,

porque sepan cómo han á facer con ellas en los fechos verdaderos et

peligrosos. Et espolonada llaman á otra manera de lid, que es quando

los de la hueste tienen algunt logar de los enemigos cercado [951] ó

posan cabo dél, et los de dentro los acometen de guisa porque los de

fuera [952] han por fuerza á derramar con ellos: et porque esto debe

seer fecho de recio et mucho aina, por eso lo llaman espolonada. Onde

en todas maneras de lidiar que dichas habemos han meester que sean muy

sabidores los cabdiellos de acabdellar los homes en cada una segunt

conviene al fecho que quieren facer; ca dotra manera en logar de vencer

podrien seer vencidos, et alli do cuidasen ganar perderien. Et otrosi

los de la hueste deben seer muy mandados et bien acabdellados de non

derranchar nin ir á ningunt logar sin mandado de sus cabdiellos; ca

segunt los sabios antiguos mostraron, tres males grandes hi yacen en

esto á los que lo facen, primeramente que salen de mandado de sus

mayorales que es muy loco atrevimiento et gran avoleza, porque se

muestra que lo facen por non atreverse á facer bien con los buenos,

ó por non poder sofrir miedo en que semejan á los malos, et lo al

por el daño et el mal que podrie venir á los de la hueste por el su

desmandamiento; et el tercero mal que ende vernie serie la pena que

ellos deben rescebir por el yerro que facen ó los cabdiellos por razon

dellos si non gelo vedasen; ca segunt los antiguos dixeron mayor miedo

deben haber los de la hueste de la pena que atienden rescebir del señor

en la manera que sobredicha es por los yerros que ficieren, que non el

peligro nin la muerte que los enemigos les podrien dar.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 299 / 1261 题