LEY VIII.

_Quáles cosas deben facer los cabdiellos que sepan et usen los homes en

fecho de guerra._

Uso et arte son dos cosas que facen á todo home seer sabidor de lo que

quiere facer: et si aquesto debe seer muy guardado en los yerros que

los homes facen que son emendaderos, quanto mas lo debe seer en fecho

de armas et de guerra en que non se pueden emendar muy de ligero las

faltas que hi avienen; et por ende conviene que los cabdiellos fagan

á aquellos que se han de acabdellar por ellos facer estas dos cosas;

la una que sean arteros et sabidores en fecho de armas, et la otra que

usen dellas. Et la sabiduria que deben haber es que paren mientes en

las armas con que mayor daño les facen los enemigos, et sepan ellos

facer armaduras contra aquellas con que se defiendan, porque non

resciban ligeramente muerte nin daño dellos: otrosi las armas que ellos

troxieren que las fagan de la guisa que entendieren que mayor daño

podrán facer con ellas á aquellos con quien guerrean. Et porque sepan

los homes qué departimiento ha entre armaduras et armas, decimos asi,

que todo aquello que visten ó ponen sobre sí para defender su cuerpo

es dicho armaduras, et todo lo al que es para ferir ha nombre armas,

como desuso deximos en el título de los caballeros. Otrosi deben seer

sabidores que tambien las armas como las armaduras que troxieren que

las sepan mandar facer fuertes, et ligeras et apuestas: ca la fortaleza

de las armaduras los amparará mejor et podrán mas sofrir; et con las

armas que fuesen fuertes podrán facer mayor daño et mas aina, et la

apostura les fará parescer mejor con ellas et seer mas temidos de sus

enemigos, et la ligereza que las puedan mas sofrir et ayudarse mejor

dellas, tambien de las que traen para amparanza como de las con que

han de ferir; ca semeja [887] cosa mucho enatia que el que trae armas

ó armaduras para defenderse de muerte ó de prision de otri, que él sea

muerto ó preso por embargamiento dellas. Et por ende non tan solamiente

conviene á los caballeros de seer sabidores para traer tales armaduras

et armas como dicho habemos, mas aun que sepan armarse dellas bien et

aina, de guisa que ellos se apoderen de las armas, et non sean ellas

apoderadas dellos. Eso mesmo decimos de los caballos que los deben

probar ante de cómo facen, et se dexan enfrenar, et ensellar et armar,

porque quando al fecho venieren tengan todas sus cosas prestas et

ciertas, porque non cayan en falla quando meester les fuere. Et deben

seer sabidores de saber cabalgar en caballo et decender dél aina, et

tambien á la parte diestra como á la siniestra; ca esta es cosa que se

torna en grant pro, porque en tal priesa podrie alguno caer, que si non

hobiese quien le ayudase ó él non sopiese cabalgar podrie seer muerto

ó preso. Et otrosi deben saber ferir con las armas que troxieren en la

manera que entendieren que mas aina podrán matar ó toller sus enemigos.

Et todas estas cosas deben ellos usar por sí, et los cabdiellos facer

que las fagan, porque el uso les face seer sabidores de todo esto que

dicho habemos, et demas face las cosas graves tener por ligeras, et

sobre todo face á los homes ciertos de las cosas que han meester et

deben facer, et aun demas que sean mejor mandados á sus cabdiellos. Et

por ende los que estas cosas non usasen, sin el daño que rescebirien

por su culpa, débeles el rey dar tal pena segunt el mal que veniere por

el yerro que ellos fecieren.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 281 / 1261 题