LEY XIV.

_Cómo han de seer fechos los caballeros._

Espada es arma que muestra aquellas quatro significanzas que ya habemos

dichas: et porque el que ha de seer caballero debe haber en sí por

derecho aquellas quatro virtudes, establescieron los antiguos que

rescebiesen con ella órden de caballeria et non con otra arma: et esto

ha de seer fecho en tal manera que pasada la vigilia luego que fuere

de dia, debe primeramiente oir su misa et rogar á Dios que le guie sus

fechos para su servicio: et despues ha de venir el quel ha de facer

caballero, et preguntarle si quiere rescebir órden de caballeria, et

si dixere que sí hále de preguntar si la manterná asi como se debe

mantener: et despues que gelo otorgare, débele calzar las espuelas, ó

mandar á algunt caballero que gelas calze: et esto ha de seer segunt

qual home fuere ó el logar que toviere. Et fácenlo desta guisa por

mostrar [806] que asi como al caballo ponen las espuelas de diestro et

de siniestro para facerle correr derecho, que asi debe él facer sus

fechos endereszadamiente de manera que non tuerza á ninguna parte. Et

desi hále de ceñir el espada sobre el brial que vestiere asi que la

cinta non sea muy floxa, mas que se le llegue al cuerpo; et esto es por

significanza que las quatro virtudes que diximos [807] debe siempre

[808] haberlas caronadas asi. Pero antiguamente establescieron que

á los nobles homes feciesen caballeros seyendo armados de todas sus

armaduras, bien asi como quando hobiesen á lidiar, mas las cabezas non

tovieron por bien que las toviesen cobiertas, porque los que asi las

traen non lo facen sinon por dos razones: la una por encobrir alguna

cosa que en ellas hobiese que les paresciese mal, ca por tal cosa bien

las pueden encobrir de alguna cobertura que sea fermosa et apuesta:

la otra manera por que cubren la cabeza es quando el home face alguna

cosa desaguisada de que ha vergüenza: et esto non conviene en ninguna

manera á los noveles, ca pues que ellos han de rescebir tan noble et

tan honrada cosa como la caballeria, non es derecho que entren en

ella con mala vergüenza nin con miedo. Et desque el espada le hobiere

ceñida, débela sacar de la vayna et ponergela en la mano diestra, et

facerle jurar estas tres cosas: la primera que non rezele morir por

su ley si meester fuere: la segunda por su señor natural: la tercera

por su tierra: et quando esto hobiere jurado débele dar una pescozada

porque estas cosas sobredichas le vengan emiente, diciéndole que Dios

le guie al su servicio et le dexe complir lo que alli prometió: [809]

et despues desto [810] hále de besar en señal de fe et de paz et de

hermandad que debe seer guardada entre los caballeros. Eso mismo han

de facer todos los otros caballeros que fueren en aquel logar, non

tan solamiente en aquella sazon, mas en todo aquel año do quier que

él venga nuevamente: et por esta razon non se han á buscar mal los

caballeros unos á otros á menos de echar en tierra la fe que alli

prometieron, desafiándose primeramente segunt se muestra do fabla de

los desafiamientos.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 252 / 1261 题