LEY IV.

_Cómo los caballeros deben haber en sí quatro virtudes principales._

Bondades son llamadas las buenas costumbres que los homes han

naturalmiente en sí á que llaman en latin _virtutes_; et entre todas

son quatro las mayores, asi como cordura, et fortaleza, et mesura et

justicia. Et como quier que todo home que haya voluntad de seer bueno

debe trabajarse de haberlas, tambien los oradores que diximos como

los otros que han de gobernar las tierras por sus labores et por sus

trabajos; con todo aquesto non hi ha ningunos á quien mas convenga que

á los defensores, porque ellos han á defender la iglesia, et los reyes

et á todos los otros: ca la cordura les fará que lo sepan facer á su

pro et sin su daño; et la fortaleza que esten firmes en lo que fecieren

et que non sean camiadizos; et la mesura que obren de las cosas como

deben et non pasen á mas; et la justicia que la fagan derechamiente.

Et por ende los antiguos por remembranza desto fecieron facer á los

caballeros armas de quatro maneras; las unas que vistan et calzen,

et las otras que ciñan, et las otras que paren ante sí, et las otras

con que fieran: et como quier que estas sean en muchas maneras, pero

todas tornan en dos, las unas para defender el cuerpo que son dichas

armaduras, et las otras armas que son para ferir. Et porque los

defensores non habrien todos comunalmente estas armas, et aunque las

hobiesen non podrien siempre traerlas, tovieron por bien los antiguos

de facer una en que se mostrasen todas estas cosas por semejanza, et

esta fue la espada; ca bien asi como las armas que el home viste para

defenderse muestran cordura, que es virtud quel guarda de todos los

males que le podrien avenir por su culpa, otrosi muestra eso mismo el

mango de la espada que el home tiene encerrado en su puño; ca en quanto

asi lo toviere, en su poder es de alzarla, ó de baxarla, ó de ferir

con ella ó de la dexar. Et otrosi como en las armas que el defendedor

para ante sí para defenderse muestra fortaleza, que es virtud que face

á home estar firme á los peligros que le avienen, asi en la manzana es

toda la fortaleza de la espada, ca en ella se sufre el mango, et el

arriaz et el fierro: [784] et bien como las armaduras que el home ciñe

son medianeras entre las armas que viste et las armas con que fiere, et

son asi como la virtud de la mesura entre las cosas que se facen ademas

ó de menos de lo que deben, bien á esa semejanza es puesto el arriaz

entre el mango et el fierro della: et bien otrosi como las armas que

el home tiene en las manos endereszadas para ferir con ellas alli do

conviene, muestran justicia que ha en sí derecho et egualdat, otrosi

lo muestra el fierro de la espada que es derecho et agudo, et taja

egualmente de amas partes. Et por todas estas razones establescieron

los antiguos que la troxiesen siempre consigo los nobles defensores,

et que con ella rescebiesen honra de caballeria et non con otra arma,

porque siempre les veniese emiente destas quatro virtudes que deben

haber en sí, ca sin ellas non podrien complidamente mantener [785] el

pueblo del defendimiento para que son puestos.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 242 / 1261 题