_Cómo el pueblo debe apoderarse de la tierra por fuerza._
Apoderarse debe el pueblo por fuerza de la tierra quando non lo podiese
facer por maestria ó por arte; ca entonce se debe aventurar á vencer
las cosas por esfuerzo et por fortaleza, asi como quebrantando las
grandes peñas, [766] et foradando los grandes montes, et allanando los
logares altos et alzando los baxos, [767] et matando las animalias
bravas et fuertes aventurándose con ellas para adocir su pro: et
porque todas estas cosas non se pueden facer sin porfia, por ende tal
contienda como esta es llamada guerra. Onde aquel pueblo es amador de
su tierra que ha en sí sabidoria et esfuerzo para apoderarse della
faciendo estas cosas sobredichas: et si esto deben facer contra todas
las cosas que diximos con quien han de contender, quanto mas contra los
homes quando fueren sus enemigos et quisieren guerrear con ellos para
facerles fuerza queriéndoles toller su tierra ó facerles mal en ella.
Et para esto facer bien conviene al pueblo que haya las dos cosas que
desuso diximos, sabidoria et esfuerzo, porque sepa bien defender lo
suyo et ganar lo de los enemigos. Et por ende decimos que el pueblo que
esto non feciese errarie en muchas guisas, primeramente que pasarie
mandado de Dios, et desi que se mostrarie por de mal seso et de flacos
corazones non sabiéndose guardar de sus enemigos, dándoles carrera por
que se apoderasen dellos mismos et de su tierra: et sin la pena que
Dios les darie, non serie [768] menor pena la que de los enemigos les
vernie quando les feciesen perder la tierra á daño et deshonra de sí.
Et tal pueblo como este non debe seer llamado amigo de su tierra, mas
enemigo mortal, como aquel que lo suyo quiere para sus enemigos, et
seer vencido ante que vencer, et quiere seer siervo ante que libre.