LEY I.

_Cómo debe el pueblo guardar al rey en sus castiellos et en sus

fortalezas, et qué pena merescen los que yerran en esta guarda._

Raiz segunt lenguage de España es llamada toda cosa que non es mueble

asi como diximos en las leyes del título ante deste; mas como quier

que en ellas mostramos de los heredamientos desta manera que son

quitamente del rey, queremos agora aqui decir de los otros que maguer

son suyos por señorio, pertenescen al regno de derecho, et estas son

las villas, et los castiellos et las otras fortalezas de su tierra:

ca bien asi como los heredamientos sobredichos le ayudan en darle

abondo para su mantenimiento; otrosi las fortalezas sobredichas le

dan esfuerzo et poder para guarda et amparamiento de sí mismo et de

todos sus pueblos; et por ende el pueblo debe mucho guardar al rey

en ellas. Et esta guarda es en dos maneras; la una que pertenesce á

todos comunalmente, et la otra á homes señalados: et la que pertenesce

á todos es que non le fuerzen, nin le furten nil tomen por engaño

ninguna de sus fortalezas, nin consientan á otro que lo faga, ca los

que lo feciesen farien traycion conoscida por que deben morir et perder

quanto hobieren; et esta pena [627] posieron los antiguos egual de

muerte del señor, porque tal podrie seer el castiello quel feciesen

perder, que podrie por hi seer el rey muerto, ó deshonrado ó perdidoso

de la tierra et de lo que hobiese: et esta mesma pena deben haber los

que lo consintiesen ó lo consejasen. Et esta manera de guarda tañe á

todos comunalmente, mas la otra que es de homes señalados se parte

en dos maneras; la una de aquellos á quien el rey da los castiellos

por heredamiento, et la otra á quien los da por tenencia; ca aquellos

que los han por heredamiento, débenlos tener labrados et bastecidos

de homes et de armas, et de todas las cosas que les fueren meester de

guisa que por culpa dellos non se pierdan, nin venga dellos daño nin

mal al rey nin al regno, nin los deben enagenar en ninguna manera en

vida nin en muerte á homes de fuera de su señorio, nin á otros de quien

podiese venir [628] guerra nin daño al regno; ante segunt fuero antiguo

de España si los quisiesen vender ó camiar, débenlo primeramente facer

saber al rey, et queriendo él dar tanto por ellos en haber ó en camio

como otro de la tierra diese, hálos de haber: ca maguer en la carta

ó en el previllejo del donadio dixiese que gelo daba para facer su

voluntad dello como de lo suyo, non se entiende por eso que aquel cuyo

es el heredamiento deba ende facer cosa por quel rey nin el regno

finquen desheredados, nin que resciban daño nin mal de aquello que le

dió para facer bien, ante se entiende que le debe con ello guardar et

facer servicio. Et por ende el que perdiese el castiello ó lo enagenase

á sabiendas á quien feciese daño ó guerra al rey ó al regno dél, farie

traycion conoscida por que debe perder todo el heredamiento que hobiere

et seer echado de la tierra para siempre jamas, et el castiello debe

tornar [629] al señorio del regno como de primero. Et la otra manera de

guarda es de aquellos á quien da el rey los castiellos que los tengan

por él, ca estos son tenudos mas que todos los otros de guardarlos,

teniéndolos bastecidos de homes et de armas, et de todas las otras

cosas que les fueren meester de manera que por su culpa non se puedan

perder; ca si el pueblo es tenudo por naturaleza de guardar al rey

en ellos asi como desuso diximos, et los otros á quien los da por

heredamiento porque non venga dellos daño nin mal á los reyes de quien

los ellos heredaron, quanto mas estos atales á quien los da el rey

señaladamente non por otra razon sinon porque gelos guarden de manera

que gelos puedan dar sin embargo ninguno quando los pediere. Onde

qualquier dellos que por su culpa perdiese el castiello que toviese

desta manera, farie traycion conoscida por que debe haber tal pena como

si matase su señor; esta misma pena deben haber todos aquellos que

fuesen ayudadores et conseiadores dello.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 184 / 1261 题