LEY I.

_Cómo el pueblo debe guardar al rey en su muger la reyna._

Otras cosas hi ha sin las que diximos en las leyes del título ante

deste, de que se deben los del pueblo mucho guardar de las non facer

al rey, ca maguer non tangan en su cuerpo mismo por vista, táñenle

por obra. Et esto serie quando alguno quisiese consejar ó facer á la

muger del rey cosa en que feciese tuerto á su marido, et por que ella

valiese menos de su cuerpo, ca de atal cosa como esta nasce deshonra

en dos maneras; la una quanto á Dios et la otra quanto al mundo; ca

segunt Dios aquella quel fuere dada derechamente por ley para seerle

ella sola compañera á semejante del casamiento que él fizo en el

paraiso de un home et de una muger, tornarlo hian los que esto feciesen

á desordenamiento, faciéndola seer comunal dándose á otro asi como

á su marido; et el casamiento que fuera fecho lealmente, que segunt

establecimiento de santa eglesia es llamado legítimo, tornarie á seer

desleal: et quanto al mundo le farien una de las mayores deshonras

que podíesen seer en facerle tuerto en aquella cosa que él ternie

apartadamientre para sí en que naturalmiente ninguna cosa viva non

quiere [546] aparcero. Et demas de todo esto farien á ella perder la

honra que ante habie, llegándola al peor denuesto que muger puede

haber: et aun á los fijos que della nasciesen farien muy grant mal,

metiéndolos siempre en dubda, et faciéndolos siempre [547] vergonzar

del fecho de su madre. Onde por todas estas razones la posieron los

antiguos por una de las mayores trayciones que pueda seer fecha al

rey, et mandaron que los que la feciesen ó la consejasen á facer que

hobiesen tal pena como si matasen al rey mismo. Et en todas las otras

cosas deben guardar et honrar á la reyna como al rey; ca non podrien

facer á él complidamente las cinco cosas que desuso diximos, si á ella

non guardasen: et qui se atreviese á facer contra ella alguna de las

cosas que desuso son defendidas que non deben facer contra el rey, lo

uno por honra dél, porque ámbos son como una cosa, et lo al porque

los fijos que dellos nascen son luego señalados por señores et deben

heredar los regnos; por ende farien traycion conoscida los que lo

feciesen, et deben haber tal pena como si lo hobiesen fecho contra el

rey mismo.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 163 / 1261 题