_Cómo el pueblo debe pensar en escoger aquellas cosas que fueren á
pro del rey para facerlas et allegarlas, et las que fueren á su daño
desviarlas et tollerlas._
Imaginacion es llamado el tercero sentido del alma sentidor, et este
ha mayor fuerza que la fantasia de que fablamos en la ley ante desta,
porque obra tambien en imaginar sobre las cosas que pasaron [497] como
sobre las que son de luego, otrosi sobre las que han de venir. Otrosi
á semejante desto debe el pueblo parar mientes en los fechos et en las
cosas del rey, catando las pasadas et las de luego, ca por aquellas
pueden entender cómo han de facer en las que han de venir, et lo que
entendieren que fue ó es su pro allegarlo et aguisar cómo se cumpla;
et lo que sopieren que fue ó es su mal ó su daño desviarlo et guisar
como non se faga: ca aquellos que entendiesen el mal ó el daño de su
señor et non lo desviasen, farien traycion conoscida, por que deben
haber tal pena en los cuerpos et en los haberes segunt fuese aquel mal
que podieran destorbar et non quisieron. Et porque esta imaginacion
caye á las veces sobre las cosas que non son nin podrien seer; otrosi
posieron los sabios á semejante desto que el pueblo se debie guardar
de non meter al rey á las cosas que non podrien seer, por non le
facer despender su haber de balde nin perder su tiempo, ca los que lo
feciesen á sabiendas, farien aleve conoscido, porque facen en ello daño
et escarnio de su señor; et por el daño, si fueren [498] homes honrados
débenlo pechar doblado, et por el escarnio deben ser echados de la
tierra escarnidamente; et si non hobieren de que lo pechar deben perder
todo lo suyo; et si fueren homes de menor guisa deben morir por ello.