LEY III.

_Por qué razones debe el rey amar, et honrar et guardar su pueblo._

Honrar, et amar et guardar dixiemos en la ley ante desta que debe el

rey á su pueblo, et mostramos en que manera; et agora queremos decir

por qué razones debe él esto facer. Et para facerlo mejor entender

conviene que mostremos [396] la semejanza que fizo Aristóteles al rey

Alixandre en razon del mantenimiento del regno et del pueblo: et dixo

que el regno es como huerta, et el pueblo como árboles, et el rey es

como señor della, et los oficiales del rey que han de judgar et de

seer ayudadores á complir la justicia, son como labradores, et los

ricos homes et los caballeros son como asoldadados para guardarla,

et las leyes et los fueros et los derechos [397] son como valladar

que la cercan, [398] et los jueces et las justicias son como paredes

et setos, porque amparan que non entren hi á facer daño. Et otrosi

segunt esta razon dixo que debe el rey facer en su regno primeramente

faciendo bien á cada uno segunt lo meresciere: ca esto es asi como el

agua que face todas las cosas crescer; [399] et desi que adelante los

buenos faciéndoles bien et honra, et taje los malos del regno con la

espada de la justicia, et arranque los torticeros echándolos de la

tierra porque non fagan daño en ella. Et para esto facer debe haber

atales oficiales que sepan conoscer el derecho et judgallo: et otrosi

debe tener la caballería presta et los otros homes darmas para guardar

el regno que non resciba daño de los malfechores de dentro nin de los

de fuera, que son los enemigos: et débeles otrosi dar leyes et fueros

muy buenos por donde se guien et usen á vevir derechamente, et non

quieran pasar ademas en las cosas. Et sobre todo débeles cercar con

justicia et con verdat [400] et facerlo tener de guisa que ninguno non

lo ose pasar, et faciendo asi avenirle hie lo que dixo Jeremias en la

profecia: yo te estableci sobre las gentes et los regnos [401] que

derraigues et desgastes, et que labres [402] et plantes. Et el mesmo

dixo en otro logar, que señalada obra es de los reyes de tirar las

contiendas entre los homes faciendo asi justicia et derecho, librando

á los apremiados del poder de los torticeros, et ayudando á las viudas

et á los huérfanos que son gente flaca, et aun á los extraños que non

resciban tuerto nin daño en su tierra: et aun acuerda con esto lo que

dicen las antiguas leyes, que á su oficio de los reyes pertenesce

señaladamente de ayudar et de amparar á tales personas como estas sobre

todas las otras de su señorio. Onde por todas estas razones sobredichas

mucho conviene á los reyes [403] de partir bien sus regnos, et amar, et

honrar et guardar sus pueblos á cada uno en su estado, á los perlados

de santa eglesia porque ellos son en tierra en logar de los apóstoles

para predicar [404] et amostrar la fe de nuestro señor Iesu Cristo:

otrosi deben amar á toda la clerecia tambien á los seglares como á

los religiosos, porque son tenudos de rogar á Dios por todos los

cristianos que les perdone sus pecados et los guie al su servicio: et

honrar et amar deben aun las eglesias, manteniéndolas en su derecho,

ca muy guisada cosa es que los logares do se consagra el cuerpo et la

sangre de nuestro señor Iesu Cristo que sean amados, et honrados et

guardados. Et otrosi deben amar et honrar á los ricoshomes, porque son

nobleza [405] et honra de sus cuerpos et de sus regnos: et amar et

honrar deben otrosi á los caballeros, porque son guarda et amparamiento

de la tierra, [406] et non se deben recelar de rescebir muerte por

guardarla, et defenderla et acrescentarla. Et aun deben honrar, et

amar et guardar á los maestros de los grandes saberes, ca por ellos se

facen [407] muchos homes buenos, por cuyo consejo se mantienen et se

endereszan muchas vegadas los regnos [408] et los grandes señorios: ca

asi como dixieron los sabios antiguos la sabidoria de los derechos es

otra manera de caballeria con que se quebrantan los atrevimientos et

se endereszan los tuertos: et aun deben amar et honrar los cibdadanos,

porque ellos son como raices et tesoros de los regnos; et eso mismo

deben facer á los mercadores, porque traen de otras partes á sus

señorios las cosas que son hi meester: et amar et amparar deben otrosi

á los menestrales et á los labradores, porque de sus menesteres et de

sus labranzas se ayudan et se gobiernan los reyes et todos los otros

de sus señorios, et ninguno non puede vevir sin ellos. Otrosi todos

estos sobredichos cada uno en su estado debe amar et honrar al rey et

al regno, et guardar et acrescentar sus derechos, et servirle cada uno

dellos en la manera que debe, como á su señor natural que es cabeza, et

vida et mantenimiento dellos. Et quando el rey esto feciere contra su

pueblo, habrá abondo en su regno et será rico por ello, et ayudarse ha

de los bienes que hi fueren quando los hobiere meester, et será tenudo

por de buen seso, et amarlo han, et loarlo han todos comunalmente, et

será temido tambien de los estraños como de los suyos: et quando de

otra guisa feciere, venirle hie lo contrario desto, quel serie muy

grant pena quanto á lo deste mundo et del otro.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 118 / 1261 题