LEY II.

_Cómo el rey debe amar, et honrar et guardar su pueblo._

Amado debe seer mucho el pueblo de su rey, et señaladamente les debe

mostrar amor en tres maneras: la primera habiendo merced dellos

faciéndoles bien quando entendiere que lo han meester: ca pues que él

es [383] alma et vida del pueblo, asi como dixieron los sabios, muy

aguisada cosa es que haya merced dellos como de aquellos que esperan

vevir por él, seyendo mantenidos con justicia: la segunda habiéndoles

piedat et doliéndose dellos quando les hobiese á dar alguna pena con

derecho: ca pues que él es cabeza de todos, dolerse debe del mal que

rescibieren, asi como de sus miembros; et quando desta guisa ficiere

contra ellos [384] seerles ha como padre que cria á sus fijos con

amor, et los castiga con piedat, asi como dixieron los sabios: la

tercera habiéndoles misericordia para perdonarles á las vegadas la

pena que merescieren por algunos yerros que hobiesen fecho; ca como

quier que la justicia es buena cosa en si, et de que debe el rey usar

siempre, con todo eso fácese muy [385] cruel quando á las vegadas non

es temprada [386] con misericordia: et por eso la loaron mucho los

sabios antiguos et los santos, et señaladamiente dixo el rey David

en esta razon que estonce es el regno [387] bien mantenido quando la

misericordia et la verdat se fallan en uno, et la paz et la justicia se

besan. Et honrarlos debe otrosi en tres maneras: la primera poniendo

á cada uno en el logar quel conveniere por su linage, ó por su bondat

ó por su servicio; et otrosi mantenerle [388] en él non faciendo por

que lo debiese perder; ca estonce [389] será asentamiento del pueblo,

segunt dixieron los sabios: et la segunda honrándolos de su palabra

loando los buenos fechos que fecieron en manera que ganen por ende

buena fama et buen prez: la tercera queriendo que los otros lo razonen

asi, et honrándolos desta guisa será él honrado por las honras dellos.

Otrosi los debe guardar en tres maneras: la primera de sí mismo non les

faciendo cosa desaguisada, la que non querrie que otro les feciese,

nin tomando dellos tanto en el tiempo que los podiese escusar que

despues non se podiese ayudar dellos quando los hobiese meester, et

guardándolos asi será ayuntamiento de ellos que se non espargan, et

acrescentarlos ha asi como lo suyo mismo: la segunda manera en que

los debe guardar [390] es del daño dellos mismos quando feciesen los

unos á los otros fuerza ó tuerto. Et para esto ha meester que los

tenga en justicia et en derecho, et non consienta á los mayores que

sean soberbios, nin tomen, nin roben, nin fuercen nin fagan daño

en lo suyo á los menores: et estonce será atal como dixieron los

sabios, que debie seer apremiador de los soberbios [391] et esforzador

[392] de los homillosos: et guardándolos de esta guisa vivirán [393]

asesegadamente, et habrá cada uno sabor de lo que hobiere: la tercera

guarda es del daño que les podrie venir de los defuera que se entiende

por los enemigos: ca destos les debe él guardar en todas las maneras

que podiere, et será entonce [394] muro [395] et esperanza dellos, asi

como dixieron los antiguos que lo debe seer. Onde el rey que honrare,

et amare et guardare á su pueblo asi como sobredicho es, será amado, et

servido et temido dellos, et terná verdaderamente el logar en que Dios

lo puso, et tenerlo han por bueno en este mundo, et ganará por ende el

bien del otro sieglo para siempre: et el que de otra guisa lo feciese,

darle hie Dios por pena todo el contrario desto.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 117 / 1261 题