LEY XXVIII.

_Qué semejanza pusieron los sabios antiguos á la corte del rey._

Pusieron los sabios antiguos semejanza de la mar á la corte del rey;

ca bien asi como la mar es grant et larga, et cerca toda la tierra, et

caben en ella pescados de muchas naturas; otrosi la corte debe seer

[362] en espacio para caber, et sofrir et dar recabdo á todas las cosas

que á ella venieren de qualquier natura que sean: ca alli se han de

librar los grandes pleytos, et tomarse los grandes consejos, et darse

los grandes dones; et por ende hi ha meester [363] larguez, et grandez

et espacio [364] para saber los enojos, et las quejas, [365] et los

desentendimientos de los homes que á ella venieren, que son de muchas

maneras, et cada uno quiere que pasen las cosas segunt su voluntad

et su entendimiento. Onde por todas estas razones á meester que la

corte sea larga como la mar: et aun sin estas hi ha otras en quel

semeja, ca bien asi como los que andan por la mar en el buen tiempo van

derechamente et seguros con lo que lievan, et arriban al puerto que

quieren; [366] otrosi la corte, quando en ella son librados los pleytos

con derecho, van los homes en salvo et alegremente á sus logares con

lo suyo, et dende adelante non gelo puede ninguno contrastar, nin han

de haber ende alzada á otra parte. Et aun la corte ha otra semejanza

con la mar, que bien asi como los que van por ella si han tormenta et

non saben guiar nin mantener, vienen á peligro, porque pierden los

cuerpos et quanto traen afogándose, bebiendo el agua amarga de la mar;

otrosi los que vienen á la corte con cosas sin razon et sin derecho

pierden hi sus pleytos et afogaseles aquello que cobdiciaban haber, et

algunas vegadas mueren hi por derecho, bebiendo [367] el amargura de la

justicia por los yerros que fecieron. Onde primeramente el rey que es

cabeza de la corte, et los otros que son hi con él para darle consejo

et ayuda con que mantenga la justicia, deben seer muy mesurados [368]

para non ir á las cosas sin razon, et muy sofridos para non se rebatar

nin mover por palabras [369] soberbias et desmesuradas que los homes

dicen, nin por los desamores, [370] nin por las invidias que han entre

sí, porque han á desamar al rey et á los otros quel consejan, sinon

se les facen las cosas como ellos quieren; et por ende aquellos que

en la corte estan, deben seer de un acuerdo et de una voluntat con el

rey para consejarle siempre que faga lo mejor, guardando á él et á sí

mismos que non yerren nin fagan contra derecho. Et bien asi como los

marineros se guian en la noche escura por el aguja que les es medianera

entre la estrella et la piedra, et les muestra por do vayan tambien

en los malos tiempos como en los buenos; otrosi los que han de ayudar

et de consejar al rey, se deben siempre guiar por la justicia que es

medianera entre Dios et el mundo en todo tiempo para dar gualardon á

los buenos et pena á los malos, á cada uno segunt su merescimiento.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 111 / 1261 题