_Quáles deben ser los consejeros del rey._
Séneca hobo nombre [258] un sabio que fue natural de Córdoba, et fabló
en todas las cosas muy con razon, et mostró cómo los homes deben seer
apercebidos en las cosas que han de facer, acordándose sobre ellas
ante que las fagan; et dixo asi, que uno de los sesos que home mejor
puede haber es de consejarse [259] sobre todos los fechos que quisiere
facer ante que los comienze. Et este consejo debe tomar con homes que
hayan en sí dos cosas; la primera que sean sus amigos, la segunda que
sean bien entendudos et de buen seso: ca si tales non fuesen, poderle
hie ende avenir grant peligro, porque nunca los que á home desaman le
pueden bien aconsejar nin lealmente: et por ende dixo el rey Salomon,
que en el mundo non ha mayor mala ventura que haber home su enemigo
por privado ó por consejero: otrosi maguer el consejero fuese mucho
su amigo, si non hobiese en sí buen seso ó buen entendimiento, non
le sabrie bien aconsejar nin derechamente, nin tener en poridat las
cosas quel dixiese. Onde si todo home se debe trabajar de haber tales
consejeros, mucho mas lo debe el rey facer, porque del consejo quel
dan, si es bueno, viene ende grant pro á él et grant endereszamiento
á su tierra; et si es malo, viénele grant destorbo et á su gente
grant daño. Et por eso dixo Aristóteles á Alexandre como en manera de
castigo, que se consejase con homes que amasen su buena andanza dél, et
que fuesen entendudos et de buen seso natural. Et puso semejanza de los
consejeros al ojo por tres razones: la primera porque las cosas que vee
de lueñe ante las cata bien que las conosca; la segunda que llora con
los pesares et rie con los placeres; la tercera que se cierra quando
siente que alguna cosa se quiere llegar á él para tañer á lo que está
dentro; et tales deben seer los consejeros del rey, que muy de lueñe
sepan catar las cosas et conoscerlas ante que den el consejo. Et otrosi
deben seer bien amigos del rey, de guisa que les plega mucho con su
buenandanza, et sean ende alegres, et que se duelan otrosi de su daño,
et hayan ende pesar: et quando algunos se quisieren acostar á ellos
por saber las poridades del rey, que las sepan [260] bien encerrar et
guardar que las non descubran: ca el que descubre poridat dotri en cosa
que non debe, face mal en dos maneras; la una á sí mismo, porque se
demuestra de poco seso et por falso, et la otra por el daño que puede
ende venir á aquel [261] á quien mestura. Et si en todo mal consejero
[262] aviene esto, quanto mas en los consejeros del rey quel han de
consejar en las grandes cosas, de que podrie venir muy grant daño á
toda su tierra quando mal le consejasen ó descubriesen su poridat.
Onde en todas guisas ha mester quel rey haya buenos consejeros, et que
sean sus amigos, et homes de buen seso et de grant poridat. Et quando
tales los fallare, débelos amar, et fiarse mucho en ellos et facerles
algo, de manera que ellos lo amen mucho, et hayan sabor de consejarle
lo mejor siempre: et qui dotra guisa lo ficiese, [263] faria traycion
conoscida, por que merescerie pena segunt el mal que viniese del
consejo quel hobiese dado.