LEY III.

_Quál debe ser el capellan del rey._

Sabuda cosa es que el home ha en sí dos naturas; la una espiritual,

que es el alma, et la otra temporal, que es el cuerpo: et bien asi

como el cuerpo del home ha mester de ayudarse de las cosas temporales

[242] para mantenerse, bien asi el alma ha menester de se ayudar de

las espirituales, ca sin ellas non podria alcanzar complidamente

aquel bien para que Dios la crió. Et por ende como quier [243] que el

capellan del rey ha de ser de los mas honrados et mejores perlados

de su tierra, [244] que por honra dél et de su corte debe usar de su

oficio en las grandes cosas et en las fiestas, ó quando le mandare

segunt entendiere quel conviene; con todo esto el capellan que anda con

él cotianamente et le dice las horas cada dia, debe ser muy letrado

home, et de buen seso, et leal, et de buena vida, et sabidor de uso

de la eglesia. Et letrado ha mester que sea porque entienda bien las

escrituras, et las faga entender al rey, et le sepa dar consejo de

su alma quando se le confesare: et otrosi debe seer de buen seso et

leal porque entienda bien comol debe tener poridat de lo quel dixiere

en su confesion, et quel sepa apercebir de las cosas de que se debe

guardar: ca á él es tenudo de se confesar mas que á otri, et dél ha

de recebir los sacramentos de santa eglesia. [245] Et por esta razon

es su feligres, ca asi como los otros lo son de aquellos clérigos de

quien los reciben por razon de moranza, otrosi lo es el rey de su

capellan, [246] pues que dél recibe pro por do quier que vaya. Et de

buena vida ha mester que sea, ca aquel que ha de facer tan santa et

tan noble cosa como consagrar el cuerpo de nuestro señor Iesu Cristo,

et de haber en guarda el alma del rey, mucho conviene que sea limpio

et bien acostumbrado, de guisa quel rey et los otros de su casa puedan

tomar dél buen enxemplo et consejo, et lo que él ha de castigar en los

otros que no lo haya en sí; ca segunt dixo nuestro señor Iesu Cristo,

non está bien al que quiere sacar la pajuela del ojo del otro, teniendo

él [247] grant trampa en el suyo. Et sin todo esto debe seer sabidor

de uso de la eglesia como desuso deximos, de guisa que las horas [248]

que dixiere al rey et á los otros que fueren con él, que las diga bien

et apuestamente segunt conviene: ca quando asi son dichas, con mejor

corazon et con mayor devocion las oyen los homes, mas que non facen

[249] si yerra en el son ó en las palabras. Otrosi decimos que el rey

debe amar et honrar á su capellan, faciendol bien et honra como á home

que es su confesor [250] et medianero entre Dios et él, et tiene oficio

[251] de guardarlo mas que otro de su casa en aquellas poridades en que

el rey debe mas seer guardado. Onde el capellan que en esto errase, sin

la pena quel yace quanto á su órden, [252] face traycion contra el rey,

por que debe haber tal pena como meresce capellan traydor.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 86 / 1261 题