_Cómo el rey debe seer mañoso en fecho de armas._
Aprender debe el rey otras maneras sin las que deximos en las leyes
ante desta que le convienen mucho: et estas son en dos maneras, las
unas que tañen en fecho de armas para ayudarse dellas quando menester
fuere, et las otras para haber sabor et placer con que pueda mejor
sofrir los trabajos et los pesares quando los hobiere. Ca en fecho
de armas et de caballeria conviene que sea sabidor para poder mejor
amparar lo suyo, et conquerir lo de los enemigos [156]: et por ende
debe saber cavalgar bien et apuestamiente, et usar toda manera de
armas, tan bien de aquellas que ha de vestir para guardar el cuerpo,
como de las otras con que se ha de ayudar; et aquellas que son para
guarda halas de traer et usar para poderlas mejor sofrir quandol fuere
menester, de manera que por agraviamiento dellas non caya en peligro
nin en vergüenza. Et de las que son para lidiar, asi como lanza, et
espada et porra, et las otras con que los homes lidian á manteniente,
ha de ser muy mañoso para saber bien ferir con ellas: et todas estas
armas que dicho habemos, tan bien de las que ha de vestir como de las
otras, ha menester que las tenga tales que él se apodere dellas, que
non ellas dél. Et aun antiguamiente mostraban á los reyes [157] tirar
de arco et de ballesta, et sobir aina en caballo, [158] et todas las
otras cosas que tornasen á ligereza et á valentia. Et esto facien por
dos razones; la una porque ellos se sopiesen bien ayudar dellas quando
les fuese menester, et la otra porque los homes tomasen dende buen
enxiemplo para quererlo facer et usar. Onde el rey que asi como dicho
habemos non usare de las armas, sin el daño que ende le vernie, porque
sus gentes [159] se desusarien dellas por razon dél, podrie él mesmo
por ello venir á tal peligro por que perderie el cuerpo, et caerie en
grant vergüenza.