LEY IX.

_Qué cosas debe el rey usar continuamente para ser bien acostumbrado._

Usar debe el rey cutianamente dos cosas para ser tenido por de buenas

costumbres; la primera que haya en sí sufrencia, [127] la segunda [128]

que haya atempramiento et mesura en la cobdicia. Et como quier que en

las leyes ante desta tanxiemos alguna cosa dellas, querémoslo aqui

agora mostrar mas complidamente, et departir de cada una quál es, et

en qué guisa debe el rey dellas usar. Onde decimos que saña, et ira

et malquerencia son tres cosas, que como quier que semeia á los homes

que es todo una cosa, non es asi, ante hi ha grant departimiento; ca

saña, segunt mostró Aristóteles et los otros sabios, tanto quiere decir

[129] como encendimiento de sangre, que se levanta á so hora acerca del

corazon del home por cosas que veye ó que oye que él aborrece [130]

ó quel pesa, pero esto pasa aina: et ira es mala voluntad, que nasce

todas las mas vegadas de la saña que home ha quando non puede luego

obrar della; et por ende se le arrayga en el corazon remembrándose

de los pesares quel fecieron ó le dixieron, habiéndolos siempre como

por nuevos: et malquerencia es aquella que dura siempre, et fácese

señaladamiente de la ira envejescida que se torna como en enemistad,

et á esta llaman en latin odio. Et porque destas tres cosas nacen muy

grandes males en el mundo quando los homes se acostumbran á usar dellas

como non deben, por ende los reyes se deben mucho guardar que non

yerren usando dellas cutianamente en lugar de buenas costumbres. Et

sobresto dixo un caballero que hobo nombre Valerio, que fue muy sabio,

que la saña, et la ira et la malquerencia son tres cosas que tormentan

mucho los corazones de los homes en que se apoderan, de manera que por

la grant cobdicia que han de complir sus voluntades contra aquellos

que quieren mal, que viven siempre en trabajo et en pesar, [131]

acechando tiempo para facerles mal, et cuidando en ello, fácenlo á sí

mesmos ante que lo puedan facer á los otros. Et por ende los reyes se

deben desto guardar mas que otros homes, porque son puestos en lugar

de Dios en tierra para complir la justicia: et esto non podrien facer

acabadamiente, si destas tres cosas non se guardasen, nin podrien ellos

ser guardados de errar en esto mucho contra Dios, nin de caer en el

daño que destas tres nacen.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 47 / 1261 题