LEY V.

_Que el rey non debe cobdiciar ser muy vicioso._

Non conviene al rey cobdiciar ser muy vicioso, ca el vicio ha en

sí tal natura, que quanto el home mas lo usa, tanto mas lo ama: et

desto vienen muy grandes males, ca mengua el seso et la fortaleza del

corazon, et por fuerza ha á dexar los fechos quel conviene de facer

por sabor de los otros [80] que lo llaman al vicio, et demas quando el

home mucho se da á él usandol, non se puede despues departir de él, et

tómalo por costumbre, de manera que se torna como en natura. Et todas

estas cosas que desuso son dichas que fablan en guarda del corazon,

acuerdan con la palabra que el rey Salomon dixo, que en todas guisas

debe home puñar en guardarle como cosa onde salle vida et muerte; et

nuestro señor Iesu Cristo dixo una palabra que acuerda con esto, quando

los judíos le preguntaron reprehendiendol porque los sus discípulos

pasaban los mandamientos de la ley, que non lavaban sus manos quando

comien, et él respondióles que muy mas los pasaban ellos que comien

[81] con manos lavadas, et tenian los corazones llenos de maldades: et

mostróles por derecha razon que non ensuciaba al home comer con las

manos por lavar, mas los malos pensamientos que salen del corazon,

onde vienen [82] los males otros, asi como homecidios, et furtos, et

adulterios et otros muchos males. Et por ende el rey que ha de lazrar

por facer á sí mismo bueno, ha menester que non tome vicio ademas; ca

segunt dixieron los sabios, non puede home ganar bondat sin grant afan,

porque el vicio es cosa que aman los homes naturalmente, et la bondat

es saberse guardar que por el vicio non fagan cosa que les esté mal.

Otrosi el rey que ha de haber cuidados et trabajos para mantener su

pueblo en justicia et en derecho, non ha á tomar tanto del vicio, quel

destorbe en ello; ca dexando él por sabor de su cuerpo bondat, sin la

avoleza et la malestanza que farie quanto á lo deste mundo, darle hie

Dios por pena en el otro todos los desabores que seer podrien [83]

porque se echara á seguir mas su voluntad, que non al servicio que era

tenudo de facerle.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (2 de 3) · 第 29 / 1261 题