_Que el rey non debe cobdiciar ser muy vicioso._
Non conviene al rey cobdiciar ser muy vicioso, ca el vicio ha en
sí tal natura, que quanto el home mas lo usa, tanto mas lo ama: et
desto vienen muy grandes males, ca mengua el seso et la fortaleza del
corazon, et por fuerza ha á dexar los fechos quel conviene de facer
por sabor de los otros [80] que lo llaman al vicio, et demas quando el
home mucho se da á él usandol, non se puede despues departir de él, et
tómalo por costumbre, de manera que se torna como en natura. Et todas
estas cosas que desuso son dichas que fablan en guarda del corazon,
acuerdan con la palabra que el rey Salomon dixo, que en todas guisas
debe home puñar en guardarle como cosa onde salle vida et muerte; et
nuestro señor Iesu Cristo dixo una palabra que acuerda con esto, quando
los judíos le preguntaron reprehendiendol porque los sus discípulos
pasaban los mandamientos de la ley, que non lavaban sus manos quando
comien, et él respondióles que muy mas los pasaban ellos que comien
[81] con manos lavadas, et tenian los corazones llenos de maldades: et
mostróles por derecha razon que non ensuciaba al home comer con las
manos por lavar, mas los malos pensamientos que salen del corazon,
onde vienen [82] los males otros, asi como homecidios, et furtos, et
adulterios et otros muchos males. Et por ende el rey que ha de lazrar
por facer á sí mismo bueno, ha menester que non tome vicio ademas; ca
segunt dixieron los sabios, non puede home ganar bondat sin grant afan,
porque el vicio es cosa que aman los homes naturalmente, et la bondat
es saberse guardar que por el vicio non fagan cosa que les esté mal.
Otrosi el rey que ha de haber cuidados et trabajos para mantener su
pueblo en justicia et en derecho, non ha á tomar tanto del vicio, quel
destorbe en ello; ca dexando él por sabor de su cuerpo bondat, sin la
avoleza et la malestanza que farie quanto á lo deste mundo, darle hie
Dios por pena en el otro todos los desabores que seer podrien [83]
porque se echara á seguir mas su voluntad, que non al servicio que era
tenudo de facerle.