=Oficio del Cabildo de Buenos Aires al Gobernador Intendente
justificando el nombramiento de un comandante para la expedición á las
Salinas, por ser dicha persona muy querida en la campaña. Además hace
resaltar la resistencia opuesta en otras ocasiones por los habitantes
del campo y los indios á ciertos comandantes anteriormente nombrados.=
(Julio 10 de 1786)
S.ʳ Gov.ᵒʳ Intendente. Mui Sr. mio: En oficio con esta data, expusimos
a V. S. en nombre del M. I. C. el influxo que tiene el nombramiento
de comandante para la expedicion a Salinas con la ydea de dar a V. S.
tambien oportuna reserbada respuesta en este punto con arreglo á su
orn. de veinte y tres de Junio procimo.
V. S. se sirve referir que se procedio a el nombramiento de Comandante
para la expedicion sin embargo de ser prerrogativa del Superior
Govierno, y el de M. I. C. está en la creencia de que en el oficio que
se cita no se supo otro objeto, que el suplicar a V. S. que uniendo sus
preses con las de M. I. C. tubiese la bondad de representar a el Exmo.
S.ᵒʳ Virrey se sirviese hacer el nombramiento en el Maestre de campo
reformado D.ⁿ Manuel Pinazo por hallarse en la inteligencia de que en
esta parte solo le corresponde representar, o proponer para que el
superior resuelba.
Ni se persuada V. S. a que hubiera llegado el caso de pedir el
nombramiento de comandante en determinada persona, sino estubiese
satisfecho de que el Exmo. S.ᵒʳ Virrey siempre prompto, y celoso en
obsequio del M. I. C., y beneficio del publico como lo expone V. S.
y lo ha manifestado repetidas veces desde su ingreso a el Govierno
accederia venigno á sus representaciones y no tubiese los fundamentos
antecedentes de que los señores Virreyes han condescendido gustosos con
sus suplicas, V. S. se servirá acordarse, que haviendo representado el
M. I. C. del Exmo. Señor Virrey D.ⁿ Juan Josef de Vertiz en el año de
mil setecientos ochenta y dos, y no era conbeniente en nombrar para
la expedicion, Comandante militar porque las gentes de la campaña
reusaban ir baxo sus ordenes y se acomodaban mejor con sus comandantes
de su propia clase, tubo bondad de mandar desde Montevideo en el año
de ochenta y tres, que el M. I. C. acordase con el Theniente de Rey el
comandante que devia elegirse, y que de acuerdo con el M. I. C. fué
electo y nombrado el Sargento Mayor D.ⁿ Josef Miguel de Salazar aunque
la expedicion no tubo efecto por otros motibos, esto que se comprueba
con las adjuntas copias certificadas, que pasamos á V. S. fue la causa
de que el M. I. C. pidiese determinadamente la persona de D.ⁿ Manuel
Pinazo, asi por precaver dicho inconveniente, como por otras causas
que se rescabaron comtemplando a V. S. instruido de ellas. Ni V. S.
recele, que noticiosos los Comandantes Militares de esta novedad puedan
formar alguna queja, y aunque la fundaren crea V. S. con certeza que el
M. I. C. apoyaria su representacion con convincentes pruevas, y para
que pueda deponer en esta parte sus sospechas, expondremos todos los
antecedentes que han influido para poner por Comandante á dicho Pinazo
pues de este modo podrá V. S. ocurrir á qualesquiera do las novedades
que recela.
La primera es la que resulta de los documentos referidos; La gente
de campaña se acomoda mejor con los Gefes de su clase, y no reusan
el militar baxo de sus ordenes, como siempre lo han hecho con feliz
suceso: A el contrario se experimenta con los Militares, bien porque
les repugna su especie de mando que quieren sugetarle á todas las
reglas de la Milicia, ó porque las resultas de sus empresas no han
sido siempre efectivas: Esto lo ha manifestado la experiencia y
quando el Ex.ᵐᵒ Señor Virrey D.ⁿ Juan Josef de Vertiz, despues de las
especulaciones que hizo en el dilatado tiempo de su mando, adhirio
gustoso a la suplica del M. I. C.
Puede V. S. vivir persuadido á que en la indicada proposicion no hay
riesgo ni recelo alguno. D.ⁿ Manuel Pinazo es un individuo, que ademas
de reunirse en el la circunstancia esencial de ser mui practico en
todos los territorios, donde se hallan las salinas, ha hecho á ellas
tres ó quatro expediciones mandando en Gefe; es mui amado y querido de
todas gentes de la campaña como que las ha governado con acierto por
muchos años en el concepto de Maestre de campo Gral. y Comandante de
todas ellas: sabe á fondo el caracter de los Indios, no ignora como
se manejan, es hombre de espiritu y ha habituado frequentes veces
el orgullo de los Bárbaros; Por estas consideraciones justamente se
persuade el M. I. C., que todos los moradores haran los esfuerzos
posibles para la empresa, que en qualesquiera suceso se sacrificaran,
con el como siempre lo han hecho y se cree por esto, que no puede
desearse ocacion mas adequada para que berificandose la expedicion se
redima la necesidad del Pueblo. Esta cerciorado el M. I. C. ademas de
esto por las experiencias que ha adquirido que Pinazo se portará en
la expedicion con economia de modo que solo se impenden los gastos
precisos de conformidad que rinda de la expedicion algun fruto. En nada
se intenta por esto rebajar, ni disminuir el merito de los Comandantes
Militares, pero en circunstancias de solicitar el M. I. C. lo mas
combeniente, y el proporcionar que sea a gusto de los que han de ir
en la expedicion, ni ellos pueden extrañar que sea antepuesto Pinazo
en el nombramiento, atendidos sus méritos, ni se deve esperar, que
la venignidad del Ex.ᵐᵒ Señor Virrey note que el I C. promueva todos
los medios conducentes á la felicidad de la expedicion y beneficio
público. Es verdad (devemos decirlo todo) que quando se nombran otros
comandantes, que los militares suelen presentarse algunos aparados, que
hacen las expediciones infructuosas, pero haviendo prometido S. E. y V.
E. todos sus auxilios, y de un modo que no queda á el M. I. C. duda,
nada deven recelarse estos contratiempos, quando pueden facilisimamente
vencerse, y llevarse la expedicion a devido efecto, supuesta que ella
tanto al público interesa. Tambien lo es que todos estos incombenientes
exijen un radical remedio, y de conformidad, que quede el paso franco
para las Salinas, y al mismo tiempo se faciliten territorios libres de
riesgos, donde se apacienten los ganados, sin estar expuestos á las
irrupciones de los Indios que frequentemente se experimentan, y ha sido
tambien uno de los principales objetos de estas expediciones.
En lo expuesto fundó el M. I. C. la precision de nombrarse el citado
Comandante, y con que se explica tambien las reserbas de las causas
en que se afianzó la postulacion de este Gefe: V. S. sin embargo
de todo determinará lo que comtemple de mas combeniencia en el
positivo concepto de que el M. I. C. no tiene otro objeto en quanto
lleva expuesto que el representar lo que comtempla mas ventajoso, e
interesante á la utilidad pública. Nuestro Señor gue. a V. S. muchos
años.
Sala Capitular, y Julio siete de mil setecientos ochenta y seis.
B. L. M. de V. S. sus mas atentos senadores.--Josef de Gainza--Manuel
Antonio Warnes.
Concuerda con el oficio original de su contexto a que me remito y
de que doy fé, y en virtud de lo mandado en acuerdo de siete del
corriente, signo y firmo la presente en Buenos Aires a diez de Julio de
mil setecientos ochenta y seis--enmendado--diez--v.ᵉ
_Blas Zamorano._
Esc.ⁿᵒ de S. M.ᵃᵈ.
_(Archivo General de la Nación.--Acuerdos del Cabildo de Buenos
Aires.--Años 1785-86. Vol. 47, pág. 218)._