(_Con voz solemne_.)
Dioses y diosas: la JUSTICIA los cree iguales; doblad, pues, la
frente, y demos á HOMERO la trompa, á VIRGILIO la lira y á CERVANTES
el lauro; mientras que la FAMA publicará por el mundo la sentencia del
DESTINO, y el cantor APOLO entonará un himno al nuevo astro, que desde
hoy brillará en el cielo de la gloria y ocupará un asiento en el
templo de la inmortalidad.