(Interrumpiendo ruborizada_.)
¡Oh, bellísima JUNO, tan celosa como vengativa! Á pesar de tu buena
memoria, que siempre se acuerda de la manzana de oro que injustamente
fué negada á tu renombrada y nunca bien ponderada hermosura, miro con
disgusto que te olvides de lo groseras que nos ha hecho tu favorito
HOMERO. Empero, si por tu parte le encuentras razonable y verídico,
sea esto en buen hora, y te felicito por ello; pero por lo que á mi me
toca, los dioses del Olimpo digan ...