LXXII.

"Después de mucho andar y desandar, fatigado por la fiebre y el delirio,

me senté en una puerta temblando de frío y entonces advertí que no tenía

sombrero, por haberlo tirado cuando caí junto al sereno."

"Abrumado por ideas insensatas y padeciendo una especie de agonía, pedí

la muerte, llamé al abismo y lamenté no tener con qué matarme."

"Desde luego mi evocación desesperada no me pareció tan inútil, porque

interrumpiendo el silencio de aquella triste noche, resonaron cerca de

mí fuertes golpes de martillos y rechinos de cerrojos; acto continuo se

abrió una gran puerta frente al lugar donde yo estaba, dejando ver el

interior de una casa como antro infernal donde vagaban sombras

siniestras en torno de una hoguera y corrían hombres feroces profiriendo

maldiciones, arrastrando cadenas y llevando por todas partes hachones

incendiarios."

"Una hilera de gigantescos é inquietos animales se dibujaba en la pared

no lejos de las llamas, y en el fondo del gran patio un mónstruo

desmesurado, negro con grandes ojos de fuego, me veía sin moverse."

María Luisa, Leyenda Histórica · 第 97 / 153 题