"Después no sé por qué calle miré abrirse y cerrarse luego la puerta de
una pulquería de donde salieron varios hombres."
"A poco andar noté que uno de ellos me seguía; yo me detuve para que se
acercara y él me pidió un socorro.--No tengo, le dije con enfado y seguí
andando; mas él insistió diciéndome que no había comido; entonces
recordé que yo tampoco había probado alimento alguno desde la noche
anterior y continué mi camino; pero como aquel hombre no me dejaba, le
dí tan fuerte golpe sobre la frente, que cayó al suelo lejos de mí."
"En el acto se me acercaron sus compañeros y la ronda que casualmente
pasaba por allí."
"El jefe de la policía se puso á mis órdenes, yo señalando al herido
mandé que fuera conducido á la cárcel."
"¡Un día, como juez, torcí la ley á favor de María Luisa y aquella
noche, como Ministro, vulneré la justicia en mi propia causa mandando
encarcelar á un infeliz después de haberlo ensangrentado! ¿Y todo por
qué......? Porque estaba loco."
"Quiso Dios que me arrepintiera de mi ferocidad; en el momento llamando
á los guardas, dispuso que dejaran libre á mi pobre víctima y le mandé
algún dinero."