"Al entrar en la casa donde había ocurrido aquella desgracia, encontré á
los vecinos agrupados en la puerta de un cuarto, cuyo acceso estaba
defendido por la policía."
"En medio de la pieza ví, sobro un charco de sangre, tendido el cadáver
de un joven blanco y delgado que según su traje negro, su sombrero de
fina paja y la brillante pistola que aun apretaba con los dedos
crispados, parecía ser hijo de buena familia."
"Recostado en una pobre cama y envuelto en un cobertor, estaba otro
joven grueso, pálido y desgreñado que quiso incorporarse al verme."
"Cerca de la cama y sentada en el suelo, contemplé á una mujer que
sollozaba cubriéndose la frente con ambas manos."
"El hombre que apenas podía moverse, me dijo con voz muy sofocada:--Sólo
yo tengo la culpa de lo que ha pasado aquí por haber creído que sería
capaz de amar esa mujer á quien quité del camino de la perdición........
Yo he sido un artesano trabajador...... ella era una mujer
deshonrada...... pero estaba enamorado y me casé..... mucho trabajaba
para proporcionarle comodidades; la consideraba y la quería esperando
que fuera una esposa honesta y una buena madre de mis hijos...... pero
la encontré con ese hombre...... él me tiró un balazo causándome esta
herida...... y yo lo he matado con uno de los fierros que me servían
para trabajar tanto para esa ingrata."
"No pudo decir otra palabra y arrojando sangre por la boca, sacudió la
cabeza con marcada desesperación."