XXXIII.

"¡Cuántas veces me sorprendió la noche vagando mudo y errante por aquel

misterioso paraíso!"

"Sentado con la frente sobre la mano, veía la luna tender su manto de

plata sobre aquellas espléndidas ruinas."

"Sentía una dulce tristeza y abandonándome á la esperanza de mejores

días, pensaba en mi patria, en mi madre y creo que mucho más en María

Luisa."

"El aura suave como el eco de profunda queja me repetía su nombre y yo

acariciaba su imagen que veía en los lánguidos rayos de la luna mientras

mi pecho exhalaba el ay del desterrado."

"En una de las ocasiones que visité aquellos fantásticos parajes,

subiendo la colina donde se alza la Alhambra, miré pasar junto á mí una

hermosa gitana que llevaba el mismo rumbo."

"Esbelta y ligera, vestía enagua roja y corpiño blanco; sus cabellos

negros y rizados sobre la frente, caían hacia atrás recogidos por una

cinta carmesí."

"El hechizo de sus formas peregrinas y su ligereza que la hacía nadar en

el aire como mariposa, luego llevaron á mi mente la imagen de la mujer

que amaba; cuando volvió su rostro para verme con ademán gracioso, pude

advertir que entre una y otra existía increíble semejanza."

"Iba tan rápida que parecía no tocar el suelo con los piés."

"Yo la seguí á cierta distancia y observé que desapareció en una casa

cuya puerta no pude distinguir porque llegando á la mitad de la calle

encontré varias otras iguales."

"Proponiéndome ir otra vez por aquel lugar para ver si se repetía tan

agradable aparición, quise tomar nota de la calle y luego advertí que me

hallaba en un barrio muy apartado del centro de la ciudad, entre casas

ruinosas y senderos estrechos."

"Estaba yo en el Albaicín, famosa república de gitanos."

"Allí en medio de la moderna España está un pueblo independiente,

vicioso é inculto, escondido en habitaciones arruinadas, junto á una

bellísima ciudad."

"Aquello es un mundo aparte."

"Entre arboledas frondosas y rocas escarpadas se ve un hacinamiento de

casas miserables, mezquitas en ruina y barracas ennegrecidas por el humo

é incrustadas en los restos magníficos de monumentos árabes; todo

dividido por senderos solitarios y adornado con el lujo de una

vegetación prodigiosa."

María Luisa, Leyenda Histórica · 第 57 / 153 题