"Dominado por un solo pensamiento, en aquellas graciosas moriscas
encontraba yo algún parecido con María Luisa, quien no sin razón recibía
en mi casa el nombre de _la africana_; una tenía su cuello voluptuoso,
la otra sus ojos negros nadando en luz y alguna sus labios de un vivo
nácar como flores de granado."
"Pero lo que más me atraía y en donde pasaba días enteros y deliciosas
veladas á la luz de la luna era en la Alhambra de Alhamar."
"Aquello no es un alcázar oriental, es un conjunto de palacios y
jardines encantados, un mosaico espléndido é inmenso, un fragmento del
Edén perdido que ha pasado á través de los siglos y subsiste á despecho
de la miseria humana."
"Es una mansión de hadas donde se miran colores de empíreo, se goza de
suavísimos aromas y se apura el opio de las huríes del paraíso."
"--¡Ver Nápoles y morir!--me decía con frecuencia un condiscípulo mío y
yo le contestaba:--Ver la Alhambra y quedarse allí para siempre."
"El gran palacio de Alhamar parece á primera vista un conjunto de casas
y templos en ruina coronados de perpetua vegetación; pero á medida que
se penetra en su recinto, surgen por todas partes bosques de finísimas
columnas revestidas de flores, galerías de asombrosa arquitectura,
fuentes inmensas, patios alfombrados de rosas, cúpulas aéreas y
artesonados de riqueza prodigiosa."
"De un gran patio sigue una galería y una mezquita, de allí se pasa á
otro patio ó al baño y al retrete oculto que fueron nidos de amor y de
felicidad; después á un jardín donde se respiran perfumes de paraíso y
se oye á los ruiseñores cantando en los laureles, hasta que fatigada el
alma, se siente presa de una fascinación misteriosa y deleitable."
"El Patio de los Leones con su fuente monumental y sus arcadas donde la
piedra toma la forma de la filigrana y el encaje, á la verdad es una
maravilla del arte oriental, que arranca frases de admiración y suspiros
de tristeza."
"Aquel sitio pintoresco parece una decoración de teatro preparada para
representar escenas de las legendarias cortes de amor y gentileza, que
ocuparon al mundo aristocrático en los tiempos de la Caballería."
"El Patio de los Arrayanes cubierto de flores y rodeado de bellísimos
salones, trae á la memoria la hermosura de las odaliscas, la riqueza de
los califas y el valor de los abencerrajes."
"En el baño de las reinas y sobro todo, en el _gabinete de Lindaraja_,
parece que aun habita el amor con sus misterios y sus quimeras; allí se
ve la fuente que derramaba perfumes costosísimos, el rincón en que ardía
el pebetero y la ventana ojiva donde se morían las flores al contacto de
la mano ardiente de la sultana prisionera que también agonizaba de amor
ó de tristeza."