"En ambas criaturas observaba yo un constante disgusto que las hacía
mutuamente antipáticas; tal vez lo causaba la diferencia de nacimiento y
la idea que cada una tenía de que yo estimaba más á la otra."
"Carolina era tímida y modesta, se expresaba con un acento virginal y
melodioso, revelando en sus maneras á la hija de la clase culta y
acomodada."
"María Luisa, ligera y expresiva, lánguida de cuerpo y fogosa de
espíritu, empleaba el lenguaje y los modales aprendidos en su vida
callejera."
"Ciertamente, para mí, Carolina no podía soportar el paralelo; la otra
tenía más atractivo; era, sin saberlo yo, el primer cariño de mi vida;
le confiaba mis placeres y pesares y le prometía para cuando sanara, ir
al portal todos los días solamente por mirarla."
"Ella me trataba con la misma familiaridad empleada por mi prima."