V.

En la puerta del convento se había detenido una litera, de la que saltó

con violencia un joven alto y moreno, de cabellera negra y agradable

apostura, vestido con bata de indiana color de paja y cubierto por un

sombrero de ancha falda.

Aun estaba despidiéndose de los conductores de la litera cuando se vió

en los brazos del Padre que lo saludó con la franqueza y el cariño de un

antiguo amigo é inmediatamente lo condujo al refectorio.

D. Carlos Félix de Miranda, era un rico propietario mexicano, abogado

notable y además Ministro de la Corte de Justicia de la Nación. Las

líneas aristocráticas de su rostro, su tez morena y sus grandes ojos

negros presentaban el tipo de esa raza belicosa, noble y bella, formada

en México por la unión de la sangre azteca y española, cuyos hijos bien

pudieran llamarse los árabes de América.

Aquel joven magistrado había conocido á Oaxaca en el año anterior y

prendado de su cielo y de su clima, ofreció al Padre José volver pronto

á establecerse no lejos de la ciudad en una finca del valle; al efecto,

habíale remitido con anticipación varias cantidades de dinero.

María Luisa, Leyenda Histórica · 第 10 / 153 题