11. Ídem, ídem.

12. Llevaban bulárcamas y sobreplanes: véanse los planos y el pliego de

dimensiones.

13. No se han encontrado pormenores para contestar con seguridad á esta

pregunta: se supone que las costuras fueran en curva por ser el sistema

primitivo. Las dimensiones van en el pliego de éstas.

14. Juan de Escalante al tratar de la clavazón recomienda la de hierro

de Vizcaya con exclusión de la cabilla de madera que usaban las naciones

del Norte, y añade que la de bronce es la mejor, pero la más cara. Por

ello, sin duda, se empleaba poco. Debe adoptarse para _La Santa María_

la de hierro más sencilla, teniendo en cuenta que su construcción era

ligera y económica.

15. Llevaban tapas de regala muy gruesas formando bordón saliente. En

los castillos de popa y proa se formaba un almenado de tabla para

defensa de los arqueros ó se colgaban los paveses blasonados de los

combatientes, de donde vino luego la pavesada.

16. Llevaban guindaste al pie del palo mayor con su correspondiente

cabillero y cornamusas para afirmar los cabos de maniobra. En el Museo

naval existe un modelo de nave, de autenticidad garantida, con firma del

año 1523 y en él se han estudiado estos y otros muchos detalles que no

es posible apreciar en los dibujos y que por insignificantes omiten los

tratadistas de construcción naval.

17. Llevaban molinete á proa, en el centro ó hacia un costado, con

objeto de dejar en el opuesto mayor espacio á la colocación del batel.

Escalante indica que también se servían en su tiempo de cabrestantes, y

en caso preciso levaban con los aparejos reales.

18. Llevaban en la proa dos escobenes grandes forrados de plomo, con

reborde al exterior, y dos gateras á popa para paso de las coderas. Como

las amarras eran de cables de cáñamo, no necesitaban mordazas ni

estopores. Dábase vuelta á los cables en las bitas ó bitones y se

aseguraban con bozas de piña. Para disparar las anclas no tenían

mecanismo especial: servíanse de un cabo sencillo pasado por el argáneo

y cuyo chicote se arriaba.

19. Eran las áncoras ó anclas muy largas de caña, los brazos delgados,

las uñas triangulares, cepo muy grande, de madera con los cantos

ochavados, zunchos de hierro, ó trincas de cabo. El argáneo circular,

muy grande, forrado con meollar ó tejido de piola para que no se rozara

el cable. Escalante consigna por regla que la nao de 100 toneladas

llevaba anclas de 10 quintales y cables de otros 10. También está

escrito que llevaban las naos dos ó cuatro anclas ordinarias, según su

porte; otra mayor llamada _fornaresa_ y adelante _esperanza_ y un

anclote de _atoar_ ó de espía. Para el batel y chalupa rezones. La

fornaresa debía de tener 16 á 18 quintales de peso, el rezón del batel 6

arrobas y 4 el de la chalupa. Las dos anclas ordinarias iban en la proa;

la fornaresa dentro, en la escotilla, contra el pie de carnero, á punto

de utilizarla en caso de necesidad.

20. No tenían serviolas, pescantes, gatillas, ni nada equivalente para

servicio de las anclas.

21. Las echaban arriba con el penol de la verga de trinquete y las

aseguraban en la regala.

22. Usaban dos clases de lastre; el uno constante y fijo de gruesa

piedra amalgamada con mortero ó argamasa, el otro variable para

sustituir á la carga, que consistía en arena, canto rodado ó grava según

se ofrecía á la mano. También se empleaban lingotes de hierro como

lastre fijo, pero no era tan común como la piedra.

23 y 24. Véase el estudio especial titulado _Armamento de las carabelas

de Colón_, inserto en esta memoria.

25. Véase igualmente el estudio _Instrumentos de que se sirvió Col en

sus viajes_.

26. El timón era recto, de pala ancha que se estrechaba hacia la parte

superior con dos escalones. El grueso era el mismo del codaste en la

parte interior en que iban los machos y ensanchaba en la parte exterior,

teniendo la sección horizontal forma de cuña. Véase la relación de

dimensiones. Se manejaba por medio de caña que encajaba en la cabeza.

Ordinariamente no eran necesarios guardines pero poníanse en caso de mar

gruesa ó vientos recios. Á veces con un sencillo mecanismo se gobernaba

desde la tolda. Véanse los detalles de los planos.

27. Llevaban beques en la proa que consistían en una labia agujereada.

Véase el estudio _La vida en las carabelas_.

La nao Santa María: memória de la Comisión arqueológica ejecutiva, 1892 · 第 37 / 71 题