Carta de Fray Tomás, obispo de Cartagena, al Emperador; fecha:
Cartagena, 7 de Mayo de 1535.
Dice que V. M. le mandó ir a residir con cargo de protector de los
indios, i le dijo a el i al Obispo de Panamá en presencia del Cardenal
de Sigüenza, el comendador mayor Cobos, i otros: _Mirad que os he echado
aquellas animas a cuestas, parad mientes que deis cuenta dellas a Dios,
i me descargueis a mi._ Para descargarse dira lo que ha oido i visto en
algo más de dos meses que llegó. «La mayor parte de la tierra está
alzada, i los indios mui escandalizados a cabsa de las crueldades.....
de los cristianos, los quales por donde quiera que van queman con sus
pies las yerbas i la tierra por do pasan, i ensangrientan sus manos
matando i partiendo por medio niños, ahorcando indios, cortando manos, i
asando algunos indios i indias, o porque los llevan por guias i les
yerran el camino, o porque no les dicen donde hallarán oro, que este es
su apellido, i no el de Dios i de V. M. Y ansi se despuebla toda esta
tierra; que no hai en ella sino muy poquitos pueblos de indios que esten
de paz: i aun estos cada dia viendo las opresiones..... de los
cristianos..... se revelan, que ni los unos ni los otros pueden oir el
nombre de cristiano, mas de demonios o basiliscos. Son tan grandes las
severidades i malos egemplos que los cristianos les iacen i les dan, que
con gran dificultad se convertiran a la santa fe católica. No han cesado
los cristianos hasta agora de traer indios i indias niños i niñas
quantos pueden haver por todas las poblazones donde andan, vendiendoles
aqui a mercaderes, los quales los llevan i embian a Santo Domingo para
bolverlos a vender..... Heles ido agora a la mano, que muchos que han
traido no se los he consentido vender: de lo qual..... todos..... estan
mui despechados..... Si estas cosas..... no se remedian..... quedará
toda esta tierra despoblada de indios, como lo está la Española donde se
contaron dos cuentos de animas quando alli entró el Almirante, y no se
hallarán agora 200 indios..... En Santa Marta i toda esta costa de
tierra firme pasa lo mesmo. Y no hai necesidad de abrir la puerta a que
muchos cristianos vengan, antes hai necesidad de sacar..... muchos de
los que hai porque ellos estan perdidos i mueren de hambre, i ansi para
sustentarse roban las haciendas i comidas de los indios; i ansi ellos
como los indios perecen de hambre, en tanta manera que muchos cristianos
son muertos por los caminos, i en los arcabucos..... no hay quien pueda
sufrir el mal olor de los cuerpos muertos.»
Cerca del hacienda de V. M. _unusquisque quaesit quae sua sunt_. Se
necesita de Oficiales fieles aora mas «por haverse descubierto
grandisima riqueza de inumerables sepulturas de los indios del rio del
Cenú, de algunas dellas diz que han sacado mas 15000 pesos d'oro
finisimo, i que en 20 años no se acabará de sacar el oro dellas. Alli
comen a los indios todos sus mantenimientos por sustentarse cristianos i
sus negros, i asi andan los indios del Cenú huidos i.....
En el culto divino no faltan clerigos y frailes. Con menos havia
bastantes siendo escogidos, i sacar los discolos. Hasta aora los
clerigos han sido mercenarios, cuidadosos mas de sus bolsas que del bien
espiritual. La autoridad eclesiastica no se conoce en esta tierra.
Reprender los latrocinios, usuras i amancebamientos publicos aun con
indias no baptizadas, i otros enormes vicios de que está llena la
tierra, parece cosa insolita i nueva. Las censuras de nada aprovechan.
Hasta los Oficiales de V. M., Tesorero i Contador i las justicias, que
segun los Canones deven ser el brazo que favorezca a la Iglesia,
favorecen y amparan a los malos, i «entonces piensan haver hecho alguna
grande hazaña, i haverse mostrado mui grandes servidores de V. M.....
quando han hecho algun desacato á la Iglesia». Dicen que es tierra
nueva, i que logros, usuras, amancebamientos etc deben sufrirse. Hai
gran necesidad de poner remedio, «i es _periculum in mora_, por los
muchos conversos que hai en estas partes i malos cristianos, i asi no
faltan muchos errores i heregias. El dicho Obispo ha encomenzado a
prender i castigar algunos delinquentes; i si oviese desman en dar el
ayuda necesaria, estos i otros consortes quedarian mui favorecidos, i
nacerles yan alas por su mal».
El Obispo «no ha hecho la ereccion de la Iglesia, ni vee agora razon
para hacella, porque en toda esta provincia no hai ganados ni labranzas
ni otras crianzas de que pagar diezmos..... ni los havra de aqui a
muchos años. Antes teme, segun la priesa se dan los cristianos a
maltratar los indios, que toda esta tierra se havra de despoblar».....
Si esto Dios permite, suplica se le admita renuncia deste Obispado para
ir a un Monasterio de su Orden de los que Fray Domingo de Betanços ha
hecho en Nueva España, donde pueda con un conpañero predicar aquellas
animas.
La carestia de la tierra es tal que un huevo vale medio real, un pollo
un ducado, una gallina dos pesos, la bota de harina 25, de vino 50: esto
en Cartagena. En el Cenu, un queso 40 pesos, un pernil de tocino 50. Por
Obispado i protector de indios se le dan 300.000 maravedises, con lo
qual no puede sustentar a si i dos frailes que trajo consigo. Necesita
1500 pesos. Tiene tambien consigo un clerigo doto i virtuoso, llamado
Alonso Gallinato, i pide se le nombre Arcediano desta Iglesia para
quando se haga la ereccion. La Catedral se duda si se hará en el Cenú ó
en Uraba, porque aquí, en este pueblo de Calamar, donde al presente
están (Governador y Obispo), en el puerto de Cartagena no ha disposicion
para pueblo grande, i menos para Iglesia catedral.
(Extracto en la _Colección Muñoz_, tomo LXXX.)