Carta de Jerónimo de Ortal al Emperador, fechada en Cubagua á 24 de
Diciembre de 1534.
S. C. C. M.--Gerónimo de Ortal a quien V. M. mandó que le viniese a
servir de Governador en el golfo de Paria e otras provincias, humilmente
besa los pies de V. M. i dice que de la isla de Tenerife hizo saber á V.
M. su partida en seguimiento de la jornada de que salió Despaña i dio
relación por aquella de la gente que en dos navios llebava, i plugo a
Nuestro Señor que, partido de la dicha isla sin nafragio ni escándalo
ninguno, llegó á reconocer en veinte i seis dias el rio Dusce, que es
ocho grados del norte en la costa de la tierra firme, e podia haver
hasta el golfo de Paria cinquenta leguas, i asi, costeando la tierra,
vino a la isla de la Trenidad, ques casi a la entrada del golfo, i
costeo mucha parte de la dicha isla por haver noticia i lengua de donde
estava Antonio Sedeño con pocos cristianos, que a la dicha isla vino
puede hacer año e medio, i no se dejó de hacer toda la diligencia que se
pudo, porque supo por cartas i nueva cierta en la Cibdad de Sevilla que
el dicho Antonio Sedeño estava en la dicha isla con algun trabajo i
rriesgo de su persona i de los pocos que alli estavan, i esto procurava
viendo que era servicio de V. M. ver los dichos cristianos i segun la
nescesidad en que estovieran detenerse alli para los ayudar e sacar del
trabajo en que estovieran, lo que por cierto el procuró de haver lengua
dellos i costeó la dicha isla, que poca le quedo por ver i nenguna razon
ni lengua pudo haver dellos, hasta que llegó en el dicho golfo de Paria,
i surto en el ante la fortaleza que alli estava, supo de ciertos
cristianos que alli halló, de que adelante dará á V. M. razon dellos,
como el dicho Antonio Sedeño podia haver cinquenta dias que dejó la isla
de la Trenidad por no se poder sustentar en ella i los indios dalle
mucha priesa e havello muerto en veces ciertos cristianos, i ansi se
vino al golfo de Paria a la dicha fortaleza, que podia haver hasta doce
leguas de donde el tenia su asiento, i en ella supo que podia haver
treinta dias que se havia ido de alli con un navio pequeño a la isla de
San Juan, con hasta veinte i cinco hombres que sacó de la Trenidad,
porque los demas que en ella tenia se le havian ido i dejádole por la
poca posivilidad que el tenia en la isla e que la isla era mui recia e
segund lo que ha visto della i la relacion que se tiene de los muchos
indios que hay que seria menester trecientos españoles i en ellos gente
de cavallo para la conquistar de lo que le peso mucho porque estando la
dicha isla de la Trenidad con cristianos poblada los de la provincia de
Paria i de las otras provincias la tierra adentro estovieram mas quietos
e reposados lo que no han hecho como adelante V. M. verá.
El saltó en tierra en el golfo i halló en aquella fortaleza, que es una
casa de tapias no bien reparada, sino que por no le quitar el nombre no
digo á V. M. quatro paredes de tierra caida, a un Alonso de Herrera con
hasta treinta e cinco hombres entre dolientes i sanos, el qual tenia
cargo de la justicia de alli porque fue teniente del governador Diego de
Ordas, difunto, a quien V. M. tenia por Governador en aquella tierra, e
ansi a el como a los otros les hizo saber a lo que V. M. le embiava
aquellas partes, e desde a dos dias que fue llegado tomó la vara de la
justicia, aunque no dejo de creer por lo que adelante V. M. vera, segun
aquella gente estava enseñoreada i sin cabesza i las muchas desórdenes
que en aquella tierra se han hecho, como da la tierra señal dello i de
lo poco quel a estado en ella, ha visto i sabido si tuvieran posivilidad
i el no viniera con ciento i cinquenta hombres de guerra como alli puso
no toviera a mucho que esperaran otro mandamiento de V. M. i el tomó
como he dicho la justicia i procuró de saber lo que se havia hecho en
esta absencia, i ha visto tantos malos recaudos que acordándose como
dejó la tierra i la halla le duele el alma acordarse dello, porque como
V. M. sabrá por las informaciones que con esta van cerradas y selladas,
está la tierra alzada i tan de guerra como si nunca fuese hollada de
cristianos, de los quales movimientos han suscedido muertes de
cristianos i de Religiosos mas de los que fuera razon, i todos estos
acaescimientos han sido despues que Antonio Sedeño dejó la isla de la
Trenidad i se vino al dicho golfo i por pendencias viejas que el Alonso
de Herrera, que alli estava por teniente, i el tenían, vinieron a no
entender los unos ni los otros sino en prenderse las personas i hacerse
mill desaguisados e dar ocasion a los indios a se desmandar i hacer lo
que V. M. verá por las dichas informaciones, de lo que por cierto V. M.
ha sido mui des servido, i si el hoviera llegado a tiempo, porque esto
fue dos meses antes que el llegase, pudiera ser que lo hoviera todo
destorvado i dado orden en que V. M. se sirviera i embiara a cada uno
dellos a dar descuento de sus culpas ante V. M., porque Antonio Sedeño
tenia poca necesidad de ir aquella provincia, a mas de que en ella le
favoresciesen en sus nescesidades como se havia hecho, i no a ser señor
della i de la justicia, i tambien el otro que en ella estava pudiera
guardalla sin escandalo de la tierra e otras cosas excesivas a que dava
lugar e pudiera escusar, ya el dapno está hecho como V. M. verá i tengo
por inposible poder remediarse a buenas, sino con un muy recio castigo
en los indios por los atrevimientos e cosas de hecho que han pasado,
porque el en los pocos dias que alla a estado, que ha sido casi un mes,
ha procurado con dádivas e buenas obras i soltando algunos indios que
halló presos de la tierra, atraerlos al servicio de V. M. i a sido todo,
i lo vee, trabajo escusado segund están predestinados. Da quenta á V. M.
para que de alla se mande lo que tiene de hacer, i en este medio se
governara lo mejor que pudiere i supiere, encomendandolo siempre a
Nuestro Señor, que el penso venir aquella tierra de pax como siempre lo
ha estado i tener en ella las espaldas seguras para saber los secreptos
de la tierra a dentro que no son sino mui grandes como V. M. vera, i
hallolo todo al contrario teniendo la guerra sin la poder escusar dentro
en las puertas.
Y visto el estado en que estava toda la tierra e haviendo noticia que
mucha parte de la gente della estava absentada i que se ivan a la
provincia de Viaparii, ques 50 leguas de un rio arriva que tenian de pax
con mala intencion para la hacer de guerra como ellos estavan le
parescio que comvenia darse mucha priesa i embiar a alguna gente a la
dicha provincia a hazer asiento en ellas por evitar que los indios no
hiciesen lo que estos del golfo, i tambien que para saber los secretos
de la tierra era por alli el camino e ansi dio toda la diligencia que
pudo e fue posible en efetuarlo que dice porque dentro de veinte e cinco
dias que poco mas estuvo en el golfo, hizo 4 vergantines, al proposito
de la entrada del rio e con ellos e con una caravela en que fueron 6
cavallos, despacho un capitan con 160 hombres para que fuesen a la dicha
provincia de Viaparii a saz bien mantenidos de viscochos e harinas e
otras cosas de Castilla e con una estrucion de lo que devian de hacer
hasta que el llegase, e estando para despachar la dicha armada, llego un
vergantin de la isla de Cuvagua que puede estar 40 leguas del dicho
golfo, a le dar aviso como el capitan Alderete, a quien el dejo en San
Lucar casi despachado para venir en su seguimiento, era llegado a la
dicha isla con un galeon e le traia en el 130 hombres de guerra; e para
los recoger e dar orden en otras cosas que cumplian al servicio de V.
M. en la dicha isla, haviendo dejado la orden nescesaria ansi a los que
ivan el rio arriva como a los que quedavan en la fortaleza, el vino a
esta isla de Cuvagua en donde agora esta, i fue a 13 dias de Noviembre,
en donde hallo al dicho Capitan con la gente que tiene dicha, tan buena
e tan bien armada que no piensa haver salido para este efecto mejor
Despaña, e todos hovieron mucho placer de le ver, porque estos desta
isla no han dejado siempre ni dexan sino se les fuese a la mano de
destorvar como hicieron en lo pasado a Diego de Ordas los que vinieron a
servir a V. M. el entiende en hacer navios e aparejar todo lo nescesario
e tiene comprados en la isla de la Margarita ciertas yeguas e cavallos
para la jornada, aunque no se hace a poca costa en esta tierra, para ir
a se juntar con toda la gente que para esta jornada ha traido Despaña i
piensa en breve tiempo que se ha de hacer a V. M. tanto servicio como
nadie lo haya hecho en estas partes por el grande aparejo e nuevas que
de la tierra se tiene i segund son i tiene indios que le lleban a ello,
i tiene por cierto que quando andovieron con Diego de Ordas difunto por
el rio no se estuvo 150 leguas de donde el capitan Pizarro hallo a
Javaliba, porque los mismos indios que dice dan nuevas del por oidas de
otros indios i de los hermanos que mato por tiranizarlos e señorearlos;
e de los indios que V. M. le mando recoger en esta isla para lenguas dos
dellos, que son carivees, dicen todo esto e mas que ellos son de la
provincia de Meta a donde le han de llebar, i dan tanta relacion de oro
i lo que hacen del despues que los sacan de una sierra, que paresceria
a la clara todo el oro del Peru venir de esta parte, e ansi en toda esta
isla i con los Piloctos que el trajo tanteando hasta donde llegaron por
el rio arriva, que bien fueron 200 leguas, lo mas de ello al sudueste en
demanda desta Meta e por vajar el agua tan de golpe no fue en su mano
poder llegar a ella, e segund por donde corrieron i de donde se bolvio
por la vaja del agua se hallaron devajo de la quinoncial en dos grados
de la vanda del norte, i estando Pizarro en siete grados de la quinocial
como dicen de donde ellos llegaron corriendo por tierra norte sur, no
estarian los unos de los otros 150 leguas, i tienese por cierto que la
grandeza del oro esta devajo de la quinocial i haver llegado ellos tan
cerca della les hace creer ser verdad lo que estos indios dicen i
corresponde ansi lo que de la Española escriven: e tambien todos los
indios desta costa de Tierra firme dan grandes nuevas de ello. Los que
vinieron en esta jornada son 300 hombres e 20 de cavallo, toda gente
lucida, i de hecho el se partira de esta isla en fin del mes de Enero
derechamente a Viaparii a juntarse con la otra gente para que placiendo
a Nuestro Señor en principio de Mayo que el agua esta mas crescida, i
tura cinco meses antes que torne a bajar se encomenzara la jornada i con
el ayuda de Nuestro Señor salidos de Viaparii en 25 dias le dicen las
lenguas e guias que le pornan en la misma Meta, porque todos los navios
que el lleba, que piensa seran hasta nueve o diez, son todos de remos i
en ellos van los cavallos, i los navios son tan sotiles i bervos de arte
que hallando algund mal paso que les pudiese estorvar, se podian llebar
sin trabajo por tierra hasta pasarlo, i si correspondiere la tierra con
las nuevas que se da dellas que se tienen por ciertas, no se entendera
sino en horadar la tierra i salir a esta vanda del norte de la Tierra
firme para que por aca sea el tracto e no por el rio por donde agora lo
van a descubrir, i no se deja de creher segund Pilotos que por el camino
que el agora va se han de descubrir mui grandes secreptos de que V. M.
ha de ser mui servido, i siempre terna cuidado de hacer saber a V. M. lo
que suscediere en la jornada.
Nuestro Señor la S. C. C. M. por luengos tiempos guarde con
acrescentamientos de mas reynos e señorios. De Cuvagua 24 de Diciembre
de 1534 años: de la S. C. C. M. humilimo siervo i vasallo que sus
inperiales pies i manos besa: Geronimo Dortal.
(_Colección Muñoz_, tomo LXXX.)