En el qual se escriue como el capitan Bautista se entro a ynvernar
la tierra adentro donde desarmo e hizo cierto agrauio a unos
soldados de Jeronimo Ortal[499], despues, en uenganza de esto,
desarmo la gente que con el capitan Vega llego a Maracanpana.
En este tiempo ya se azercaua o entraua el ynvierno, por lo qual, y por
el poco rrecurso de comida que en el puerto de Maracapana tenia, el
capitan Batista y su gente acordo entrarsse a ynvernar la tierra adentro
y esperar hen ella a su gouernador Sedeño.
Hizolo asi, y partiendo con todo su canpo y gente de la costa de la mar,
se metio la tierra adentro, y pasando por el pueblo del casique
Guaramental, se fue alojar dos jornadas mas adelante, a la poblazon y
señorio de una yndia llamada Orocomay[500], donde procuraua sustentarse
con el menos perjuizio que podia asi de los yndios como de los españoles
de Jeronimo Ortal, que todauia se estaua aposentado e rrancheado en
Neueri con mucho trauajo, por auersele ido la mas de su gente, que no
le auian quedado mas de hasta treinta hombres, y esos se le ovieran ydo
si hallaran con quien, porque aunque[501] se auian conuidado al Bautista
de ylle a seruir, el no los auia querido rresceuir en su conpañia por no
desconponer a Jeronimo Hortal ni hazer cosa que sonase mal, con lo qual
auia[502] encunbrado grandemente su bondad, si despues no la deslustrara
con lo que hizo con el capitan Nieto, como luego se uera.
Estos pocos soldados que a Jeronimo Hortal le auian quedado, se
entretenian con la esperanza que su Gouernador les daua de que cada
dia[503] esperaua nueuos y cunplidos rrecaudos de España, con que
pensaua enprender nueuas jornadas, para las quales se le llegaria mas
gente de la quel auia menester, y que los que con el permaneziesen y
perseuerasen serian mejor galardonados; y para tener algun sustento y
entretenimiento andauan esparcidos algunos soldados por las poblacones
comarcanas que de paz estauan, rrescatando algunas comidas y esclauos; y
para que estos soldados que andauan en las poblazones de los yndios
rrescatando, estuuiesen mas seguros y no se les hiziese daño alguno,
mando Jeronimo Ortal a un soldado que tenia, que se decia el capitan
Nieto, con cinco o seis conpañeros, se fuese al pueblo de Guaramental y
estuuiese alli haziendo alto[504] a sus conpañeros.
Sauido por el capitan Batista esta estada del capitan Nieto en
Guaramental, mudado del primer proposito, deseando destruir de todo
punto a Geronimo Ortal, lo qual se crehe que no avia echo asta alli por
no estar aun bien cursado en las cosas de aquella tierra; y pareciendole
con loca presuncion que la estada de Nieto tan zercana a el hera en
uituperio y menosprecio suyo, o por otros secretos motiuos que deuia
tener, ynvio quarenta soldados que desarmasen al capitan Nieto y a los
que con el estauan y les quitasen vn caballo que tenian, a fin de que
por aquella uia amedrentar a Geronimo Ortal y los que con el estauan,
para que con temor de no uerse destruidos de todo punto, se saliesen de
la tierra.
Los soldados que el capitan Batista ynvio a desarmar a Nieto y a sus
conpañeros, lo hicieron como les fue mandado; que dando[505] al aluorada
en ellos, los tomaron casi durmiendo y les despojaron de sus pocas armas
que tenian y un cauallo con que se defendian, y dejandolos _yn puribus
naturalis_ se uoluieron con el flaco despojo a su Capitan, que lo tuuo
en tanto como si fuera las rriquezas de Salomon; y algunos soldados del
capitan Batista, no pareciendoles vien este echo, lo murmuraron y
trataron de suerte que uiniese a noticia de su Capitan, para que con
tienpo se aperciuiese, pues estaua claro que Geronimo Ortal auia de
procurar auer y tomar venganca de su enemigo; y aun no falto quien le
dijo que deuia asegurarse de todo punto prendiendo a Jeronimo Ortal y a
sus amigos y ponerlos en parte donde aunque quisiesen no pudiesen tomar
armas contra hellos. El capitan Batista y algunos amigos suyos se rieron
desas sus razones o auisos que sus soldados le dauan, diciendo lo poco
que podia hazer Jeronimo Ortal con tan pocos soldados como tenia, y esos
desauenidos, y menospreciado asi los auisos que le davan, como el temor
que devia tener a su enemigo ceso la platica, como cosa que no podia
auer efecto lo que los soldados tratauan o decian que haria Jeronimo
Ortal para satisfazerse.
Nieto y sus conpañeros luego dieron auiso a su Gouernador de la ynjuria
que se les auia echo deuajo de amistad, la qual cada soldado de los que
con Jeronimo Ortal estauan tomo por suya propia, con presupuesto de
vengalla como si a cada vno en particular se ouiera echo, y casi
alcanzaron a sauer el menosprecio y poco caso que de hellos hazian
Batista y su gente, que les puso espuelas para mejor procurar y auer
venganza.
Antonio Sedeño, que todauia se estaua en Puerto Rrico, enbio otra
carauela con ciento y cinquenta honbres y treinta cauallos, y por
capitan della a un Vega, los quales a la sazon que lo que auemos dicho
paso[506], dieron al traues en el puerto de Maracapana sin que
peligrasen ni perdiesen cosa alguna mas del casco del nauio[507].
La llegada desta gente del capitan Vega a Maracapana y su ynfortunio,
vino luego a noticia de Jeronimo Ortal, porque como se a dicho, desde
Neuey[508], donde Ortal estaua rrancheado, asta el puerto de Maracapana
no auia mas de dos leguas. Pareciole al gouernador Jeronimo Ortal, y al
capitan Agustin Delgado, y al capitan Nieto, y a otros amigos suyos, que
pues esta gente que con Uega auia llegado a Maracapana, y la del capitan
Batista, hera toda una y de un Gouernador[509], que deuian enpezar a
satisfazer su ynjuria en los rrecien allegados, pues estarian mas
descuidados. Esto parescio bien a todos y sin detenerse punto, con esas
pocas armas que tenian, se partieron para Maracapana, y llegando el
quarto del alua al lugar donde el capitan Vega y su gente estauan
alojados, dieron hen ellos sin ser sentidos, por estar las velas
durmiendo, y sin auer entre toda la gente de Uega honbre que tomase las
armas, eceto vn clerigo que consigo tenian, que procuro defenderse lo
que pudo, y como hera uno solo cansose presto; los demas, entendiendo
por el tumulto y rruido que hazian los que los prendieron, que hera
mucha mas copia de gente, temiendo ser muertos o maltratados, se dejaron
prender y despojar de todo lo que tenian, lo qual hicieron tan
cunplidamente los soldados y gente de Jeronimo Ortal que ni aun cuchillo
de escriuanias con que pudiesen[510] cortar la comida les dejaron, ni
otra cossa de que se pudiesen aprouechar; y sin hazelles otro ningun mal
tratamiento, porque ni yrieron ni mataron a ninguno, se bolvieron el
propio dia a su alojamiento de Neueri, a dar horden en lo que deuian
hazer, trayendo consigo todos los cavallos que el capitan Uega y su
gente auian traido de Puerto Rrico.