CAPITULO CATORZE

Como dejando el comendador Ordas los enfermos en Paria con Gil

Gonzales de Auila, se partio con la demas jente y fue al pueblo o

prouincia de Carao, y de la noticia que tubo de Guayana.

Venido el dia y biendo el Gouernador que todos los buhios, con la comida

que hen ellos hauia, estauan quemados, y que alli no se podia sustentar

tanta jente, por estar lexos y apartados de las demas poblaçones de

yndios, acordo con la breuedad posible dar Lorden a su jornada para

pasar con ella adelante; y porque la carga de los enfermos que trai no

le fuese enojosa y estoruo para su biaje, acordo dejallos en aquel

sitio, haziendo vna trinchera a la rredonda del alojamiento para guarda

y rreparo de la jente; y dejando con los enfermos otros beinte y cinco

honbres que los guardasen y defendiesen, y por su caudillo a Gil

Gonzalez de Auila, se partio en los vergantines con el rresto de la

jente, que serian mas de quatrocientos honbres, dejando ansi mesmo en el

propio estero la nao capitana y el galeon, y se fue derecho a una

poblazon y prouincia questaua de la otra uanda del rrio, llamada Carao,

los naturales de la qual le rreciuieron amigablemente, proueyendolos de

las comidas y otras cosas para sustento, aunque algunos quieren dezir

que en este pueblo o prouincia de Carao fueron rresceuidos como

henemigos y les dieron los yndios dos guazauaras, y despues, viendo lo

poco que ganauan o auian ganado en ellas, procuraron aliarse y

confederarse con los españoles.

El Gouernador se estuuo en esta poblazon, rreformando, ziertos dias, en

los quales los yndios le dieron noticia de que zerca de su prouincia y

territorio auia otras de muchos naturales y rriquezas, y que si querian

yr a hellas, quellos les lleuarian a hellos y a todo su aparato. El

gouernador Hordas estaua perplejo en hello, porque le parescia que podia

ser mas cierta la noticia que los yndios le auian dado del rrio arriua,

que la que en aquel pueblo entonzes le dauan, y que lo podian hazer los

yndios por metellos la tierra adentro y hazelles algun daño; y como

todauia los yndios le ynportunasen[334] a que fuesen donde hellos les

dezian y querian lleuar, porque no le tuuiesen por pusilanime, acordo

hazer la espiriencia del negocio con rriesgo ajeno, y asi ynvio a Juan

Gonzalez, que hera el que Sedeño auia dejado en la fortaleza de Paria

con veinte honbres, a la noticia que aquellos yndios le dauan, la qual

hera lo que agora llaman Guayana, con yntencion y boluntad de que los

yndios le matasen, porque parecia que lo traia consigo con alguna

pesadunbre, temiendose que en bengarse del agrauio que le auia hecho en

quitalle la fortaleza, no conbocase o ynduciese algunos soldados para

que se bolviesen y lo dejasen.

El Juan Gonzalez, con otro animo e yntencion de la que su capitan

tenia[335], hacepto la jornada y se fue con sus conpañeros la tierra

adentro a do los yndios lo guiaron y lleuaron a las prouincias y rrica

noticia de Guayana, tierra muy poblada y apazifle y de ynumerables

rriquezas, cuyos naturales lo rreciuieron muy amigablemente y le

proueyeron de muchas comidas y algunos yndios que con el bolvieron; y

auiendo gastado en la yda y buelta espacio de veinte dias, llego a do

auia dejado a su Gouernador, el qual es de creher que no rreciuiera

tanto contento en belle como todos los demas del campo rresciuieron,

pues le auia ynuiado[336] a fyn de que lo matasen, y zierto lo tenian ya

por muerto; pero el boluio biuo y con muchas cargas de pescados y carne

de uenados, y con las buenas nueuas de la tierra que auia uisto, con

todo lo qual dio mas alegria de lo que se puede escreuir; y con todo

esto jamas quiso Ordas yr en demanda de esta tierra, sino seguir sus

primeros desinos, que eran suuir el rrio arriua.

Sobre esta entrada de este Juan Gonzalez en tierra de Guayana ay otras

dos maneras de opiniones, dichas asi mesmo por soldados que de la propia

jornada salieron. La una es, que dada esta noticia por estos yndios de

Carao, el Governador no osaua[337] e no queria enuiar jente a hella, y

viendo esto el Juan Gonzalez trato con el Gouernador le diese licencia

para con zierto principal de aquella prouincia yr a uer aquella tierra

que los yndios dezian, y el Gouernador, deseando que los yndios lo

matasen, le dio licencia, el qual fue con vn principal de aquella

provincia, y llegando a uista de la noticia que los yndios les dauan, le

salieron los naturales della de paz en cantidad, con abundancia de

comidas, y que de alli lo hizieron boluer, y buelto no dio rrelacion de

auer visto ninguna tierra ni prouincia que pareziese estar poblada ni

rrica. Lo otro que dizen es que estando el Gouernador para hazer

justicia deste Juan Gonzalez, a su pedimento y por rruego de muchos de

su canpo, en pena de su delito, le comuto la muerte en que se fuese como

desterrado a su auentura, a uiuir y estar con los yndios, y que yendo el

Juan Gonzalez, en cunplimiento de su destierro, se metio la tierra

adentro y fue a portar a vna prouincia muy poblada y de muchos naturales

y muy rricos de oro, los quales lo rreciuieron amigablemente, y dandole

algunas joyas le tornaron a ynuiar a su Capitan, y que el Juan Gonzalez,

por no dar ninguna alegria ni buena esperanza al Gouernador auia dado o

buelto las joyas a los yndios y se auia tornado desde a zierto tiempo a

donde estaua su capitan, al qual rrogaron todos los soldados que

perdonase a Juan Gonzalez, el qual lo hizo asi, pero con todo esto[338]

jamas le pudieron persuadir a que dejasen la derrota tan trauajosa que

llevauan agua arriua y se fuesen en demanda desta tierra que tan

ahincadamente les querian dar en las manos los yndios de aquella

prouincia; y asi mando aprestar su jente y bergantines, que ya estauan

descansados y rreformados por auer dias que auian alli rreposado, para

proseguir su contumaz opinion e yncierto biaje.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 124 / 305 题