CAPITULO DOZE

Como Hordas partio de la fortaleza de Paria y entro por el rrio de

Uriaparia arriua, y la gran mortandad que sobre su gente vino.

En hazer los vergantines y barcos nezesarios para la nauegacion del

rrio, se tardo y detubo el comendador Hordas en la fortaleza y su

prouincia, dos meses, a cano de los cuales, estando ya todas las cosas a

punto y los vareos echos, determino partirse con su jente y armada, y

porque los negocios de los descubrimientos y jornadas son tan varios e

ynciertos como por las espiriencias se auian bisto y cada día se been,

acordo el comendador Ordas dejar gente en aquella fortaleza, porque si

en el rrio se perdiesen y escapasen algunos soldados, hallasen a la mano

ausilio y fauor donde guarecerse y librarse y no fuesen de todo en todo

perdidos y destrocados; para el qual efecto aparto cincuenta honbres de

los que mas aptos le pareecieron para cufrir[321] el trauajo que alli se

auia de padezer, y dandoles por su caudillo o capitan a Martin

Niañez[322] Tafur, vno de los principales y señalados quel trai en su

canpo, que oy es vezino y biue en la ciudad de Tocaima, del Nueuo Rreino

de Granada, se partio de la fortaleza dejandoles ynstrucion de lo que

auian de hazer y el tiempo que lo auian desperar.

Otros dizen quel proposito de dexar Hordas en esta fortaleza esta jente

fue temiendose que auia de bolver Antonio Sedeño, de Puerto Rrico, con

alguna jente apoderarse en esta tierra de Paria y para que allase quien

se lo contradijese y rresistiese y si fuese nezesario le prendiesen y

quitasen la jente que trujese o hiciesen sobre hello lo que les

pareciese. Demas de lo dicho, ay otra opinion azerca desto, la qual

tengo yo por mas cierta, aunque todas juntas podian auer concurrido en

el gouernador Ordas, y es que al tiempo que el se partio de España dejo

en el rrio de Seuilla vna nao llamada Maestra y Capitana y a un capitan

para que hiziese ducientos honbres o los que pudiese y fuese en su

seguimiento y socorro, y para que si esta nao, en el ynter quel andana

en el rrio de Uriaparia, aportase por alli, tuuiese quien le diese auiso

y noticia de la derrota quel auia lleuado y acudiesen a donde el estaua

con la jente y nueuo rrefresco y socorro que le trajesen, dejo este

capitan con la jente dicha.

Sea como fuere, Martin Niañez Tafur quedo en la fortaleza de Paria con

sus cincuenta soldados, y el Gouernador se partio, como e dicho, con su

armada de naos y bergantines y se fue derecho a la uoca del rrio de

Uriaparia, por el qual comenzo a entrar nauegando con su armada; y

aunque tenia arta hondura y no mucha corriente para estoruar la

nauegacion de la nao capitana, hera el gran estoruo e ynpedimento la

falta de uiento maritimo, que todo lo mas del tienpo les hera calmo y si

corria les hera contrario: y ansi les fue forcoso de vsar de fuerca y

maña para cufrir[323] la falta del uiento y suuir la nao capitana por el

rrio arriua, que por aquellos sus principios, quanto a su entrada y

fines, quanto a su nascimiento, venia y estaua tan llano, ancho y

hondable y nauegable, que parescia a los ojos de los que lo mirauan que

casi no se mouia el agua. Echaron toda la gente que pudieron en los

vergantines y barcos de rremo que auian echo, y atando las popas dellos

desde la proa de la nao con diferentes maromas y guindaletas, lleuauanla

con muy gran trauajo de todos los que en la harmada yban, la nao

nauegando, supliendo con la fuerza de sus brazos la falta del viento.

Con esta nueua manera de nauegar, aunque destraño trauajo para los

soldados, yban suuiendo e metiendo la nao capitana el rrio adentro, tan

poco a poco que casi no la podian mouer por su grandeza y pesadunbre, y

tanbien por ques verisimil que qualquier nauio o nao nauega muy mas

pesadamente por las lagunas, rrios y aguas dulces que no por la mar, la

qual es mucha parte a que[324] con mas facilidad y lijereza se mueuan y

nauegen por ella los nauios, aunquesten muy cargados.

Este mesmo trauajo padezian los pobres españoles con el otro galeon

pequeño que los Siluas armaron en Tenerife, que tanbien lo traian alli

con los vastimentos y otras cosas necesarias que despaña auian traido

para auio de su jornada.

Antes que Hordas saliese de la fortaleza, entre las otras nueuas que les

dieron los naturales y cosas que le dijeron, fue como a la entrada del

rrio de Uriaparia estaua el pueblo y señor de Uriaparia[325]; y como

lleuase ya las señas desto, y hazia la parte do caya, tubose siempre a

aquella vanda con su armada, y nauegando hobra de cuarenta leguas[326]

que estaua este pueblo de Uriaparia el rrio arriua, fue tan grande el

trauajo que la jente padescio, asi en el llevar y suuir de la nao y

galeon el rrio arriua, como con enfermedades y hanvres que les

sobreuinieron de la rregion y constelacion de aquel rrio, quen la

distancia destas cuarenta leguas que trauajaron para llegar a Paria,

murieron y perecieron cuatrocientos soldados, poco mas o menos, y era

tan mala e pesima esta rregion y tan corrutos y enpezedores los aires y

bapores que en este rrio se conjelauan, que acontecia, en haziendose muy

poca sangre o en picando vn morciegalo, o de otra ocasion que se les

hiziese alguna pequeña llaga, luego les caia canzer, y ubo honbres que

en vna noche y un dia les consumia el canzer toda la pierna desde la

yngle asta la planta del pie, y ansi se ueian morir los vnos a los otros

con estas enfermedades y con hanbres que tuuieron, a causa destar por

alli la tierra muy anegada y cuuierta del rrio, y no poder yr los

uergantines a buscar comida a ninguna parte; y con todas estas

calamidades, muertes y hanbres y nescesidades, jamas se pudieron

persuadir a dejar de proseguir su biaje y jornada y boluersse a la

fortaleza de Paria a yntentar esta entrada por otra parte de menos

peligros y riesgos.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 122 / 305 题