Como Hordas se ynformo, asi de los españoles de Sedeño como de los
yndios de aquella tierra, si abia[304] por alli çerca alguna
provinçia rrica, y lo que le rrespondieron, y lo quel hizo.
Despachado el vergantin por Geronimo Ortal, con la nueba de lo que en la
fortaleza abia hallado, llego en breve a la nao, donde dio notiçia y
rrelaçion de todo lo que abia y pasaba al comendador Don Diego de
Hordas, el qual rreçibio muy gran contento en saber que no abia quien le
rresistiese ni defendiese la posision que de aquella tierra, a titulo de
governaçion suya, pensaba tomar; y no deteniendose ni perdiendo mas
tienpo, se hizo luego a la bela y se fue derecho a surgir al puerto ya
dicho de la fortaleza, y saltando en tierra con el rresto de la gente
que quedaba, mando luego pareçer ante si a Juan Gonzalez, teniente de
Antonio Sedeño, y a todos los mas de los soldados que alli con el abian
quedado, y fingiendose muy enojado los rreprehendio de palabra
asperamente, dandoles a entender que si la neçesidad que tubieron de
salirse de la Trinidad no les obiera costreñido a pasarse aquella
tierra y hazer aquella fortaleza, que los castigara con todo rrigor,
como a honbres que por via de ynjusta yntrusion se apoderaban y metian
de su avtoridad en governaçion y distrito ageno y que a el le estava
encargado y dado por Su Magestad, allende de la grabe pvniçion que
mereçian por averse tan temerariamente y con tan loca osadia metido tan
pocos soldados y tan mal adereçados entre tan gran numero de naturales
como en aquella provinçia abia y tan belicosos, donde por no ser ellos
parte para se defender ni sustentar ningun tienpo, obieran rreçebido con
crueles muertes que aquellos barbaros les dieran la pena de su
ynconsideraçion, cuyo justo castigo rredundara en daño de todos los
españoles y cristianos que despues llegaren a aquella provinçia, los
quales pudieran ser muertos y maltratados de los yndios por estar ya
ynpuestos en ello con las muertes que a ellos les obieran dado y otros
generos de crueldades que en ellos obiran exerçitado, y dando fin a su
platica les dixo como aquella tierra era suya y de su governaçion y que
el la venia a poblar y paçificar, y que si le quisiesen seguir en la
conquista y paçificaçion de ella, que les gratificaria a todos tan
particularmente como a los que con el venian, sin que en ello obiese
açetaçion[305] de personas, mas de que conforme a lo que cada vno
trabajase seria enteramente gratificado.
Y dando todos muestra, con alegres rrostros, de que le seguirian y
servirian con entera voluntad, çeso la platica, y luego el comendador o
governador Ordas començo a ynformarse de los españoles de Sedeño lo que
abian entendido o sabido en el tienpo que alli abian estado, de la gente
y rriqueza de aquella provinçia; los quales le rrespondieron abelles
dicho los yndios que por alli çerca estaban, con quien al prinçipio,
mediante los rresgates que les abian dado, abian tratado y conversado,
que en el rrio de Uriaparia, que estaba pocas leguas de alli, abia mucha
cantidad de naturales que poseyan mucho oro y otras rriquezas, lo qual
abian çertificado otros naturales de otras poblazones mas apartadas que
alli les abian benido a ver.
Sabido esto por Ordas luego procuro atraer a si de paz los naturales de
aquella provinçia, los quales façilmente vinieron, e ynformandose de
ellos açerca de la notiçia que los españoles le abian dado, le
rrespondieron y dixeron lo mesmo; y tiniendo por verdadero lo que le
dezian, luego procuro, con acuerdo de sus capitanes y prinçipales, dar
horden en lo que se devia adereçar y hazer para efetuar aquella jornada
y nabegaçion y conquista del rrio de Uriaparia[306]; y porque para hazer
esto se auia de detener algun tienpo en aquella provinçia y no traia
sufiçientes bituallas y bastimentos para la gente, acordo rrepartilla
toda la mas por los pueblos mas zercanos a la fortaleza y que estauan de
paz y en su amistad, para que alli se sustentasen a menos costa y
conseruasen el amistad de los yndios, y con su presençia les hiziesen
acudir con las cosas nezessarias a su auio, que hera traher madera para
hazer tres bergantines y otros barcos pequeños que façilmente pudiesen
nauegar por el rrio de Uriaparia, y para con ellos subir navegando la
nao lo que la pudiesen lleuar el rrio ariua.
Tambien se detubo aqui el comendador Hordas por esperar algunos dias a
uer si la nao y carauela quen la boca o uaxos del Marañon se auian
apartado del le acudian a buscar[307]; en el qual tienpo llego el batel
onde vuieron notiçia de su perdiçion en la forma que arriua queda
declarado; y porque atras dize que daria entera rrelaçion de los Siluas,
que quedaron haziendo gente que en Tenerife auian de ir en siguimiento
del gouernador, y estandose haziendo estos barcos y bergantines en la
fortaleza de Paria llegaron los dos hermanos, dellos tratare en el
siguiente capitulo, todo lo a hellos tocante hasta su muerte, porque
mejor se entienda estando escripto todo hello en vn capitulo solo que en
diferentes lugares de la Istoria donde pertenece escreuirse.