Como los yndios de la Trinidad se alçaron y rrebelaron y vinieron
diversas vezes a dar en el rreal de los españoles.
Pasados algunos dias, como los yndios son amigos de que hordinariamente
les den y contribuyan, y a Antoño Sedeño se le abian acabado los
rrescates y dadivas con que los solia contentar, constreñido de la
neçesidad persuadia a los yndios a que le proveyesen de lo neçesario
para comer, conforme a los mantenimientos que los mismos yndios vsan y
crian, los quales, viendo que por lo que se les pedia no les abian de
dar ni pagar cosa alguna, acordaron alçarse y evitar y apartar el trato
y conversaçion que con los españoles tenian, y avn poner y hazer todo su
posible por desarraygarlos y echarlos de la tierra.
Los soldados, a quien la falta de la comida oprimia a que se desmandasen
a buscalla y tomalla como pudiesen, dieronse a hazer algunas salidas de
su fuerte y palenque e yr a los pueblos mas çercanos a proveerse de los
mantenimientos necesarios, el qual era algun mayz, yuca y patata y otras
ynvsitadas comidas para ellos. Desta suerte, y viendo los naturales que
ya sus guespedes los españoles se desmandavan a tomarles[279] las
comidas sin su voluntad y liçençia, començaron a tratar entre si de dar
horden como matallos o echallos de la tierra; y comunicandolo entre
todos los ysleños o naturales, que era harto numero de gente, lo
aprovaron por cosa açertada y conveniente[280], y con esta determinaçion
se previnieron luego de armas y de hazer muy fina y buena yerba, y todos
los pertrechos y adereços de guerra de que ellos suelen vsar, que no son
tan sinples ni senzillos como algunos an afirmado; porque la yerva de
que vsan tiene tal fuerça y vigor que, sin dar mortal herida con ella,
mas de rrasguñar el cuero de suerte que pueda tocar en sangre o que la
sangre toque en la yerva, no ay rremedio con que façilmente pueda
escapar, si no es que Dios, por su misericordia, los quiera librar, o
porque en este tienpo no se tenia casi esperiençia para atajar la furia
de la yerva, como en algunas partes despues aca se a hallado, segun en
algunos lugares desta mi Istoria lo escrivo; y con este genero de armas
mueren los heridos rrabiando y haziendose pedaços sus propias carnes.
Con esta perversa determinaçion procuraban los yndios venir a donde
estaban[281] los españoles a amedrentallos y alborotallos y a hazelles
el daño que pudiesen, hasta matallos o echallos de la tierra; y asi los
tenian todos los mas dias çercados, non sintiendo[282] que saliesen a
buscar comidas a la tierra adentro.
Los españoles, avnque eran pocos en numero para tanta multitud de yndios
como sobre ellos venian, vsando de los ynvençibles animos de que suelen
vsar, salian lo mejor armados que podian, y con los caballos que tenian,
y dando en los enemigos, los ahuyentaban y echavan de si, haziendoles
subir a los altos collados y sierras, donde por sus asperezas no podian
los caballos subir ni llegar; y vnas vezes danificando a los yndios, y
otras vezes los yndios a ellos, se sustentaron muchos dias dentro de
aquel fuerte, sin el qual rreparo en breve tienpo los naturales, por el
gran numero que de ellos se juntaba para las rrefriegas y çercos que a
los españoles hazian, los desbarataran y mataran; y con todo esto, en
las rrefriegas que los vnos con los otros tuvieron le mataron al
governador Antono Sedeño la mayor parte de sus soldados, no tanto con
las crueles heridas que les davan, quanto con la pestifera yerva que les
tocaban, y asi bivia con gran confusion de ver que su gente cada dia
eran menos y se disminuya con la gerra que los yndios le hazian sin
çesar; y porque no fuese sentido el daño que en los españoles los
yndomitos y pesimos naturales hazian, con aquel genero de armas,
procuraba Antonio Sedeño que los que mataban fuesen enterrados lo mas
ocultamente que ser pudiese, y no fuese sentido el daño que se les
hazia; con la qual yndustria desecharon de sobre si el continuo çerco
que los yndios les tenian puesto, los quales, creyendo que con sus armas
no hazian daño ninguno a los cristianos, y cansados y avn lastimados de
la guerra que muchos dias abian tenido, dexaron a los atribulados
españoles, y con proposito de rreformarse y juntar mas gente para
proseguir adelante, a[283] ber si podian acabar sus perversos vezinos se
rretiraron la tierra adentro.