En el qual se escribe los mudamientos y traslaçiones que esta
çivdad de Truxillo a tenido hasta este tienpo, y mudanças del
govierno de la Governaçion.
Quando Diego Garcia de Paredes salio de la provinçia de Cuycas y quedo
despoblada la çivdad de Truxillo, que el abia poblado, hallo en la
governaçion de Venenzuela a Gutierre de la Peña, que venia de Santo
Domingo proveydo por governador, por fin y muerte del liçençiado
Villasanda, segun atras queda apuntado, el qual, segun pareçe, no se
llevaba bien con el Diego Garçia de muchos dias atras que se abian
conoçido; porque como se hubiese despoblado la çiudad de Truxillo
determino el governador Peña de enbiarle a rrehedificar y este cargo no
se le quiso bolver a dar al mismo Diego Garcia, mas dioselo a vn
Francisco Martin, que era bezino de la propia çivdad del Tocuyo.
Este junto hasta çinquenta soldados, asi de los que primero abian sido
vezinos de la çivdad de Truxillo, como de otros que por alli pudo aber.
Apartandose del Tocuyo, se metio en el prinçipio de la provinçia de los
cuycos[233] a la parte de vn balle dicho de Tostos o de Bocono, porque
destas dos maneras fue llamado, y alli se aloxo y rrancheo con su gente,
para rreformar sus armas y hazellas de nuebo para la guarda de sus
personas, porque como los yndios abian quedado vitoriosos con la echada
de los españoles fuera de su tierra, temianse que les abian de rresistir
asperamente en la estrada y estorvar la rrehedificaçion del pueblo.
En esto mismo tiempo abia salido de la çivdad de Merida Juan Maldonado,
vezino de Panplona, con pocos mas de çinquenta hombres a descubrir esta
provinçia de Cuycas; y andando por ella biendola, acaso vn dia[234] se
aparto con obra de veynte soldados de la demas gente, y caminando
çiertas jornadas por diversas partes desta provinçia, bino a dar al
balle de Bocono, que el propio Maldonado llamo Tostos, por çierto pueblo
que en el abia deste nonbre; y como de rrepente biese estar aloxada la
gente de Françisco Rruyz[235] y topase dos honbres de los tocuyanos que
le dixesen lo que pasaba, no turbandose punto les dixo que dixesen a su
capitan que buscase otra tierra en que poblar, porque aquella el la
tenia por suya; y rrecogiendose con sus veynte conpañeros en vn
acomodado[236] para poder rresistir si los contrarios lo quisiesen
prender, enbio çierto enbaxador o mensajero para que de su parte
saludase a Françisco Rruyz y le dixese lo propio quel abia dicho a los
soldados que antes abia topado. El Françisco Rruyz, por el contrario,
enbio a dezir a Maldonado que le dexase su tierra, y pasaron otras
palabras que el que las quiera ver largamente escritas las hallara en lo
que yo escrivo sobre la poblazon de Merida. Aquella noche propia,
Françisco Rruyz enbio gente a que se metiesen en el sitio donde abia
estado poblada la civdad de Truxillo, porque hasta este punto no abia
tenido pensamiento de rrehedificar aquel pueblo. El capitan Maldonado,
asi mesmo, se rretiro hazia donde estaba la demas gente de su conpañia
aquella noche propia, y se junto con ella. Dende a dos dias el capitan
Françisco Rruyz, siguiendo luego tras los suyos con la demas gente, se
juntaron en la poblazon de Cuyque, en propio sitio donde abia sido
poblado Truxillo, que avn todabia estaban en pie muchas casas que los
yndios no abian querido quemar, y metiendose en ellas, luego el capitan
Françisco Rruyz poblo alli de nuebo su pueblo y rredifico el viejo,
llamandole la çivdad de Mirabel. Nonbro sus alcaldes y rregidores y hizo
las otras solenidades y çerimonias que en semejante caso se suelen
hazer: y avnque sin enbargo desto pudiera Maldonado echallo de la
tierra, o a lo menos constreñille a que se fuese, no lo quiso hazer,
mas desde a çierto tienpo y despues de aber pasado otras muchas cosas
que en la parte dicha se escriven, se bolvio a Merida con su gente, y
Françisco Rruyz con su pueblo de Mirabel y toda la provinçia su
serviçio[237], si el la pudiese sujetar, la qual luego rrepartio,
haziendo nuebas çedulas de encomiendas en los vezinos o españoles que
con el abian ydo, de los yndios que en aquella provinçia abia(A).
En tienpo deste governador Gutierre de la Peña entiendo[238] que tubo
prinçipio la conquista y poblazon de las provinçias de Caracas por los
Faxardos, mestizos hijos de vna yndia señora de aquella propia
provinçia[239].
Estando las cosas de la nueba çivdad de Mirabel en el estado que he
dicho, llego a la governaçion de Venençuela, proveydo, Pablos Collado,
por governador, que fue por el año de çinquenta y nuebe, proveydo por el
Rreal Consejo de Indias por muerte del liçençiado Villasanda, por quien
tanbien abia sido proveydo Gutierre de la Peña en Santo Domingo. Este
Pablos Collado, siendo ynformado del agrabio que á Diego Garçia se le
abia hecho en no dalle liçençia que bolviese a la reedificaçion de su
pueblo, rreboco todo lo que Françisco Rruyz abia hecho, y dio nuebos
poderes a Diego Garçia para que fuese a la provinçia de Cuycas y tomase
en si la gente española que en ella abia y tenia Françisco Rruyz y
rehedificase de nuebo su pueblo y hiziese nueba eleçion de alcaldes y
rregidores. Diego Garcia de Paredes lo hizo asi como le fue encargado y
el deseaba; y quitando el nonbre de Mirabel al pueblo le bolvio el de
Truxillo, que de antes se tenia, y avn creo que le añadio no se que[240]
a contemplacion de Pablos Collado.
En todo este tienpo los yndios no yntentaron a hazer ninguna novedad,
porque los mas de ellos estaban debaxo del anparo de los vezinos de
Merida, con quien ellos se hallaban muy bien por ser gente moderada en
el tratamiento de los yndios y que nunca les quitaban esa miseria que
tenian; mas despues que los meridianos[241] se apartaron de ellos y se
rrecoxieron con su capitan Maldonado a su çivdad, luego mobieron
bulliçios y escandalos, y se començavan a rebelar.
El sitio donde Truxillo estaba poblado era algo fastidioso para los
vezinos a cavsa de las aguas y grandes truenos que de hordinario acudian
sobre el, y asi procuraron mudarse deste sitio a otro que les pareçio
mejor, y con liçençia de su Governador y consentimiento de su capitan,
se mudaron y poblaron este pueblo en la cabeçada de vna canpiña o
çabana que estaba rribera del rrio Bocono, en el valle que dixe[242]
llamarse deste nombre, y tanbien Tostos, que parecia ser sitio mas
apazible para la bivienda de los españoles, avnque fuera de comarca para
el servirse de los yndios. Estuvieron en este sitio poblados algunos
dias, hasta que les falto y se avsento de ellos el capitan Diego Garçia,
que los conservaba en paz y amistad; y luego que Diego Garçia se aparto
de ellos y se fue a España a cosas que le convenia, començo a naçer
entre los vezinos domesticas discordias que los deprovaron[243] mucho.
Fue que los que antes tenian sus yndios junto a la primera poblazon y
sitio donde Truxillo fue poblado, començaron a proponer rrazones
trayendo por conpuestos argumentos y cavsas con que davan o querian dar
a entender ser cosa muy neçesaria que el pueblo se mudase desta su
fundaçion a donde primero estaba o por alli çerca; y sobre esto se
levantaron dos bandos y parcialidades que claramente punaba el vno
contra el otro, los vnos por mudarse y los otros porque no se mudasen.
En este ynter fueron quexas del governador Pablos Collado al Avdiençia
de Santo Domingo de poca ynportançia, por las quales façilmente se
movieron los concilianos de aquella Avdiençia a proveer juez que tomase
rresidencia a Pablos Collado, para el qual efecto nonbraron a vn
liçençiado Bernardez, que por sobrenonbre llaman _Ojo de plata_, por
tener en la vna cuenca que le falta vn ojo otro de plata. Este llego a
Benençuela, como he dicho, al tiempo que entre los vezinos de Truxillo
andaba ya muy ençendido el fuego de su enemistad y discordias; y
siendole hecha relaçion por algunos de los que deseaban mudar el pueblo
de donde estava, fue façilmente ynduzido a ello, porque obiese del
alguna nueba memoria, y asi les dio liçençia que mudasen el pueblo a
donde mejor les pareçiese y que lo llamase Trujillo de Medellin, por ser
el y sus padres de Medellin naturales. Los vezinos, vsando desta
comision, llevaron su pueblo con mucho contento de los que lo abian
yntentado y a pesar de los contrarios, a las rriberas del rrio Hitatan,
al contrario de donde solia estar en la primera fundaçion, en vna çabana
que llamaron algunos la çabana de los truenos, por vna gran tempestad
que vna noche, estando aloxado en ella el capitan Maldonado con su gente
hizo, poco mas de vna legua apartado del primer sitio o asiento donde
estubo poblado en Escuque.
Hizieron alli sus casas y su nueba rehedificaçion de Truxillo de
Medellin, donde tanbien permaneçieron muy poco tiempo, porque al cabo de
algunos dias acudieron tigeres al pueblo y gran cantidad de hormigas
caribes que les hazian muy gran daño, por lo qual determinaron de su
avtoridad mudarse de alli a donde lo pagasen todo junto, porque esta
considerada[244] gente, con su barbara ostinaçion, se querian andar a
manera de alarbes o perseguidos gitanos, con sus tiendas a cuestas, de
vna parte a otra, solo por quebrantar y danificar los vnos las opiniones
de los otros, asi los que fueron en que el pueblo no se mudase de las
rriberas de Bocono, su segunda fundaçion, a las rriberas de Mutatas, su
tercera fundaçion, fueron en mudarlo despues al propio rrio de Mutata
abaxo, casi quatro leguas, entre vnas montañas y arcabucos donde los
propios barbaros naturales de aquella provinçia jamas no an abitado por
la maleza de la tierra, y alli estan al presente, donde purgan bien su
liviandad y mudamiento; aunque lo mas lastan[245] los yndios que alli
les van a servir, porque o de enfermedad que les da o de tigeres que los
comen no pueden dexar de morir muy presto, y es tanta la estrechura del
sitio que no tienen donde hazer vn guerto ni soltar a paçer vn caballo
ni donde sustentar algun ganado junto al pueblo para su mantenimiento.
La carne fresca al segundo dia se les corronpe: si vn caballo sueltan
acaeçe no hallallo en vna semana y estar casi dentro en el pueblo por la
espesura de la montaña, y si obiese de deçir todos sus ynconvinientes y
malas propiedades no acabaria tan presto. De este sitio an yntentado
mudarse a otra parte, mas el que es al presente governador, que se dice
don Pedro Ponze de Leon, no les ha querido dar liçençia hasta que
personalmente vea los ynconvenientes que para ello ay; y esto creo que
se hara en su tienpo, por ser hombre tan cargado que le es muy
dificultoso el caminar, porque el Governador, ynformado de las
rrenzillas y pasiones que entre estos vezinos ay, como honbre cuerdo, a
ningunos de ellos quiere dar credito acerca destos negoçios, sino yllo
el a ver por su persona.
Esto es lo que ay que escrevir al presente acerca de la fundaçion de
Truxillo.