CAPITULO DEZIOCHO

En el qual se escrive el prinçipio y fundaçion de la çivdad de

Truxillo, de esta Governaçion, y algunas cosas de los yndios

naturales della.

Porque tanbien, conforme a la horden que llevo en mi escrevir, es rrazon

que de notiçia y escriva aqui las cosas suçedidas en tiempo de[227] como

escrivo las acaeçidas quando ay esçeso de governadores, tratare el

prinçipio que en este tienpo tuvo la çivdad de Truxillo, que oy esta

poblada, y avnque por no rromper la materia de lo tocante a este pueblo,

como lo e hecho en los demas, prosigo con el discurso de los tienpos

asta lo presente, no por eso dexare de yr por si haziendo particular

mençion de los governadores, como hasta aqui lo e hecho.

Çerca de los terminos de la çivdad del Tocuyo abia vnas provinçias de

yndios llamados Cuycas, gente desnuda y que se sustentavan y bivian

pobremente, de los quales los vezinos y moradores desta çivdad tenian

notiçia, porque algunas vezes enbiaban algunos criados suyos con

rrescates a que comprasen hilo de algodon entre estos yndios para hazer

sus telas y socorrer a sus neçesidades, a quien ellos propios tenian por

rricos y prosperos por solo poseer vn poco de hilo y çierta manera de

cuentas blancas que llaman quitero; y pareçiendoles que poblandose

españoles entre estos cuycas abria mas comodidad para poder ellos

partiçipar a menos costa de aquellas miserias que los yndios cuycas

tenian, determinaron juntar todos los mas españoles que pudieron, y

nonbrando el Cabildo por capitan desta gente, para entrar en esta

provinçia, a Diego Garcia de Paredes, hijo natural del baliente capitan

Diego Garcia de Paredes, que en tiempo antiguo del emperador Don Carlos,

nuestro rrey de España, hizo por su persona famosos hechos en las gerras

que en aquel tiempo se siguieron en Italia y en otras partes, y le

dieron entera comision y juridiçion para que entrase en aquellas

provinçias cuycas y poblase.

Este Diego Garcia, con la gente que le dieron y el junto, se metio[228]

la tierra adentro, y por ser en este tienpo los yndios cuycas gente muy

domestica, andubo y paseo toda la provinçia con su gente sin ninguna

contraversion ni aber con los yndios naturales guaçabara y gerra y otros

alborotos que en semejantes entradas suelen haber; y buscando parte

acomodada para poblar, se subio a vna poblazon de yndios llamada

Esquque, que esta en vn lugar alto, a las bertientes del rrio Mitatan,

que tiene sus naçimientos en los paramos de Merida que llaman los

paramos de Tuerto, y pasa por el valle que dizen de Corpus Christi. Y

subido Diego Garcia con los españoles que consigo llevaba a este sitio,

aloxose en el y pareçiole lugar qual convenia para abitaçion de los

españoles. Poblo alli vn pueblo al qual llamo Trugillo: estubo en el

algunos dias despues de haber hecho repartimiento de los naturales que

en la provinçia abia, entre los que con el fueron. Se torno al Tocuyo a

dar cuenta de lo que abia hecho, y avn a holgarse(A).

En este tienpo que Diego Garcia estuvo ausente, algunos moçuelos de baxa

suerte y condiçion muy yndinados, desmandabanse a hazer algunas fuerças

y rrobos a los yndios, tomandoles las cuentas e hilo e quitero que

tenian, questo era toda su rriqueza; y hallandolos domesticos en que les

sufriesen esto se desmandaron a tomalles las mugeres e hijas, y a

fornicar con ellas tan desvergonçadamente quanto yo no se dezir, porque

delante de los propios yndios, maridos y padres, cometian estas

maldades. Los yndios, como naturalmente ninguna cosa amen mas que a sus

mugeres e hijos, ençendidos con mucha rrazon en ira y furor de barbaros,

tomaron las armas en las manos y mataron a todos aquellos que

malvadamente hazian estos ynsultos; y determinando que de todo punto en

su tierra no quedase generaçion de gente que tan disoluta y asolutamente

cometian aquellos pecados de ynfidelidad, quiriendo en esto ymitar al

furor que los rromanos[229] quisieron castigar la disoluçion de Sexto

Tarquino el mancebo, hijo del Rrey Tarquino, por cuya maldad no solo no

consintieron que en Rroma quedase honbre de aquel linaje pero ni avn que

se llamase Tarquino, fue de los rromanos aborreçido y conpelido a yrse a

bivir fuera de Rroma, tomaron las armas de conformidad estos barbaros.

Juntos muy gran numero de ellos, y puniendo cerco sobre el pueblo de los

españoles, los pusieron en tanto aprieto que si con brevedad no fueran

socorridos de su capitan Diego Garcia de Paredes, que dello fue abisado,

alli pereçieran; pero este solo hecho solo presto para rrefrenar el

ympetu de aquellos barbaros, de quien temian ser rendidos y

miserablemente muertos, porque permaneçiendo los yndios en su primer

ympetu, seguian con ostinados animos la gerra contra los españoles,

viniendo muy hordinariamente a dalles guaçabaras a su propio pueblo,

matandoles algunos soldados en ellas.

El capitan Diego Garcia de Paredes, viendo que le abian muerto algunos

de sus compañeros, y que los yndios ostinadamente permaneçian en su

opinion, y que para apartallos della no abia bastado las muchas bezes

que los abia rrompido y desbaratado con muertes de muchos de ellos, ni

las grandes ofertas y prometimientos que les abian hecho, determino

desanparar el pueblo y salirse de entre las ansias de aquella gente que

tan de veras procuraban de todo punto destruyllos y matallos; y

esperando para esto tienpo comodo, apresto vna noche toda su gente,

porque de otra manera no pudieran salir sin rrecebir algun notable daño.

Se rretiro y salio de aquel pueblo dexando en el gran cantidad de ganado

bacuno que los españoles abian llevado para su sustento y perpetuydad, y

se bolvio a la çivdad del Tocuyo, de donde abia salido.

La gente desta provinçia de Cuycas es, como he dicho, gente que anda

desnuda, creçida y muy luçida y bien agestada. Es ydolatra: tienen o

vsan de algunas figuras en que adoran, que llaman los españoles tunjos.

Lo questos yndios ofreçen en sus santuarios es hilo y quitero y otras

cuentas hechas de çierto genero de quentas de piedras algo verdes que

son de la generaçion de otras piedras que en esta provinçia y en la de

Merida ay, provechosas para el dolor de la yjada. Tanbien ofrecen sal y

algunas mantas pequeñas de poca estima questos yndios hazen. Sacrifican

venados en los santuarios, y ponen tanbien venados[230] todas quantas

cabeças pueden aber de benados, en tanta cantidad que entrando en vno

destos santuarios y tenplos, casi no veran otra cosa sino cabeças y

aspas[231] de venados. Husan estos yndios comer çeyvas, que son çiertas

almendras de la Nueba España, contrataçion principal.

Es esta provinçia de muy diferentes tenples, porque partiçipa de tierras

frias y de tierras muy tenpladas y de tierras muy calientes, y asi ay en

ella de las frutas y comidas que en todas estas diversidades de tierras

suelen aver. Es toda la mayor parte desta provinçia tierra rrasa,

doblada y avn a partes muy doblada quebrada[232]. Lo que della es

comarcana e mas conjunto a la laguna de Maracaybo es montuoso y

arcabucoso, y lo que cae asi mesmo sobre los llanos de Venenzuela,

porque entre estos dos mojones esta situada esta provinçia por las dos

partes, y por las otras dos tiene a las provinçias y terminos de la

çivdad de Merida del Nuebo Rreyno, y a la çiudad del Tocuyo de la propia

governaçion de Venenzuela.

No trato de la rreligion, çerimonias, costunbres y manera de bivir

destos yndios, porque como a poco questos yndios y este pueblo se

rreedifico no se a podido aber entera rrelaçion dello.

Ay en esta provinçia dos parçialidades de gentes: los vnos se dizen

cuycos, y los otros timotos. Los timotos es gente mas belicosa y gerrera

e yndomita, y caen hazia los confines de Merida, que la mayor parte

desta gente llamados timotos, sirven y son sufraganos a los vezinos de

Merida, y los cuycas caen hazia las otras tres partes. Es gente mas

mansa y domestica, segun he dicho, que los timotos. Todos estos pelean

generalmente con lanças y dardos y macanas. Es gente muy suelta y para

mucho trabaxo.

Despues questa primera bez echaron los españoles de su tierra, dieronse

a hazer vnos fuertes en que se rrecojen en tienpo de gerra y avn de paz,

los quales hazen en las mas asperas y agras cuchillas y lomas que pueden

hallar, cortandolas por las dos partes con vna ancha y honda çaba de

fosa; e por los dos lados procuran que sean muy pendientes, de suerte

que avnque por ellos quieran subir, en ninguna manera pueden. Tienen sus

puentes levadizos para entrar y salir por sobre las cabas, y alli dentro

tienen hechos sus buhios y casas, y metidos sus provisiones de bituallas

para sustentarse. An sido estos fuertes cavsa de multiplicarse las

discordias entre estos yndios y los españoles que despues fueron alli a

poblar, por rrecogerse a ellos muy a menudo.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 102 / 305 题