En el qual se escrive el prinçipio y fundaçion de la çivdad de
Truxillo, de esta Governaçion, y algunas cosas de los yndios
naturales della.
Porque tanbien, conforme a la horden que llevo en mi escrevir, es rrazon
que de notiçia y escriva aqui las cosas suçedidas en tiempo de[227] como
escrivo las acaeçidas quando ay esçeso de governadores, tratare el
prinçipio que en este tienpo tuvo la çivdad de Truxillo, que oy esta
poblada, y avnque por no rromper la materia de lo tocante a este pueblo,
como lo e hecho en los demas, prosigo con el discurso de los tienpos
asta lo presente, no por eso dexare de yr por si haziendo particular
mençion de los governadores, como hasta aqui lo e hecho.
Çerca de los terminos de la çivdad del Tocuyo abia vnas provinçias de
yndios llamados Cuycas, gente desnuda y que se sustentavan y bivian
pobremente, de los quales los vezinos y moradores desta çivdad tenian
notiçia, porque algunas vezes enbiaban algunos criados suyos con
rrescates a que comprasen hilo de algodon entre estos yndios para hazer
sus telas y socorrer a sus neçesidades, a quien ellos propios tenian por
rricos y prosperos por solo poseer vn poco de hilo y çierta manera de
cuentas blancas que llaman quitero; y pareçiendoles que poblandose
españoles entre estos cuycas abria mas comodidad para poder ellos
partiçipar a menos costa de aquellas miserias que los yndios cuycas
tenian, determinaron juntar todos los mas españoles que pudieron, y
nonbrando el Cabildo por capitan desta gente, para entrar en esta
provinçia, a Diego Garcia de Paredes, hijo natural del baliente capitan
Diego Garcia de Paredes, que en tiempo antiguo del emperador Don Carlos,
nuestro rrey de España, hizo por su persona famosos hechos en las gerras
que en aquel tiempo se siguieron en Italia y en otras partes, y le
dieron entera comision y juridiçion para que entrase en aquellas
provinçias cuycas y poblase.
Este Diego Garcia, con la gente que le dieron y el junto, se metio[228]
la tierra adentro, y por ser en este tienpo los yndios cuycas gente muy
domestica, andubo y paseo toda la provinçia con su gente sin ninguna
contraversion ni aber con los yndios naturales guaçabara y gerra y otros
alborotos que en semejantes entradas suelen haber; y buscando parte
acomodada para poblar, se subio a vna poblazon de yndios llamada
Esquque, que esta en vn lugar alto, a las bertientes del rrio Mitatan,
que tiene sus naçimientos en los paramos de Merida que llaman los
paramos de Tuerto, y pasa por el valle que dizen de Corpus Christi. Y
subido Diego Garcia con los españoles que consigo llevaba a este sitio,
aloxose en el y pareçiole lugar qual convenia para abitaçion de los
españoles. Poblo alli vn pueblo al qual llamo Trugillo: estubo en el
algunos dias despues de haber hecho repartimiento de los naturales que
en la provinçia abia, entre los que con el fueron. Se torno al Tocuyo a
dar cuenta de lo que abia hecho, y avn a holgarse(A).
En este tienpo que Diego Garcia estuvo ausente, algunos moçuelos de baxa
suerte y condiçion muy yndinados, desmandabanse a hazer algunas fuerças
y rrobos a los yndios, tomandoles las cuentas e hilo e quitero que
tenian, questo era toda su rriqueza; y hallandolos domesticos en que les
sufriesen esto se desmandaron a tomalles las mugeres e hijas, y a
fornicar con ellas tan desvergonçadamente quanto yo no se dezir, porque
delante de los propios yndios, maridos y padres, cometian estas
maldades. Los yndios, como naturalmente ninguna cosa amen mas que a sus
mugeres e hijos, ençendidos con mucha rrazon en ira y furor de barbaros,
tomaron las armas en las manos y mataron a todos aquellos que
malvadamente hazian estos ynsultos; y determinando que de todo punto en
su tierra no quedase generaçion de gente que tan disoluta y asolutamente
cometian aquellos pecados de ynfidelidad, quiriendo en esto ymitar al
furor que los rromanos[229] quisieron castigar la disoluçion de Sexto
Tarquino el mancebo, hijo del Rrey Tarquino, por cuya maldad no solo no
consintieron que en Rroma quedase honbre de aquel linaje pero ni avn que
se llamase Tarquino, fue de los rromanos aborreçido y conpelido a yrse a
bivir fuera de Rroma, tomaron las armas de conformidad estos barbaros.
Juntos muy gran numero de ellos, y puniendo cerco sobre el pueblo de los
españoles, los pusieron en tanto aprieto que si con brevedad no fueran
socorridos de su capitan Diego Garcia de Paredes, que dello fue abisado,
alli pereçieran; pero este solo hecho solo presto para rrefrenar el
ympetu de aquellos barbaros, de quien temian ser rendidos y
miserablemente muertos, porque permaneçiendo los yndios en su primer
ympetu, seguian con ostinados animos la gerra contra los españoles,
viniendo muy hordinariamente a dalles guaçabaras a su propio pueblo,
matandoles algunos soldados en ellas.
El capitan Diego Garcia de Paredes, viendo que le abian muerto algunos
de sus compañeros, y que los yndios ostinadamente permaneçian en su
opinion, y que para apartallos della no abia bastado las muchas bezes
que los abia rrompido y desbaratado con muertes de muchos de ellos, ni
las grandes ofertas y prometimientos que les abian hecho, determino
desanparar el pueblo y salirse de entre las ansias de aquella gente que
tan de veras procuraban de todo punto destruyllos y matallos; y
esperando para esto tienpo comodo, apresto vna noche toda su gente,
porque de otra manera no pudieran salir sin rrecebir algun notable daño.
Se rretiro y salio de aquel pueblo dexando en el gran cantidad de ganado
bacuno que los españoles abian llevado para su sustento y perpetuydad, y
se bolvio a la çivdad del Tocuyo, de donde abia salido.
La gente desta provinçia de Cuycas es, como he dicho, gente que anda
desnuda, creçida y muy luçida y bien agestada. Es ydolatra: tienen o
vsan de algunas figuras en que adoran, que llaman los españoles tunjos.
Lo questos yndios ofreçen en sus santuarios es hilo y quitero y otras
cuentas hechas de çierto genero de quentas de piedras algo verdes que
son de la generaçion de otras piedras que en esta provinçia y en la de
Merida ay, provechosas para el dolor de la yjada. Tanbien ofrecen sal y
algunas mantas pequeñas de poca estima questos yndios hazen. Sacrifican
venados en los santuarios, y ponen tanbien venados[230] todas quantas
cabeças pueden aber de benados, en tanta cantidad que entrando en vno
destos santuarios y tenplos, casi no veran otra cosa sino cabeças y
aspas[231] de venados. Husan estos yndios comer çeyvas, que son çiertas
almendras de la Nueba España, contrataçion principal.
Es esta provinçia de muy diferentes tenples, porque partiçipa de tierras
frias y de tierras muy tenpladas y de tierras muy calientes, y asi ay en
ella de las frutas y comidas que en todas estas diversidades de tierras
suelen aver. Es toda la mayor parte desta provinçia tierra rrasa,
doblada y avn a partes muy doblada quebrada[232]. Lo que della es
comarcana e mas conjunto a la laguna de Maracaybo es montuoso y
arcabucoso, y lo que cae asi mesmo sobre los llanos de Venenzuela,
porque entre estos dos mojones esta situada esta provinçia por las dos
partes, y por las otras dos tiene a las provinçias y terminos de la
çivdad de Merida del Nuebo Rreyno, y a la çiudad del Tocuyo de la propia
governaçion de Venenzuela.
No trato de la rreligion, çerimonias, costunbres y manera de bivir
destos yndios, porque como a poco questos yndios y este pueblo se
rreedifico no se a podido aber entera rrelaçion dello.
Ay en esta provinçia dos parçialidades de gentes: los vnos se dizen
cuycos, y los otros timotos. Los timotos es gente mas belicosa y gerrera
e yndomita, y caen hazia los confines de Merida, que la mayor parte
desta gente llamados timotos, sirven y son sufraganos a los vezinos de
Merida, y los cuycas caen hazia las otras tres partes. Es gente mas
mansa y domestica, segun he dicho, que los timotos. Todos estos pelean
generalmente con lanças y dardos y macanas. Es gente muy suelta y para
mucho trabaxo.
Despues questa primera bez echaron los españoles de su tierra, dieronse
a hazer vnos fuertes en que se rrecojen en tienpo de gerra y avn de paz,
los quales hazen en las mas asperas y agras cuchillas y lomas que pueden
hallar, cortandolas por las dos partes con vna ancha y honda çaba de
fosa; e por los dos lados procuran que sean muy pendientes, de suerte
que avnque por ellos quieran subir, en ninguna manera pueden. Tienen sus
puentes levadizos para entrar y salir por sobre las cabas, y alli dentro
tienen hechos sus buhios y casas, y metidos sus provisiones de bituallas
para sustentarse. An sido estos fuertes cavsa de multiplicarse las
discordias entre estos yndios y los españoles que despues fueron alli a
poblar, por rrecogerse a ellos muy a menudo.