Como llegado el capitan Alonso Perez de Tolosa a la laguna, y no
pudiendo pasar adelante, se bolvio al Tocuyo con mucho trabajo; y
como el governador Tolosa murio.
Ya que algunos dias obieron descansado, el capitan Alonso Perez de
Tolosa y sus capitanes y soldados en el llano de Ququta, començaron a
caminar el valle abaxo, por las rriberas de los rrios de Panplona, hazia
la laguna de Maracaybo, que es donde los propios rrios van a parar; y
caminando muchos dias con varios subcesos de algunos belicosos yndios
por do pasaban, tiniendo con ellos algunos rrepiquetes[192] de poca
ynportançia avnque de algun rriesgo, por herille, como les hirieron,
algunos españoles, que de las heridas murieron, llegaron a los llanos
que dizen de la laguna, hazia la parte do esta poblada agora Merida,
poblados de naturales llamados bobures, que es gente mas domestica y
menos gerrera ni bulliçiosa que la que abita en las sierras comarcanas;
y marchando por aquellos llanos adelante, para bojando[193] aquella
parte de la laguna donde estaban, bolverse a Benençuela, pues no
hallaban tierra acomodada a su gusto para poblar[194], dieron de
rrepente en vn estero o çienega que quasi atravesaba todo lo llano, y de
ancho tendria media legua, la qual les fue ynpedimento y estorvo para no
poder pasar adelante ni hazer lo que pretendian; porque como este lago
fuese muy hondo y çenegoso no podian los caballos ni peones en ninguna
manera pasallo, avnque con mucha diligençia procuraron y buscaron si por
alguna parte deste lago abria algun bado que le diese lugar y aparejo
para pasallo. Gastaron y destruyeronse en ber si el agua del se abajaba
o amenguaba mas de seys meses, despues de los quales, viendo que su
estada alli era de ningun efecto, y la hanbre les yva ya maltratando,
por no tener ya comidas los naturales que por alli çerca abia, dieron la
buelta para salir por do abian entrado.
Enbio Tolosa delante a Pedro de Linpias, con beynte y tantos conpañeros,
para que a la ligera caminase a grandes jornadas, y fuese a dar mandado
al gobernador su hermano o a sus tinientes de su buelta, para que al
camino le saliesen con algun socorro de comidas v otras cosas; a los
quales luego, en apartandose del capitan Tolosa, les mataron a la
terçera jornada dos conpañeros; mas no por eso dexaron de proseguir su
viaje, y con gran trabajo y rriesgo llegaron al Tocuyo. Tolosa, con la
demas gente, prosiguio la salida luego tras de Linpias, pero como traya
mas gente, y casi toda enferma, sustentabase mas dificultosamente, y
ansi, yendo marchando, les fue forçoso apartarse del camino a tomar
comida a vn lugarejo de hasta seys casas o buhios, cuyos moradores,
avnque pocos, no desanpararon sus casas, mas defendiendolas con las
armas en las manos, rresistieron a los nuestros que no entrasen en
ellas; y como acaso hallasen los españoles vn buhio, apartado de los
otros, proveydo de mucha carne de puerco asada en barbacoa, y otras
cosas de comer, dexando de pelear con los enemigos que tenian presentes,
se yvan desordenamente, aflixidos de la hanbre, a aber parte de la
comida que en el buhio abia, sin tener cuenta con el daño que les podia
venir, la qual deshorden, como los yndios viesen, doblandoseles el
animo, salieron de su propio pueblo a echar a los españoles de donde
estaban encarniçados en la comida; y como los yndios diesen en ellos, al
primer encuentro o rrefriega mataron dos soldados, y les hizieran mas
daño si ellos, ençendidos con el temor de ser alli muertos de aquellos
barbaros, no tornaran a tomar las armas animosamente, y haziendo rrostro
a los yndios les rrebatieron y hizieron rrecoger a su pueblo, y
siguiendoles hasta dentro de sus casas, los forçaron a desanparallas y
huyr por guareçer las vidas, dexando a los nuestros el pueblo con lo que
en el abia, y tomando la comida que hallaron, que fue poca para lo que
abian menester, se bolvieron al camino, el qual prosiguieron muy
trabaxosamente a cavsa de ser tan grande la falta de comida que les
sobrevino, que en obra de diez leguas de camino se les quedaron veynte
y quatro soldados muertos de pura hanbre y falta de comida; con el qual
trabajo llegaron a Ququta, valle de las estançias o criaderos de ganados
de Panplona, y subiendo por aquel balle arriba a vnas poblazones que en
lo alto estan rrepartidas a vezinos de Panplona, para aber alli alguna
comida para su viaje y buelta, la qual tomaron, y rretirandose a lo
llano les vinieron los yndios dando grita y alcançe hasta que se
alexaron bien de su territorio y se metieron en lo llano de Ququta; y
con esta comida atravesaron el valle de Santiago, y sin detenerse en el
punto, se metieron por el rrio y angostura abaxo, por do fueron a dar al
rrio de Apure, donde se alojaron entre los dos rrios Apure y Zarare,
junto rriezuelo pequeño que entre los dos corre, llamado Choro[195].
En este alojamiento algunos soldados que tenian poca gana de bolver a
Benençuela, pidieron liçençia al capitan Tolosa para venirse al Rreyno,
el qual se la otorgo y dio, y juntandose treynta soldados desta opinion,
y entre ellos vn Pedro Alonso de los Hoyos por su cavdillo, que despues
fue poblador de Panplona, se vinieron perlongando la sierra[196] hasta
que llegaron al rrio de Çaçanare, que baxa a las espaldas de los laches
dichos Chita y Cocuy, y metiendose por este rrio de Çaçanare arriba,
caminaron hasta que hallaron sal y mantas de las del Rreyno, y
siguiendo el rrastro dello, no con zenzillos trabaxos, fueron a salir á
los pueblos dichos del Cucuy y Chita, que son en los terminos de Tunja,
del Nuebo Rreyno.
Hize aquesta particular mençion destos soldados, porque mediante el
descubrir ellos este camino tan çercano a Benençuela, se trato esta
Governaçion y aquel Rreyno, y fue proveydo de mucha abundançia de
ganados, de que tenia gran neçesidad, porque en aquella sazon abia muy
poco y balia a ecexivos preçios, y despues aca, por este propio camino,
y por otros que se an descubierto, se an metido ynfinitos ganados de
toda suerte, de do a benido a abundar la tierra del Rreyno de carnes,
avnque todavia no dexan de traer de la Governaçion.
El capitan Tolosa prosiguio luego su viaje, y pasando a Apure, por çerca
de lo llano, por mano de vnos caqetios yndios que le salieron de paz y
le proveyeron de comida, paso de largo sin detenerse en el camino, hasta
que llego al paraje de los rrios de Barinas, que es casi en el paraje de
las Sierras Nevadas de Merida; y siendole necesario enbiar a la Sierra
por comida para pasar adelante, fue a ello Diego de Losada, con quarenta
honbres, y metiendose en la Sierra con toda la gente que llevaba, se le
apartaron de los demas siete soldados, los quales fueron a dar a vn
buhio grande, donde hallaron vnas yndias y mayz y alguna sal, de la qual
tenian grande falta. Rregozigados los siete soldados con la buena
fortuna que les abia corrido en aver hallado aquella buena presa,
llegaron cantidad de yndios de guerra, y çercando el buhio, poniendo a
tres puertas que tenia muy buenas guardas de valientes yndios para que
los españoles no saliesen, yntentaron de poner fuego al buhio, y como la
paja no quisiese arder, tuvieron lugar los cercados de animarse y
aventurarse a salir, y rronpiendo y rrebatiendo las guardas que a la vna
puerta estaban, salieron todos fuerra y peleando animosamente con los
yndios que los tenian çercados, mataron algunos de ellos, con que los
demas huyeron. Los soldados cargaron luego de todo lo que pudieron
llevar, y dando buelta a donde Losada avia quedado, se bolvieron todos
juntos al lugar donde su general Tolosa los esperaba; y con la comida
que de Barinas sacaron caminaron todos juntos hasta llegar al Tocuyo, al
cabo de dos años y medio que del abian salido.
Hallaron que el governador Juan Perez de Tolosa era ya muerto, que murio
yendo la via del Cabo de la Vela a tomar rresidençia.
Governaba aquel pueblo del Tocuyo el mismo Juan de Villegas, a quien el
governador Tolosa abia dexado por tiniente.