Como por el Consejo Rreal de Indias fue proveydo por governador de
Benençuela el liçençiado Juan Perez de Tolosa, el qual, viniendo a
Venençuela, corto la cabeça a Carabajal, y como la gobernaçion fue
quitada a los Bezares.
Carabajal, quando mas metido estava en sangre y mas cercano a poner por
obra sus ynicos disinos, fue frustado dellos, porque en el ynterin que
las cosas rrecontadas despues de la muerte del governador Jorge Espira
pasaban en Venençuela, fueron a España al Consejo Rreal de Indias y al
propio Enperador muy grandes y particulares quexas y rrelaçiones, asi de
la gran destruyçion que los governadores y factores de los Bezares abian
hecho en Venençuela en muchas provinçias de naturales, y avn todavia
hazian, haziendo esclavos los yndios y rrobandoles y rrancheandoles sus
haziendas, como de la grande opresion y fuerça que los españoles de
ellos rreçebian, teniendolos en perpetua servidumbre con titulo y color
de abelles dado fiadas algunas mercadurias y llevandolos forçiblemente a
las jornadas, donde por parte de los malos tratamientos que de los
capitanes rreçebian, eran miserablemente muertos; y demas desto nunca le
pagaban ni abian pagado al Rrey sus quintos ni cunplido las otras
capitulaciones que hizieron y pusieron, por lo qual determino de
quitalles el govierno de aquella tierra a los Bezares, que tan contra
justiçia administraban; y para este efecto y para tomar rresidençia en
toda aquella costa, desde el Cabo de la Bela hasta Cubaagua, nonbro por
juez y governador al liçençiado Juan Perez de Tolosa(A), el qual llegado
a la governaçion de Venençuela o a la civdad de Coro, casi a la propia
sazon que Carabajal mato a Felipe Dutre y a Bartolome Berzar y a los
demas, y hallando[176] en Coro al liçençiado Frias, que ya abia benido
de Cubaagua, tomandole rresidençia lo dio por buen juez y lo enbio a
Santo Domingo, donde luego, por soldados que se desgarraron y huyeron de
Carabajal, con temor que de morir a sus manos tuvieron, supo Tolosa las
nuebas crueldades y tiranias por el cometidas, avnque ya abia sabido de
la manera que abia entrado en Coro y lo que abia alli hecho, y la
violençia con que abia juntado la jente que consigo tenia.
Demas de lo dicho, fue hecha rrelaçion del gran rriesgo en que otros
muchos soldados que en poder de Carabajal abian quedado, estaban de ser
por el muertos, por el particular odio que con ellos tenia, por lo qual
fue yncitado el governador Tolosa a con mas brevedad partirse en demanda
de Carabajal con çierto numero de gentes que para el mesmo efecto abia
alli juntado el liçençiado Frias. Y llevando consigo buenas guias o
interpretes y mucha diligencia en que no se le diese abiso de su yda a
Carabajal, camino la buelta del Tocuyo a muy grandes jornadas, sin
detenerse en el camino cosa ninguna; y en todo se dio tan buena horden y
modo, que sin ser sentido amaneçio vn dia con su gente en el rrancho de
Carabajal, y çercandolo con todo cuydado fue por el preso y puesto en
seguras prisiones, con la guardia de soldados que se rrequeria; y porque
no sabia que tales fuesen las generales voluntades de todos los soldados
que con Carabajal estaban, ni si abria nuebos bulliçios por estar por
ventura todos conjurados, hizo llamamiento con mucha modestia de los que
en aquella sazon estaban con Carabajal, porque la mayor parte de ellos
abian ydo con vn capitan Juan de Ocanpo a descubrir çiertas poblazones o
provinçias de yndios cerca de alli; porque Carabajal, no abiendo querido
seguir su primer proposito y palabra que a Pedro de Linpias abia dado de
yr a poblar los omeguas o Dorado, que Felipe Dutre abia descubierto, por
pareçelle jornada muy larga y de mucho rriesgo y avn mal afortunada, por
averse perdido en ella tanta gente como se abia perdido, abia mudado
proposito y determinado entretenerse por alli algunos dias con su gente,
para despues hazer lo que la ocasion le ofreçiese.
Juntos, pues, los soldados que en el alojamiento o rrancheria de
Carabajal abia, Tolosa les mostro las provisiones que del Rrey traya y
les hablo eloquentemente, diziendoles que el efecto de su venida no era
ni abia sido para agrabiar a nadie, sino para dalles toda libertad y
contento, porque el Rrey no solo abia quitado la juridiçion a los
Bezares, como se a dicho, mas mando que ningunos soldados fuesen
detenidos por ninguna devda que les deviesen, y que ellos gozaban con
sosiego de todas las libertades que Su Majestad les daba, y que ninguno
se alborotase de ver que abia preso a Carabajal, pues lo abia hecho para
con mas quietud ser ynformado de do[177] que convenia al serviçio del
Rrey y de todos ellos; que si en el hallase cosa yndebida o yndina de su
persona y cargo, que el lo enbiaria al Audiençia, donde fuese oydo y
sentençiado.
Con estas y otras razones que Tolosa dixo y trato con los que alli
estaban, a los amigos de Carabajal y que deseaban su libertad, agrado y
contento, y a los demas dio buena esperança de lo que deseaban, y asi
todos de conformidad le rrespondieron que lo que Su Magestad abia hecho
en enbiarle a el por governador abia sido como de clementisimo
Enperador, y lo quel alli yntentaba y pensaba hazer eran cosas de
prudente y desapasionado governador; y asi tomaron las provisiones que
traya de governador, de las quales les hizo demostraçion, y con vna
antigua y virtuosa çerimonia que entre la gente española se acostunbra y
vsa en semejantes negoçios, las besaba cada qual de por si y las ponia o
tocaba sobre lo superior de su cabeça en señal de obediençia y de que
estaban y pasaban por lo que el Rrey por ellos les mandaba, y estarian
obedientes a lo que su governador hiziese y les mandase.
Con esto se sosegaron y apaziguaron todos, pero luego, con toda
presteza, el governador Tolosa mando a Diego de Losada, capitan que
consigo llevaba, fuese con alguna gente de la que consigo abia traydo,
la tierra adentro, a donde el capitan Juan de Ocanpo con el rresto de la
gente de Carabajal andaba, y llevase los trasvntos de las provisiones y
rrecavdos que abia traydo, los quales les enseñase a todos y
congregandolos con afabilidad les hablase mansamente, de suerte que los
animos de ningunos dellos no fuesen ençendidos a mover algun tumulto o
sediçion, dandoles a entender el efeto y cavsa de su venida, como era
mas para dalles contento y tranquilidad que desasosegallos ni
inquietallos; y en el caso hiziese aquello que como honbre del juyzio y
partes que Losada tenia, se esperaba, y con todos juntos se bolviese al
alojamiento del Tocuyo, donde le quedaba esperando con Carabajal y la
demas gente.
El capitan Losada se dio en todo lo que el Governador le encargo, tan
buena maña, que no solo todos de conformidad le obedecieron, mas dando
muestras de gran contento y alegria se juzgaban aber cobrado vn bien
abenturado y alegre tienpo, siendo libres de las tiranias y opresion de
Carabajal.
Buelto Losada al alojamiento del Tocuyo, con el capitan Juan de Ocampo y
la gente que con el andaba, y viendo el governador Tolosa las voluntades
que los mas tenian de pasar y estar por lo que el hiziese, y que daba
muestras de desear ver el castigo que las sediçiones y tiranias de
Carabajal mereçian, no quiso vsar de la presteza y rrigor que contra
los semejantes se suele vsar, para yvitar algun futuro escandalo que la
dilaçion de las cosas arduas suele traer consigo; y asi muy por los
terminos judiçiales, nombro o, como suelen deçir, crio su fiscal que de
parte de la justicia acusase a Carabajal de los delitos que tiranica y
malvadamente abia cometido; y concluyendo con el su proçeso o cavsa por
los terminos del derecho, vino a condenar a Carabajal a que fuese
arrastrado por los lugares mas publicos de aquel alojamiento y fuese
colgado de vna çeyba, arbol creçido que el propio Carabajal abia
conservado y no consentido que se cortarse para tenella por horca o
rrollo en que castigar los quel quisiese ajustiçiar, amenazando con el a
sus contrarios y a las personas con quien tenia particular odio, en lo
qual le suçedio a Carabajal lo propio que a Aman, privado del rrey
Asuero, que habiendo hecho vna horca en que Mardoqueo, tio de la rreyna
Ester, fuese ahorcado por odio que con el tenia, permitio Dios que en la
propia horca que Aman abia hecho para dar la muerte a Mardoqueo, alli
fuese el propio Aman ahorcado y no otro ninguno, como se quenta en el
libro de Hester, capitulo siete.
Mandando, pues, Tolosa que en este propio arbol çeyva, que por horca
tenia Carabajal señalado, fuese ahorcado, mando que despues de muerto
fuese hecho cuartos y puestos en quatro palos y partes publicas, para
exemplo y manifestaçion de su delito y castigo. Desta sentençia apelo
Carabajal para ante Su Magestad, alegando que por derechos rreales
estaba mandado que ningun governador fuese condenado a muerte sino por
el propio supremo y rreal Consejo de las Indias; y demas desto fue muy
rrogado Tolosa de todos los prinçipales que con el estaban, que no
executase aquella sentencia de su muerte en Caravajal; pero ninguna cosa
presto lo vno ni lo otro, porque costandole[178] claramente a Tolosa de
los delitos y maldades que abia acometido Carabajal, y que si dilataba
su muerte, segun era mañoso y cavteloso, podria atraer a si algunos
amigos que le soltasen y obiese algun nuebo bulliçio, con mayor daño del
pasado, hizo que con mucha brevedad, hallandosel presente, executase su
sentençia; y asi fue Carabajal sacado de la prision en que estaba,
arrastrando en la forma acostumbrada con que esta çerimonia de justiçia
se suele hazer en España, y siendo colgado del pescueço de la horca o
arbol en que fue mandado colgar, dieron fin sus dias y fueron castigadas
sus maldades. Mas fue cosa de notar y marabillar que luego que Carabajal
fue colgado y muerto en aquel arbol, con ser vno de los arboles que mas
viciosamente[179] se crian y mas sustentan el verdor, se[180] fue dende
en adelante secando y consumiendo hasta que no quedo memoria del. La
gente que con Tolosa estaba le rrogaron que no consintiese ni permitiese
que Carabajal ya muerto fuese hecho quartos, por no dar notiçia de su
muerte a los naturales, que sabiendola con mas rrazon abominarian a los
españoles y los tendrian por crueles que por misericordiosos ni mansos.
Tolosa les conçedio lo que en este caso le rrogaron, y asi fue enterrado
en vna hermita o yglesia que alli tenia hecha. Subcedio esto año de
quarenta y siete(B).