(A) Nombrado obispo de San Juan de Puerto Rico, Don Rodrigo de Bastidas
salio de Coro y se dirigió á Santo Domingo, á cuya ciudad llegó el
sábado 28 de Enero de 1542.
Por cierto que el Padre Aguado no se muestra muy benévolo con el obispo
Bastidas; pero Fernandez de Oviedo le juzga en estos términos:
«Hizo la reformaçión de la provinçia, y proveyó en ella lo que al
servicio de Dios y de Sus Magestades, y á la conservación de los indios
y su buen tractamiento, y al remedio de los conquistadores españoles
convino. Porque assi como fue llegado a la cibdad de Coro, sin descansar
dia ni hora, con mucha prudençia é prontitud, proveyó todo aquello quel
tiempo é oportunidad de las cosas dieron lugar é se pudo haçer, assi en
la reformaçión é visitaçion de las ánimas de los chripstianos é de su
Iglesia, como en el buen tractamiento é quietud de los indios que
estaban de paçes, y en el ornamento y nesçesidades de aquella
república.»
Este juicio de Fernández de Oviedo parece ajustarse al que generalmente
merecía entonces el obispo Bastidas, pues hay que tener en cuenta que el
nombramiento de éste para Puerto Rico, se hizo á instancias del Cabildo
de San Juan.
El chantre Juan de Cea, el arcediano Domingo García y el canónigo Juan
de Segura escribieron al Emperador en 15 de Enero de 1540 diciéndole:
«Ya otra vez suplicamos se nos enviase Obispo. Suplicamos sea Bastidas
el de Venezuela, utilísimo aquí por su persona y los bienes de su
patrimonio.» (_Colección Muñoz_, tomo LXXXII.)
Diego de Buiza ó Boica, á quien dejó encargada la gobernación el obispo
Bastidas, era castellano, aunque hijo de portugueses. Pérez de Tolosa
dice que era pariente del licenciado Guevara, oidor de la Audiencia de
la Española, y Oviedo y Baños le califica de «caballero de grandes
prendas y singular expediente para cualquier negocio».
(B) Aguado, y siguiendo á este, el P. Simón, le llaman Francisco
Carvajal; pero según Castellanos y Pérez de Tolosa, se llamaba Juan.
Era natural de Ponferrada y escribano de oficio.